jueves, 14 de julio de 2022

NOVENA A SANTA MARÍA MAGDALENA (para que nos consiga contrición de las culpas) año 1796 – Por el R. P. M. Fr. Antonio Garcés, Misionero, del Orden de Predicadores.


 


ADVERTENCIA.

   Delante de una Imagen de la Santa, o de Cristo Crucificado, se puede dar principio a esta Novena con la parte de Misterios Dolorosos, considerando la Pasión del Señor, y la gravedad de nuestras culpas, que fueron la causa. Después dirá el siguiente:

ACTO DE CONTRICIÓN.

   Dulcísimo Jesús, amoroso Padre, compasivo Redentor, huyendo de mí (porque en mí me pierdo) vengo a Vos, dulzura mía, en quien espero hallar el bien de mi alma. ¡Atraedme, o consuelo mío! a vuestros pies. A llorar vengo mi ingratitud. ¡Pequé Señor, o grave mal! ¡Os ofendí, o Bien Sumo! ¡Os deje o Padre mío! ¡Oh necio yerro! Falté como ingrato, olvidado de vuestro amor y beneficios. ¡Ay de mí! Peor que los brutos, pues estos aman a su Bienhechor, o compasiva Clemencia. Pues sin méritos míos me sacaste de la nada. Más me quisiste a mí, que a infinitas criaturas, que pudiste, y no quisiste criar. Me diste vuestra Imagen, ¡Oh dulce Amor! para más empeñarme en obrar bien. Me criaste entre católicos, ¡Oh amabilísima Luz! Me redimiste amoroso, me sufrís compasivo, ¡Oh tiernísima Misericordia! Y después de innumerables favores, tan ingrato ¡Ay de mí! Perdonad, perdonad, Señor. Quisiera llorar en cada lágrima un Rio, en cada llanto un Océano. ¡Oh! si lograse imitar las lágrimas de la Magdalena, su amor, y ternuras. Pésame, ¡Oh Padre mío de haber pecado! Arda en mi pecho el fuego, que encendiste en el corazón de nuestra Patrona. Por su amor dejaos encontrar, ¡Oh dulce Clemencia! Para que no me aparte de Vos gamas atadme con los cabellos, con que enjugó las lágrimas que lloró en vuestros pies. Por su intercesión logre mi alma el perdón de las culpas y que viva y muera en vuestra gracia. Amén.

ORACIÓN.

Para todos los días.

   Abogada de pecadores para arrepentirse, amoroso aliento por quien respiramos los afligidos, tiernísimo ejemplo de las Divinas Piedades en nuestros desconsuelos, Arco Iris, que serenáis al Juez airado con las lágrimas que lloró vuestro corazón a sus pies, amada Discípula del Señor, recreada con su Divina Dulzura en su amante enseñanza, consolada en la muerte de Lázaro con su presencia, llorando Vos, y acompañando con su llanto el Redentor de la vida , Girasol hermoso que seguiste los pasos de vuestro Divino Maestro hasta el Calvario, consolada después en el Sepulcro con su visita gloriosa, dándoles a los Apóstoles la noticia, compañera amante de la Madre de Jesús en la Pasión del Hijo y su Soledad, compasiva Patrona, consíganme vuestras lágrimas el agua de la vida , para que como los peces en el agua amarga del Mar, siempre viva en el amargo llanto de la penitencia. Enseñadme, como a discípulo, dolor de mis pecados y que sea fruto del vuestro, puesta a las espaldas del Pastor Divino. Los ósculos de vuestro amor a sus sagrados pies me consigan los del Padre al pródigo en señal de paz: y que mientras viva, llore y suspire mis ingratitudes; y que el Señor, por vuestro amor , me consuele, convirtiendo mi corazón en ternuras, hasta que me suba al Cielo a cantar en vuestra compañía las Divinas Misericordias. Amén.

ORACIÓN.

Sólo para el primer día.

   ¡Oh luz Divina! ¡Oh lumbre soberana, dulcísima y amorosa! Que ardes para encender los corazones en el ejemplar atractivo de Santa María Magdalena, donde como Sol de agua en sus lágrimas, calentáis compasivo nuestros helados corazones. ¡Oh Padre de Misericordia! Mejor que el Sol que calentando a la piedra helada, derretiste el corazón a vuestra amante. Ea, pues, por su amor ablandad nuestra dureza con sus ternuras, para llorar mientras vivamos a imitación de la Santa. Amén.

   Salúdese cada una de las Llagas principales de Jesús con un Padre nuestro, Ave María y Gloria Patri en obsequio también de la Santa, de quien dice San Agustín, que lloró mucho después de sepultado el Señor, por verle ya olvidado de los favorecidos, y al mismo tiempo será ruego, para que su memoria nos sea excitativo de gratitud, y de deseos de arrepentimiento de contrición, con amor puro a la Divina Bondad.

 

GOZOS.

Magdalena, protección,

Nuestro asilo y gozo tierno.

Defiéndenos del Infierno,

Y alcánzanos contrición.

Lavatorio de metal,

como espejo de mujeres,

para pecadores , eres,

de lágrimas manantial:

¡Oh  amante, leal!

Por tí logremos perdón:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

Cómo Iris amoroso

aplacas al Juez airado,

si como león enojado

amenaza riguroso:

Consiga tu amor piadoso,

llore nuestro corazón:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

Tus lágrimas, no delante,

sino detrás del Señor,

las hizo gloria su amor

a sus espaldas atlante:

Haz Serafín amante,

lloremos con devoción:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

Tu corazón con desvelo

es reloj de Sol Divino,

a todas horas muy fino,

deseando darle consuelo:

Tus lágrimas honra el Cielo

con amorosa expresión!

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

De fuego de amor vestido

sufrió burlas muy pesadas,

heridas y bofetadas

del Pueblo favorecido:

Viéndole asi ofendido,

lloró tu amor su Pasión:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

Lloró el redentor amado

al ver el llanto y la pena

de la amante Magdalena,

y á Lázaro sepultado:

Jesús mostró enamorado

así su tierna afilixión:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

Se quedó el Sol enlutado

al morir Jesús en Cruz,

con agua y sangre dio luz,

que salió de su Costado:

El corazón del Amado

lloró , y tú con fina unión:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

Una expresión amorosa

hizo este Sol brillante,

resucitado triunfante,

cuando le buscó llorosa:

Abrasada Mariposa

en amor y compasión:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

De Margaritas preciosas,

que son lágrimas de amor,

hizo nuestro Criador

las puertas del Cielo hermosas:

Logran las almas dichosas

entrar por la compunción:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

Compañera de María,

compañera de San Juan,

de Jesús, Sagrado Imán,

y del Cielo melodía,

del pecador dulce guía,

hasta la eterna mansión:

Defiéndenos, del infierno

y alcánzanos contrición.

 

Magdalena, protección,

Nuestro asilo y gozo tierno:

Defiéndenos del Infierno.

Y alcánzanos contrición.

DEPRECACIÓN (súplica, pedido) A LA SANTA.

   Amantísima Patrona, compasiva Abogada, querida de Jesús, consuelo de María Santísima en su Soledad, compañera del Sagrado Benjamín en el servicio de la Madre de Dios rogad por mí, para lograr veros en la Gloria.

ORACIÓN.

   ¡Oh buen Dios! Que para consuelo de pecadores manifestáis vuestra misericordia en el ejemplo de Santa María Magdalena, abrasada en vuestro amor, convertida en ternuras: Concédenos compasivo por sus méritos contrición para llorar nuestros pecados y que sembrando con su intercesión lágrimas en la vida, cojamos consuelos de arrepentidos y perdonados en la última hora; y después le acompañemos para amaros eternamente en la Bienaventuranza. Amen.

 

IMPORTANTE:

   El Segundo día, y los siguientes de la Novena se dice todo lo que en el primer día, solamente se variará la Oración, que para cada día se señala.

 

 

 


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