David y Goliat.
TENTACIONES
– Por Cornelio Á Lápide. (Parte 3)
Pueden vencerse las tentaciones con el auxilio de Dios.
Si
Dios está por nosotros, ¿quién con ventaja luchará contra nosotros? dice el gran
Apóstol: (Rom. VIII. 31). Todo lo puedo
en el que me mortifica: (Philipp, IV.
13).
Dios
nos asiste en lo fuerte del combate. El que da la voluntad, da el poder para
ser cooperadores de sus obras; y podemos decir con el Salmista: Dios es mi luz
y mi salvador; ¿a quién he de temer? Dios es el protector de mi vida; ¿quién me
hará temblar? (XXVI. 1).
Deseo,
dice el gran Apóstol a los corintios, que no os sucedan más que tentaciones humanas
y ordinarias. Dios es fiel, y no sufrirá que seáis tentados sobre vuestras
fuerzas, sino que hará también que salgáis de la tentación para que podáis
permanecer firmes: (I, X. 13).
Todas las naciones, dice el Real Profeta, se
han armado contra mí; y en nombre del Señor venceré: Se han arrojado sobre mí
como un enjambre de abejas: y en nombre del Señor venceré: Mis enemigos me han
empujado para precipitar mi caída; pero el Señor me ha sostenido: El Señor es
mi fuerza y mi gloria, y ha venido a ser mi salvador: Gritos de alegría y de
victoria resuenan en la tienda de los justos: La diestra del Señor ha
desplegado su fuerza la diestra del Señor me ha llevado, la diestra del Señor
ha señalado su poder: (Psal. CXVII. 10)
Marchareis, dice en otra parte el mismo
profeta, sobre el áspid y el basilisco, y humillareis a vuestros pies al león y
al dragón: (XC. 13).
No tenemos un pontífice que no pueda
participar de nuestras enfermedades, dice el gran Apóstol, sino un pontífice
que ha sido tentado y experimentado en todo para ser semejante a nosotros, si
se exceptúa que está libre del pecado: (Hebr. IV. 15).
El Señor, dice el apóstol San Pedro, sabe
librar a los justos de tentaciones: (II.
II. 9). Son Noé, Lot, Abraham, Jacob, José. Moisés, David, Susana, Daniel, Esther y
Mardoqueo, Judith, Jael, Tobías, Judas Macabeo, Pedro, etc...


