sábado, 24 de julio de 2021

Una trampa que debe ser evitada: las sociedades católicas secretas – Por Arnaud De Lassus.

 





   ¿Puede combatirse la masonería volviendo contra ella sus propias armas al crear sociedades católicas secretas? He aquí cómo el Padre E. Barbier trata el tema en su libro “Las infiltraciones masónicas en la Iglesia” (Desclée, 1910).

   El católico es hijo de la luz. El simple buen sentido indica que, si con el pretexto de dirigirse más libre y seguramente hacia su objetivo, busca las vías subterráneas y secretas, se encontrará fatalmente, tarde o temprano, con que camina lado a lado junto a los hijos de las tinieblas, a riesgo de ser extraviado por éstos en un laberinto del cual ellos poseen los secretos.

   La tentación de recurrir a organizaciones secretas, sea religiosas, sea políticas y religiosas a la vez, puede ser grande para los espíritus activos e inquietos en las épocas de desorganización social y de opresión jacobina, cuando la libertad del bien está entrabada de mil maneras y cuando los poderes exteriores están coaligados para arruinar toda tentativa de reacción saludable.

   Sin embargo, aun entonces, el principio de toda acción católica permanece invariable: es marchar a cielo descubierto. Lo demás es ilusión. Por lo demás, allí están los hechos y ellos se encargan de enseñarnos que se cae en la propia trampa. Para demostrar este peligro no será necesario invocar el ejemplo de lo que pasa en el mundo angloamericano, donde pululan asociaciones de este género bajo la forma de sociedades filantrópicas o de socorros mutuos.

   [...] invocaremos aquí el argumento que es decisivo para todo creyente sincero, el de la autoridad de la Santa Iglesia, y nos limitaremos a recordar algunos documentos emanados de la Santa Sede, donde la cuestión es zanjada de raíz, porque apuntan al principio mismo de las sociedades secretas.

    Una declaración de la Sagrada Penitenciería, con fecha 21 de septiembre de 1850, fija la extensión de las Bulas Pontificias contra las sociedades de este género. Elia expresa: “Las asociaciones que declaran no conspirar en modo alguno contra la religión o el Estado y, sin embargo, forman una sociedad oculta confirmada por un juramento, quedan comprendidas en estas Bulas”.

   Una instrucción del Santo Oficio dirigida a los obispos el 18 de mayo de 1884 dice: “Aparte de estas sociedades [la masonería y las sociedades anticatólicas], hay otras sectas prohibidas y que deben ser evitadas, so pena de falta grave, entre las cuales hay que incluir, sobre todo, las que exigen de sus adeptos un secreto que no pueden revelar a nadie y una obediencia absoluta a jefes desconocidos”.

   En la misma página, en una nota, el editor de las Acta Aposticae Sedis expone que todas las sociedades ocultas están alcanzadas por las prohibiciones de la Iglesia, sea que ellas exijan o no juramento, porque son sociedades contrarias al derecho natural. No existen, en efecto, según el derecho natural y el derecho divino, sino dos sociedades independientes y perfectas: la Iglesia y el Estado. Todas las otras sociedades deben estar ligadas a una u otra; son miembros de ellas y no puede existir una asociación que sea legítima si ella no depende de la Iglesia o del Estado.

   Ahora bien, una sociedad secreta, por el solo hecho del secreto, pasa a ser Independiente de la Iglesia y del Estado, que no tienen ningún medio de control respecto a su organización, su fin o su actuación.

   Tal sociedad no tiene, pues, su origen en el derecho natural, ni en el derecho divino revelado: la autoridad que la gobierna no viene de Dios; ella viene, por lo tanto, del demonio y es fundamentalmente ilegítima.

   Tal es, en sustancia, el comentario a los decretos de la Santa Sede.

 

“LA MASONERÍA”

Conocimiento elemental

 


MEDITACIÓN: TODOS BUSCAN SUS INTERESES.



 



   I. Cada cual procura sus intereses. El avaro busca las riquezas; el voluptuoso, los placeres; el soberbio, los honores. Saca de esta verdad dos conclusiones: la primera, que no hay que contar con la abnegación de los hombres, sino que hay que confiar en la bondad de Dios; la segunda, que debes deplorar la ceguera del mundo que se adhiere enteramente a bienes pasajeros, mientras descuida los bienes eternos. Que la gloria de Dios sea el fin de todas tus acciones y no tu gloria propia o tu placer.

 

   II. Muy pocas personas hay que busquen la gloria de Jesucristo; hasta es lo más frecuente que los que parecen consagrados a los intereses de Dios, busquen todavía su propia gloria o algún interés temporal. ¿Cuál es el fin que persigues en todo lo que emprendes? En vano pretenderás trabajar por Dios: tu conducta y tus acciones desmienten tus palabras. ¿Puede acaso la lengua negar lo que hace la mano y la palabra destruir lo que ejecutan los actos? (Tertuliano).

 

   III. El mejor medio que hay para procurar tus intereses y trabajar para ti mismo es servir a Dios, porque es el medio que tienes para poner orden en tu negocio más grande, que es la salvación de tu alma. Dios mío, ¡cuán bueno sois! Nada puedo hacer por ti sin trabajar para mí. Y, a la vez, ¡cuán culpable soy para querer más perderme ofendiéndoos que salvarme sirviéndoos! Dios puede ser feliz sin mí, sin Él yo no puedo ser sino desgraciado. Dios no tiene necesidad de tenernos por servidores, y nosotros tenemos necesidad de tenerlo por Señor (San Agustín).

 

 

   Reflexión: El cuidado de la salvación. Orad por los enemigos de la Iglesia.

 

   Oración: Que la bienaventurada Cristina, virgen y mártir, implore por nosotros vuestra misericordia, Señor, ella que siempre os fue agradable por el mérito de su castidad y por la valentía en confesar vuestro santo Nombre. Por J. C. N. S.


jueves, 22 de julio de 2021

Anna María Taigi, esposa, madre y mística.

MEDITACIÓN SOBRE LAS LAGRIMAS DE SANTA MARÍA MAGDALENA.


 



   I. Las primeras lágrimas de Magdalena fueron lágrimas de contrición. Impelida por el dolor de haber ofendido a Dios, busca a Nuestro Señor, lo encuentra en la casa del fariseo y en ella hace una confesión pública de sus pecados. A partir de ese instante renuncia a sus criminales placeres y cambia de vida. ¡Dichosas lágrimas, que borrasteis los pecados de Magdalena! Ojos míos, ¿cuándo lloraréis los desórdenes de mi juventud? ¿Por qué retardar mi conversión? Mundo, placeres, honores, os dejo para siempre: dejadme en adelante llorar mis pecados, ¡dejadme un instante a fin de que gima! (Job).

 

   II. Magdalena vertió lágrimas de compasión cuando vio a Jesús en manos de los verdugos. Lo acompañó hasta el Calvario; se mantuvo al pie de la cruz y mezcló su llanto con la Sangre adorable de Jesús. Nosotros vemos todos los días a nuestro divino Salvador clavado en la cruz, todos los días meditamos sobre su Pasión; ¿por qué, pues, nuestro corazón permanece insensible ante sus sufrimientos? ¿Por qué nuestros ojos no vierten lágrimas? ¡Ah! es porque no tenemos por Jesús el mismo amor que Magdalena. La fe de esta mujer fue grande, su amor ardiente, su arrepentimiento sincero (San Lorenzo Justiniano).

 

   III. El deseo de ver a Jesús, después de su resurrección, le hizo bañar en lágrimas la tumba del divino Maestro. El deseo de contemplarlo en el cielo la hizo suspirar y gemir en la gruta a la que se había retirado. Llora ella noche y día porque su exilio se prolonga, y no se le permite unirse a su Bienamado. Viértense lágrimas por una bagatela; mas, ¿quién llora de haber perdido a Jesús? ¿Quién llora por su extravío?

 

   Petición: La penitencia. Orad por la conversión de los pecadores.

 

 ORACIÓN: Oh Dios, que al ruego de la bienaventurada María Magdalena habéis resucitado a su hermano Lázaro, muerto hacía ya cuatro días, haced que experimentemos los efectos de su poderosa intercesión. Vos que, siendo Dios, vivís y reináis por los siglos de los siglos.


jueves, 15 de julio de 2021

¿Cómo el clero, y el pueblo católico enfrentaban las calamidades naturales de todo tipo, incluyendo las epidemias? ¿Cuál era el peor temor?


 


   Se las detenía con Rogativas, con Procesiones,…ya no sé si existen en la actualidad estas formas públicas de rogar a Dios, a fin de que tenga piedad de nosotros los pecadores. Creo que el modernismo se las llevo, y el hombre moderno confía ya más en las obras de sus manos que en la Divina providencia. 

   Pues lo que más temían los católicos en cualquier calamidad, era morir sin los sacramentos. La muerte instantánea de miles de personas que no tiene tiempo de recibir los auxilios de la Iglesia. 

   ¿Acaso, esos son nuestros temores hoy?





De la oración que se hace ante el Santísimo Sacramento – Por San Alfonso María de Ligorio.


 


   En cualquier lugar en que se haga la oración, es siempre agradable a Dios; mas parece que Jesucristo agradece de un modo particular la que se le hace ante el Santísimo Sacramento, porque otorga más abundantemente sus gracias y sus luces a los que se llegan a visitarle.  Se ha quedado en este Sacramento, no sólo para alimento de las almas que lo reciben en la santa comunión, sino también para que los que le busquen puedan gozar de su presencia en todo tiempo y en todo lugar. Van los piadosos peregrinos a Loreto donde Jesús vivió, y a Jerusalén en donde fué crucificado; pero, ¡cuánto mayor no ha de ser nuestra oración, al tener delante de nuestros ojos el tabernáculo, en que este mismo Dios, que habitó con nosotros y por nosotros murió en el Calvario, reside noche y día personalmente!

 

   No es permitido a toda clase de personas hablar privadamente a los reyes de la tierra; mas todos sin excepción, ricos y pobres, nobles y plebeyos, pueden hablar cuando quieran al Rey del Cielo, Jesucristo, y exponerle sus necesidades, y pedirle sus mercedes en este Santo Sacramento, donde está pronto a dar audiencia a todos, y a todos les oye y los consuela.

 

   La gente del mundo que no conoce otros placeres que los terrenos, no concibe qué placer pueda gozarse al pie del altar en donde está la hostia consagrada; más para las almas que son amantes de Dios, las horas y los días enteros pasados delante del Santísimo Sacramento no son más que minutos: tan dulces son los goces que el Señor allí les da a probar.

 

   ¿Pero cómo podrían los mundanos gozar de estas dulzuras, ellos cuyo corazón y cabeza no están llenos sino de tierra? San Francisco de Borja decía que para que reinase en nuestros corazones el amor divino, era menester antes quitar de ellos la tierra; de otra manera, el amor divino, ni siquiera entra allí, porque no encuentra lugar donde estar. Cesad, dice David, y ved que yo soy Dios. Para percibir el sabor de Dios y experimentar cuán dulce es para quien le ama, es menester quedar vacante, esto es, despegarse de los afectos terrenos. ¿Queréis encontrar a Dios? Desprendéos de las criaturas y lo encontraréis, decía Santa Teresa.

miércoles, 14 de julio de 2021

Táctica masónica (CÓMO JUEGA LA SECTA SUS DOS GRANDES ALAS NEGRA Y ROJA) – Por F. Ferrari Billoch. Año 1939. (IIa Parte)


 



COMENTARIO NUESTRO: Estas dos últimas publicaciones nos muestran como el marxismo, actúa con un manual en la mano y quienes en última instancia, los financian y hasta los dirigen. Sus estrategias ya fueron escritas y puestas en práctica. Tienen mucha experiencia haciendo el mal (odio y terror para implantar el miedo). Y hoy en 2021 siguen el mismo libreto. Sin importar el país que quieran destruir. Y siempre, el objetivo es el mismo, la Iglesia Católica, la sociedad cristiana, porque es el único obstáculo,  y por qué NO SÓLO ES UNA BATALLA TERRENA, SINO QUE TAMBIÉN SE LIBRA EN EL PLANO ESPIRITUAL. No dejen de leer las publicaciones que hicimos sobre las “Dos banderas” es sumamente importante que lo lean y lo asimilen. Vamos al libro.  

 

   Bela Kum, el fatídico agente soviético, desencadena el terror en Hungría. — Ciento treinta y tres días de crímenes y de sádicas torturas. — Cómo se llegó a la dictadura de los Comisarios del pueblo. —La Masonería, a través de la socialdemocracia, da paso a la ola roja. —La brutal ferocidad de los asesinos comunistas. — Estadística de pesadilla.

 

   Por los periódicos anda estos días, con gran revuelo, la noticia de que Bela Kum se halla en España. Por lo visto ha desembarcado en Cádiz, como agente del Komintern, con un millón de pesetas, dispuesto a repetir la locura roja de Hungría. Un enviado de «Le Matin» afirma haberse entrevistado con él en cierto lugar de Barcelona.

   Auténtica o no la noticia — todos sabemos que el agitador soviético ha estado en la U. R. S. S. algún tiempo meditando sobre sus errores técnicos y perfeccionándose en los métodos de los grandes jefes de la revolución mundial —, Bela Kum (1) puede servirnos como aglutinante en esa borrosa frontera que separa el comunismo de la Masonería. Desde luego, la línea divisoria no existe. Existe, sí, una zona de penumbra que todos «ellos», claro, se esfuerzan en llenar lo más posible de bruma para escamotear el contacto, el puente que enlaza la MASONERIA NEGRA con la ROJA.

   Claro que este contacto existe. ¡Naturalmente! Ya demostré, con documentos oficiales (2), cómo funcionan las logias bajo el signo de Carlos Marx, con fuerzas de CHOQUE; cómo marxistas y judíos nutren los cuadros de las organizaciones masónicas; cómo... Pero dejemos esto para el momento oportuno.

   Volvamos a Bela Kum, que es quien ahora nos interesa, y veámosle de jefe del Gobierno rojo húngaro. Con detalles de su actuación, con toda su monstruosa ferocidad de émulo de los paranoicos de la Revolución francesa.

 

   (1) Desgraciadamente, acordada por el Komintern la provocación de la revolución comunista española, Bela Kum, cuyo verdadero nombre es Aron Cohn, ha podido andar libremente por la Península con el siniestro plan de preparar el terreno para la instauración de un régimen de terror, tal como implantó en Hungría. No es él quien únicamente prepara la tragedia española. Como colofón al 16 de febrero, Rusia ha mandado cerca de un centenar de agitadores especializados, que hallan ya un camino trillado. ¿Qué saldrá de esas andanzas de Bela Kum, Ovsenko, Borodin, Neumman?... Esos especialistas andan de un sitio a otro, poniendo su planta en los más apartados rincones del mundo para provocar terribles catástrofes revolucionarias. ¡Dios salve a España!

   (2) Véase «La Masonería al desnudo».

martes, 13 de julio de 2021

Masonería Roja – Por F. Ferrari Billoch. Año 1939. (I° Parte)


 



“Sois parásitos de la anarquía; no la podéis contener porque es vuestro sustento y vivís de ella”. Calvo Sotelo.

“República, espíritu revolucionario y socialismo están, indudablemente, ligados”. H.: A. Levey, Grado 33.

 

  

   Vamos a entrar—ya es hora—en lo que podríamos llamar parte práctica, la realidad, de toda esa serie de zarandajas rituálicas, ceremonias seudorreligiosas, tan ridiculas como pintorescas, con que en los talleres se deslumbra a las almas inferiores.

   El consorcio judíomasónico ha extendido su red de organizaciones tenebrosas ¡y ahí está, en las logias, la cuerda de nudos que enlaza las columnas del templo, símbolo de la cadena que aprisiona al mundo! —; vamos a ver los trágicos efectos de esta red de células clandestinas reflejadas en el aspecto social.

   Sin reparar en medios ni en procedimientos — uno de esos medios es reclutar gentes carentes de sanos principios, bajo las fórmulas amables, liberaloides, de las logias —, el consorcio judíomasónico labora en la sombra para llegar a la destrucción de la civilización occidental.

   La civilización cristiana es el único obstáculo serio que se opone a la implantación de la tiranía judíomasónico. El mundo no caerá aherrojado, esclavizado, a sus pies, hasta borrar de la conciencia de las generaciones el signo excelso de la CRUZ. He aquí lo que se propone.

¿Medios?

   Uno, las logias; otro, agitando esa otra gran ala de la Masonería, el ala roja, que elabora bajo un signo supremo:

   LA LUCHA DE CLASES.

   Y he aquí el secreto de su táctica criminal:

   Mueve una u otra ala según el tiempo y las circunstancias. EL GRAN MONSTRUO ha desplegado sobre la Tierra dos grandes EJERCITOS, alas monstruosas de ese vampiro insaciable diseñadas a través de las maquinaciones del SANEDRIN. El las mueve y las hace jugar con una ciencia diabólica, con procedimientos criminales. De engaño, de hipocresía también...

   Veamos:

   Ante un Estado autoritario, potente, fuerte, con régimen de paz y prosperidad nacional — cada ciudadano, en sus ocupaciones: el obrero, en el tajo, en la fábrica; el funcionario, en su oficina; en sus profesiones liberales, la clase media...—, el GRAN MONSTRUO mantiene en reserva su ala ROJA y mueve con cautela, con procedimientos ladinos, subterráneos, el ala NEGRA de sus ejércitos: en el antro de las logias conspiran los hombrecitos del triángulo.

   Conspiran contra todo. Contra lo divino y contra lo humano, ignorantes, la mayoría de las veces, del origen de la consigna que están obligados a acatar y cumplir.

   En la calle, también mediante procedimientos arteros — ¡oh, salen bien aleccionados de las «tenidas»! —, van formando un falso ambiente, que los papanatas y los inconscientes contribuyen a enrarecer, sin sospechar que hacen el juego a las maquinaciones de la secta maldita. Acude en su ayuda la Prensa siniestra: se pide a través de unas violentas campañas de injurias y de miseria moral, libertad, democracia, liberalismo... Cuando todo se ha derrumbado — y está a punto de perderse todo, ¡hasta el honor!—, el GRAN MONSTRUO, al amparo de los banderines liberaloides, despliega las guerrillas de sus jaurías ROJAS (*). Es la misma línea de procedimiento revolucionario que ya preconiza Lenín en su obra «Dos tácticas»: «Para esa lucha titánica debe tener (el comunismo) el camino libre, debe servirse de todas las armas a su alcance. La democracia, la plena libertad política, son sus mejores armas».

   Es entonces cuando una ola de odio y de rencores desatados, estimulados por todos los venenos de las campañas demagógicas, invade la Nación. El marxismo, con sus puños crispados y sus crímenes, se enseñorea de la calle.

   Es la lucha de clases, dirigida ya, no desde las logias, sino desde Moscú. Y en el ámbito nacional —angustia y caos en la economía— se produce la gran tragedia de los atentados, huelgas, sabotajes, rebeliones, movimientos anárquicos... ¡Es la REVOLUCION EN MARCHA!

   LA MASONERIA ROJA ha sucedido a la MASONERIA NEGRA.

   Y los hombrecitos grises, que en las «tenidas» veían satisfecha su vanidad con un mandil y unas bandas bordadas primorosamente y unos cintajos policromos, y hacían prácticas de oratoria barajando frases hueras entre alharacas a unos postulados imposibles, se ven de pronto en la responsabilidad del Poder. Los últimos estratos se han elevado a la superficie. Es una ley que se cumple en todas las conmociones revolucionarias. ¡Ah! La secta cumple sus compromisos y satisface el pagaré. Pero esos hombres son más esclavos que nunca.

   «Sois parásitos de la anarquía —ya les dijo Calvo Sotelo desde su escaño, con la frente alta y la coraza de su prestigio de hombre de alta mentalidad —; no la podéis contener porque es vuestro sustento y vivís de ella».

   Les dijo. Mientras tanto, iba señalando tantísimos casos que se salen de la esfera de los conflictos sociales para entrar en los límites del Código Penal, de la criminalidad y de la delincuencia.

   Y es que son peleles manejados por los hilos invisibles de los PODERES OCULTOS, figurones de un reinado efímero que cualquier día desaparecen de pronto por el escotillón del olvido.

   Así son todos. Así, yo vi una madrugada en el ambiente bohemio del Café Castilla, ocupando modestamente una mesa en un rincón, a Kerenski, dueño un día de un pueblo de 160 millones de almas.

   Pero así son los hombres que hace y deshace la revolución.


“ENTRE MASONES Y MARXISTAS…”


domingo, 27 de junio de 2021

MEDITACIÓN: EL CRISTIANO DEBE HACER MUCHAS BUENAS OBRAS.

 



I. Hay árboles que producen hojas y flores, pero nunca frutos. Los hipócritas son semejantes a estos árboles: tienen una devoción de escaparate y de alarde. Todo lo que hacen, lo hacen únicamente para parecer virtuosos y atraerse las alabanzas de los hombres. El vicio es horrible bajo cualquier color que se presente; pero es infinitamente más horrible aun cuando se oculta bajo las exterioridades de la virtud (San Jerónimo).

II. Algunos árboles no dan frutos o no dan sino malos. Son los cristianos que se entregan a sus pasiones, y no se preocupan en absoluto de corresponder a las gracias y a las inspiraciones que Dios les envía. Para hacerlos volver en sí, Dios los prueba mediante la enfermedad, los reveses de fortuna, la pérdida de un pariente o de un amigo. No te asombres si cada día eres más probado, pues cada día te haces más malo (Salviano).

III. Hay árboles que dan fruto, pero en pequeña cantidad. ¿No eres tú del número de estos árboles mezquinos para con la mano que los ha plantado? ¿No es verdad, acaso, que no produces sino pocas obras buenas, que no haces sino aquello que estás obligado a hacer? Y aun en esto faltas a menudo. ¿Dónde estarías tú si Dios te tratase del mismo modo? ¿Estaba obligado acaso a crearte, a conservarte, a redimirte, a colmarte de tantas gracias de elección? ¡Oh Dios mío, cuán generoso sois conmigo y cuán mezquino soy yo con vos! ¡Como si no fuese trabajar para nosotros mismos el serviros!

 

El celo de las buenas obras. Orad por el aumento de las obras de caridad.

 

viernes, 25 de junio de 2021

DE LAS TRIBULACIONES – Por San Felipe Neri.

 




   No se ha de pedir a Dios que envíe tribulaciones ni tentaciones presumiendo poderlas soportar, debiendo en eso andar con mucha cautela, porque el hombre bastante hace con sobrellevar aquellas que Dios a diario le envía; pero sí se ha de pedir con humilde y confiado afecto gracia y fortaleza para sufrir con alegría todo cuanto le pluguiere enviarnos.

   Cuando venga sobre nosotros las tribulaciones, las enfermedades y contrariedades, no se han de huir con temor, sino vencerlas con valor.

   El que huye de una tribulación le vendrá otra, al que huye de la escarcha le caerá encima la nieve, y el que huye del oso se encontrará con el león.

   Si uno tiene una tribulación enviada por Dios y la falta la paciencia se le puede decir: Tú no eres digno de que Dios te visite, ni mereces tanto bien.

   La vida del que sirve a Dios no es más que un consuelo y luego un trabajo, otro consuelo y enseguida otro trabajo.

   Si alguno preguntare cuál es la mayor tribulación que puede tener un verdadero siervo de Dios, se le podría responder: La mayor tribulación que existe es no tener tribulación alguna.

   Por fin, a los que se hallaban agobiados por los trabajos de la presente vida, daba como remedio que rezasen con devoción y atención el Credo.

   A un cristiano no le puede acontecer cosa más gloriosa que el padecer por Cristo.

   No existe más cierto ni más grato argumento del amor de Dios que la adversidad.

   No hay cosa que más rápidamente cause el desprecio del mundo y produzca la unión del alma con Dios como el verse trabajado y angustiado, y pueden ser llamados desdichados aquellos que no son admitidos a esta escuela.

   En la vida presente no hay Purgatorio, sino Infierno o Cielo, porque al que sirve a Dios de veras, todo trabajo y adversidad se le convierte en consuelo, e interiormente tiene el Cielo aún en este mundo, en toda suerte de incomodidad; el que hace lo contrario y quiere atender a lo sensual, tiene el Infierno en este mundo y en el otro.

   El P. Pedro Consolino, conforme a la mente de San Felipe, acostumbraba a decir: Que conviene buscar a Cristo donde no está, queriendo indicar el santo que Cristo Señor nuestro, al presente, está en la Gloria, pero el que lo desee búsquelo en las penas y en los trabajos.

   Para consuelo de los atribulados referiré lo que cuenta el Cardenal Federico Borromeo. Vínole a cierta persona una gran tribulación, tal, que pocas se encontrarían de mayor peso, y duró algún tiempo. Al cabo de siete u ocho días, el Santo P. Felipe le dijo que veía su cara del todo mudada y que ya no era la suya, sino otra; y decíale a esa persona: Mira, tú no habías tenido nunca esa cara. Da gracias a Dios por la tribulación, pero mucho, que yo también se las quiero dar. Paréceme ver tu rostro resplandeciente como el de un ángel.

 

   Como debemos portarnos en las enfermedades del cuerpo.

El recién nacido que habla – Milagros de San Antonio de Padua.


 


   Una mujer en Ferrara (ciudad Italiana), fue salvada de una terrible sospecha. El santo reconcilió a la esposa con el marido, un personaje ilustre, una persona importante de la ciudad. Hizo un verdadero milagro, al hacer hablar a un recién nacido, que tenía pocos días de vida, y que contestó a la pregunta que le había hecho el hombre de Dios.

Aquel hombre estaba tan furioso a causa de los infundados celos hacia su mujer, que ni siquiera quiso tocar al niño que acababa de nacer algunos días antes, convencidos de que era fruto de un adulterio de la mujer.

San Antonio cogió el recién nacido en brazos y le habló: “Te suplico en nombre de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, nacido de María Virgen, que me digas en voz clara, para que todos puedan oírlo, quién es tu padre”. Y el niño, sin balbucear como hacen los niños pequeños, sino con una voz clara y comprensible como si fuera un chiquillo de diez años, fijando los ojos en su padre, ya que no podía mover las manos, ligadas al cuerpo con las fajas, dijo: “éste es mi padre”.

San Antonio se giró hacia el hombre y le dijo: “Toma a tu hijo y ama a tu mujer que está atemorizada y se merece toda tu admiración”.

 


MEDITACIÓN SOBRE LA PAZ DEL ALMA

 




I. Vive en paz con el prójimo; disimula, sufre antes de romper la paz y faltar a la caridad. Si algún acontecimiento viene a turbar esta paz, restablécela lo antes posible: cede algo de tus derechos, en interés de la paz y de la unión. En esto se conocerá si eres imitador de Jesucristo, si amas la paz y la caridad; y esta paz, que conservas con todos, es guerra cruelísima que haces al demonio. La paz entre vosotros es la guerra contra él (Tertuliano).

 

II. Con todo, es preciso romper esta paz con el prójimo, cuando ella te obligue a hacer la guerra a Dios. Tienes un amigo peligroso, un pariente que te arrastra al vicio, un inferior que se entrega al libertinaje; es preciso advertirle, aun a riesgo de que se aleje de ti y se haga tu enemigo: vale más romper con los hombres que con Dios. Ninguna paz con los pecadores, ninguna paz con el vicio. Esa calma sería una tempestad (San Jerónimo).

 

III. Conserva no obstante la paz de tu alma, al precio que sea. El espíritu de Dios ama a los corazones apacibles y a las almas tranquilas. Si siempre te acuerdas que Dios permite todo lo que te sucede, para su gloria y para tu mayor bien, los acontecimientos, aun los más fastidiosos, no podrán alterar tu paz, ni arrebatar tu dicha. ¿Qué más precioso y más dulce para el corazón, qué más calmo y más tranquilo en la tierra que una buena conciencia? (San Bernardo).

 

La paz del alma.

Orad por la paz en el seno de las familias.


jueves, 24 de junio de 2021

Origen talmúdico de la secta (masonería) – Por F. FERRARI BILLOCH


 



   “La gran asociación cabalística conocida con el nombre de MASONERÍA” (De la revista masónica “Latomia”.)

   “La cábala disidente es la obra de los rabinos, que han falsificado la tradición talmúdica."

   (Gougenot des Mousseaux.)

 

   Pero ¿de dónde surgió y cómo surgió esa secta?

   Muy vagos son los orígenes de la Masonería. Los historiadores imparciales y los historiadores masónicos no se han puesto de acuerdo — ¡ni se pondrán jamás!—. La verdad es que no se le puede precisar su oscuro origen.

   “La Masonería —dicen ellos: Casard, Ragón, Clavel, Almeida, Des Etangs... — ha nacido del odio del mal y del amor al bien (dualismo). Es, por consiguiente, tan antigua como el hombre y durará mientras éste exista.”

   Hay historiador masón que, de absurdo en absurdo, supone nada menos que el primer hombre, Adán, es el fundador del Arte Real y que enseñó a sus hijos la Geometría y artes conexas. La desfachatez de Oliver lleva las estúpidas suposiciones de Anderson a situar el origen del masonismo en el Paraíso Terrenal (¡ !) y hace de Moisés un gran maestre — un Morayta, por ejemplo — y de Josué un modestito hermano orador. Preguntádselo a cualquier hermano, y con fe de masón os jurará que es verdad.

   ¿Por ventura en el templo de la Logia Fraternidad Ibérica, de Sevilla, no aparecen los nombres de Budha, Zoroastro, Pitágoras, Moisés, Solón, etc., etc., como masones? En la desfachatez de apropiarse grandes figuras de la Historia no tienen rival los hombres del mandil. ¡Si hasta el desgraciado príncipe don Carlos, primogénito de Felipe II, lo presentan como un mártir de la Masonería! Claro que el príncipe, como es sabido, anduvo en relaciones con los herejes flamencos; pero ya veremos en el momento oportuno cómo ese MONSTRUO invisible de los PODERES OCULTOS quiere envolver con su baba repugnante ¡¡nada menos que el solio pontificio!!

   Desde luego, la Masonería no es una organización surgida esporádicamente. Se ha venido desarrollando poco a poco, y tanto sus ideas como sus medios de acción le han sido transmitidos por una porción de sociedades más o menos ocultas, y, por otra, se ha ido filtrando en ciertas agrupaciones, que ha llegado a absorber, tomando de ellas lo que consideraba necesario.

 

   Orígenes judeocabalísticos de la Masonería. — Influencias talmúdicas. —Cómputo del tiempo.

 

   Toda ella —su rito y sus procedimientos— está impregnada de primitivos misterios y de simbolismo hebraico. Como organización de tipo ocultista, tiene raíces que succionan en los misterios de los gimnosofistas de la India —Zoroastro, los magos y los budhistas — y en las iniciaciones egipcias. Las pruebas que se exigían para ser iniciado en los misterios de Isis y Osiris eran terribles, complicadas y célebres. Los pocos que salían ilesos de las pruebas físicas y tenían el suficiente valor para soportar las morales se igualaban a los sacerdotes y gozaban de las ventajas que pueden proporcionar la virtud y la ciencia. Esas pruebas, simbólicamente, han conservado todo su sentido, sin llegar al horror del laberinto de Eleusis, en las actuales iniciaciones de las logias. Para la Masonería, esos sacerdotes egipcios, sobre todo los de Menfis y Heliópolis, son los primitivos hermanos, por lo que el caracterizado h :. Ragón exclama:

   “¡Masones de todos los ritos, he aquí a vuestros primeros fundadores: Indra, Zoroastro y Budha!”

viernes, 18 de junio de 2021

Últimas Recomendaciones – Testamento de San Francisco de Asís. (Fragmento).

 




   Después de esto, el Señor me dio, y me sigue dando, una fe tan grande en los sacerdotes que viven según la norma de la Santa Iglesia Romana por su ordenación, (1) que si me viese perseguido, quiero recurrir a ellos. Y si tuviese tanta sabiduría como la que tuvo Salomón y me encontrase con algunos pobrecillos sacerdotes de este siglo, en las parroquias en que habitan, no quiero predicar al margen de su voluntad. Y a estos sacerdotes y a todos los otros quiero temer, amar y honrar cómo a señores míos. Y no quiero advertir pecado en ellos, porque miro en ellos al Hijo de Dios y son mis señores. Y lo hago por este motivo: porque en este siglo nada veo corporalmente del mismo altísimo Hijo de Dios sino su santísimo cuerpo y santísima sangre, que ellos reciben y sólo ellos administran a otros. (…) Y debemos también honrar y tener en veneración a todos los teólogos y a los que nos administran las santísimas palabras divinas, como a quienes nos administran espíritu y vida (cf. Jn 6, 64).

 

   NOTA: (1) Subrayado, intencionado quizá, de Francisco contra los cátaros y albigenses, que negaban legitimidad a la Iglesia jerárquica si no poseía la santidad o la vida apostólica, como ellos decían.


martes, 8 de junio de 2021

LA REVOLUCIÓN – Por JEAN OUSSET


 



Esta inspiración diabólica de la Revolución es muy importante que se admita.

 

   Sí, en los males que actualmente afligen al mundo, resulta que el Infierno y sus ángeles juegan un papel y que todas las fuerzas están en acción, ¡qué locura la nuestra si pretendemos salir victoriosos de semejante combate por la sola puesta en línea de las fuerzas naturales de que podemos disponer!

 

   Si existe, en beneficio de los esfuerzos del enemigo, un multiplicador satánico, la cordura nos aconseja no olvidar, ni despreciar, el multiplicador de la Gracia, que es la Fuerza misma de Aquél, que, solo, ha podido vencer al mundo.

 

   ¡El Poder Divino está ahí y pretendemos no necesitarlo! Pretendemos luchar tan sólo en el plano de la naturaleza como si el combate en que estamos comprometidos se limitase a este ámbito, como si nuestros mismos adversarios no se situaran más que sobre ese mismo plano. ¡Como si Satán mismo no fuese su apoyo! (Cf. «Satan dam la Cité», la hermosa obra de Marcel de la Bigne de Villeneuve (Edit. du Cèdre), p. 125.)

 

   Si la palabra «contra-iglesia» merece ser empleada, la Revolución es, en la hora presente, la «Contra-Iglesia».

 

   Lo importante es evitar todo error, toda ilusión, en la idea que debemos hacernos de la organización de este complot (100).

 

   Los excesos de una imaginación pueril, la falta de rigor en la crítica o en la acusación no solamente serán ineficaces por sí mismos, sino que serán nocivos, pues el adversario no dejará de aprovecharse de ello y sabrá presentar como igualmente ridículos todos los otros agravios.

 

   Importa por consecuencia evitar toda idea simplista sobre las sectas, sobre la unidad de su recíproco enfrentamiento o sobre su acción. «Muchas se profesan mutuamente un odio feroz», ha podido escribir Marcel Lalle-mand. Dentro de ellas, se matan y se despedazan; en ellas se suscitan guerras que luego pagan las naciones.

 

   Nada de sorprendente es, pues, que un Rousseau haya luchado contra un Voitaire y que los hombres de «la Gironde» hayan sido guillotinados por los jacobinos, que los liberales hayan sido vencidos por los radicales, éstos desplazados por los socialistas y estos últimos por los partidarios de Moscú.

 

   Robespierre cortará la cabeza a Danton y los thermidorianos cortarán la de Robespierre. Thiers aplastará a los de la «Comuna», y en cuanto al régimen soviético, sabemos bien con qué purgas depurativas se cuida periódicamente.

 

   Estas disputas son muy reales, y sería pueril menospreciar su gravedad. Sin embargo, todo ello no perjudica, en cierto modo, la unidad de la Revolución, pues, aunque sus miembros se devoren mutuamente, contribuyen todos, consciente o inconscientemente, al triunfo de la subversión.

lunes, 7 de junio de 2021

EN EL CONFESONARIO – SAN JOSÉ CAFASSO.


 



LEGIONES DE PENITENTES.

 

   Apostolado humilde y escondido pero sublime y eficaz el que cumplen los dispensadores de los divinos misterios en el tribunal de la penitencia. Mientras en muchos otros lugares, en sitios nefandos, en salas y salones deslumbradores, en los teatros envueltos en la embriaguez de la sensualidad, en la redacción de diarios antirreligiosos y de revistas pornográficas, en los conventículos de sectarios o de facciosos se peca y se abren las vías de la culpa; mientras fuera del templo el demonio con artes insidiosas arrebata las almas y las aleja de Dios, de la verdad y de la virtud, arrojándolas a los infames caminos del mal; en un rincón de la casa de Dios, el sacerdote, silenciosamente, reconquista gran parte de esas almas contaminadas por el fango y por la iniquidad, las purifica en la fuente del perdón y las reviste nuevamente con la estola del candor cristiano. Admirable instrumento de la bondad divina es el confesonario que, despreciado y burlado por el mundo, es su más formidable enemigo, pues de día en día quebranta su poder y le sustrae los adoradores de sus perversos ídolos.

 

   El confesonario fué la roca poderosa desde donde nuestro Santo, modestamente y sin estrépito, pero con un trabajo sacrificado y continuo, venció tantos espíritus, conquistándolos para la cruz de Cristo.

 

   Superado felizmente el examen de confesión el 27 de junio de 1836, dos días después, en la fiesta de San Pedro, ponía el pie en el confesonario de la iglesia de San Francisco, que era para él una cátedra. Comenzaba a confesar muy de mañana, bajando para la Misa a la sacristía, donde ya lo esperaba alguno y después de celebrar el santo sacrificio y de hacer la meditación con los convictores, volvía en seguida al confesonario donde pasaba varias horas, según lo exigiera la necesidad. Mientras hubiera penitentes a su derredor, no dejaba su puesto ni siquiera para descansar un poco, y cuando le faltaban momentáneamente, los esperaba arrodillado en un banco, pues temía que si se alejaba, alguno, talvez el más necesitado, se resolviera a no arreglar ya sus cuentas con Dios.

 

   Veía con ojo escrutador las necesidades de sus fieles y tenía el arte de atraerlos. “Una mañana, un oficial, recargado contra una columna, tenía la expresión del que no sabe si confesarse o no; viéndolo Don Cafasso comprendió en seguida su indecisión y le hizo con el dedo señal de acercarse. El oficial se adelantó y el Santo lo recibió abriendo la puerta del confesonario; lo hizo arrodillar y lo confesó. Fué una bellísima conquista. EI oficial no dejó nunca de confesarse con tan santo sacerdote.”

sábado, 22 de mayo de 2021

SANTA RITA DE CASCIA - MONS. LUIS DE MARCHI - AÑO 1954 (Para descargar en PDF.)


 

Descargue este maravilloso libro sobre la vida de Santa Rita, es de una lectura sencilla, y profundamente piadosa.  

 

LINKS DE DESCARGA.

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jueves, 13 de mayo de 2021

Que dijo “El Papa San Juan Pablo II” en Fulda, Alemania en (1980) sobre el tercer Secreto de Fátima. (Realmente es terrible)


 


   La edición de octubre de la revista alemana Stimme des Glaubens informó sobre una charla que el Papa Juan Pablo II sostuvo con un grupo selecto de católicos alemanes, en noviembre de 1980. La que sigue es la reproducción literal de la charla:

    “Este informe fue publicado originalmente en alemán en la edición de octubre de 1981 de Stimme des Glaubens. Fue presentado como un informe textual de la reunión entre Su Santidad Juan Pablo II y un selecto grupo de católicos alemanes en Fulda, durante su visita a Alemania el mes de noviembre anterior. El prefacio del artículo afirma, “Nosotros sabemos el nombre del reportero y también que el documento es auténtico. Esta traducción fue hecha por el Rev. M. Crowdy para la revista Approaches, editada por el Sr. Hamish Fraser de Escocia. Fue traducida de la revista italiana Si Si No No, publicada en Roma por el Padre Francesco Putti. Ambas revistas son dignas de nuestra confianza.

   Texto del informe publicado:

   Se le preguntó al Papa, “¿Que hay sobre el Tercer Secreto de Fátima? ¿No debería haber sido ya publicado en 1960?”

   El Papa Juan Pablo II replicó: “Dada la gravedad del contenido, mis predecesores en la Cátedra de Pedro prefirieron diplomáticamente aplazar la publicación para no alentar al poder mundial del Comunismo a tomar ciertas medidas.

   “Por otra parte, debería ser suficiente para todos los católicos saber esto: si hay un mensaje en el cual está escrito que los océanos inundarán todas las áreas de la Tierra, y que en un momento millones de personas perecerán, verdaderamente la publicación de tal mensaje ya no es algo tan de desear…”

   El Papa continuó: “Muchos quieren saber simplemente por curiosidad y por el gusto de lo sensacional, pero ellos olvidan que el conocimiento también implica responsabilidad. Ellos procuran solo la satisfacción de su curiosidad, y es peligroso si al mismo no están dispuestos a hacer algo, y si ellos están convencidos que es imposible hacer nada contra el mal.”

   En ese punto el Papa empuñó un Rosario y dijo: “He aquí el remedio contra ese mal. Rezad, rezad y no pidáis por nada más. Dejad todo lo demás en manos de la Madre de Dios.”

   Luego se preguntó al Santo Padre: “¿Que va a ocurrir con la Iglesia?”

   Él contestó: “Nosotros debemos prepararnos para sufrir grandes pruebas dentro de poco, tales que demandarán de nosotros una disposición a perder la vida, y una total dedicación a Cristo y por Cristo... Con vuestras oraciones y las mías es posible mitigar esa tribulación, pero ya no es posible apartarla, porque solo así la Iglesia puede ser efectivamente renovada. ¿Cuánto tiempo llevará la renovación de la Iglesia surgida de la sangre? Ese tiempo, demasiado, no será de otra manera. Nosotros debemos ser fuertes y estar preparados, y confiar en Cristo y en su Madre, y ser muy, muy asiduos en el rezo del Rosario.”

   ¿Qué significa esto?

Cuando el Papa Juan Pablo II habló en Fulda, aún no había sido víctima del intento de asesinato de 1981. Hablando del Tercer Secreto de Fátima, él no aludió a nada parecido a un futuro intento de asesinato (que en el 2000 el Vaticano anunció ser el tema de la parte final del Secreto de Nuestra Señora revelado en Fátima en 1917), sino más bien al inminente castigo y a la tribulación mundial.

   El Santo Padre dio a entender que el Maligno es la fuerza que está detrás de los elementos contenidos en el Tercer Secreto. Los temas aludidos hasta aquí por el Santo Padre, son coherentes con los que los principales expertos en Fátima consideran que son la sustancia del verdadero Tercer Secreto de Fátima.

   FUENTE: www.fatima.org.