sábado, 28 de febrero de 2026

¡INÚTIL!


 

   

   «Soy un inútil», gime alguien en su lecho de enfermo, reducido a una dolorosa inacción. Quiere trabajar, quiere luchar como antes, y se encuentra atado de pies y manos a una cama, atrapado en la monotonía de una habitación.

 

   «Soy un inútil» Qué pensamiento tan atormentador  para el corazón de un apóstol, sediento de luchar por la salvación de las almas, contemplando la cosecha madura y… sin obreros. ¡Ah! No digamos « soy un inútil» cuando es la voluntad de Dios que suframos. Quizás todo nuestro trabajo fue inútil, sin vida interior, sin pureza de intención. Dios no nos necesita. Somos meros instrumentos en sus divinas manos. Y el instrumento puede ser robusto o débil, grande o pequeño. La salvación de las almas es una obra divina.

 

   En su lecho de enfermo, el apóstol puede salvar más almas con paciencia que con los sermones más brillantes.

 

   “Lo que glorifica a Dios”, dice san Alfonso, “no son nuestras obras, sino nuestra resignación y la conformidad de nuestra voluntad con la Voluntad de Dios”.

 

   El apostolado del sufrimiento, siendo el más oculto y doloroso, es también el más eficaz. Santa Teresita escribió a un misionero:

 

  “Hermano mío, Dios quiere establecer su Reino en las almas; mucho más a través del sufrimiento y la persecución que a través de una predicación brillante”  No eres inútil en la cruz de la enfermedad, oh no, buen apóstol; ¡estás estableciendo el Reino de Dios en las almas!

 

Pensamientos para cada día del año. Tomado del “Breviario de la Confianza” Monseñor Brandão, Ascânio. Año 1936.

 

 

 

viernes, 27 de febrero de 2026

EL “MEMORARE” (ACORDAOS) — Por el Pbro. Dr. D. Miguel Pratmans. “El Catecismo en ejemplos” Año 1857.


 


   «Un criminal condenado a ser descuartizado vivo, no quería oír hablar de confesion; se dió esta noticia al padre Bernardo, llamado el pobre sacerdote, el cual al instante corrió a la cárcel. Se hizo acompañar al calabozo, saluda al prisionero, le abraza, le exhorta, le sugiere sentimientos de confianza, le amenaza con la cólera de Dios; mas nada le hace impresión. El criminal no se digna mirarle siquiera y parecía sordo a lo que se le decía. El confesor le ruega que quiera a lo menos rezar con él a una corta oración a la Santísima Vírgen, que él certificaba no haber jamás rezado sin obtener lo que quería. El prisionero, como por un gesto de desprecio, se negó a decirla; el padre Bernardo no deja de rezarla toda; mas viendo que el pecador obstinado no habia solamente querido abrir la boca, su caridad le enardece, su celo le inspira, y llevando a la boca del endurecido criminal un ejemplar de esta oración que tenía siempre consigo, se esfuerza en hacerla entrar, diciendo: ya que no la quieres decir, la comerás. El criminal mortificado no pudiendo defenderse de esta importunidad, prometió, a lo menos para librarse de ella, rezar la oración. Bernardo se pone de rodillas con él, vuelve a empezar la oración (memorare - acordaos), y el prisionero apenas hubo pronunciado las primeras palabras, cuando se sintió del todo mudado. Un torrente de lágrimas saltó de sus ojos, rogó al santo sacerdote que le diera tiempo de prepararse a la confesion; y como él se recordára de los extravíos de su vida en la amargura de su corazon, quedó tan conmovido de la vista de sus crímenes, y de la grandeza de las misericordias divinas, que en el mismo momento espiró de dolor, enseñando con su ejemplo cuan útil puede ser a los que la reclaman con confianza, la protección de aquella Madre, a quien la Iglesia llama, “el refugio de los pecadores”»

 

LEYENDAS DEL SANTO ROSARIO – LA VISIÓN


 


   Entre las leyendas de la época de Santo Domingo hay una que demuestra el poder de rezar el rosario.

 

   Un monje cartujo, ferviente devoto de la Reina del Santo Rosario, inmerso en oración, vio ante sí un trono alto y magnífico, sobre el cual se sentaba el Salvador del mundo, nuestro Señor Jesucristo. Su rostro estaba airado, y en su mano derecha, alzada, se veían flechas de fuego que pretendía lanzar a la tierra. De repente, la Santísima Virgen María se sitúa junto al trono y detiene la mano derecha, justamente airada, de su Hijo, implorándole:

    —Hijo mío, ten piedad de los pecadores, dales todavía tiempo para hacer digna penitencia.

   Pero el Señor respondió:

   —¿Acaso no soy la justicia misma? ¿Por qué, entonces, debería obstaculizar constantemente su curso natural? La iniquidad y el vicio reinan por doquier, y casi cada instante está lleno de maldad.

   Nuestra abogada respondió:

   —Sí, Tú, mi Dios y mi Hijo, eres la justicia misma, pero también la misericordia misma. ¿Y acaso tu misericordia no sobrepasa los cielos? No me negarás la gracia para con los pobres hijos de la tierra, pues está escrito: Cuando estés enojado, te acordarás de la misericordia.

   —«Es cierto», responde el Hijo de Dios.

   —«deseo la misericordia por encima de todo, pero casi nadie la pide, por eso triunfa la justicia».

   —Aunque la gente pide poco misericordia —nuestra Madre celestial intercediendo por nosotros, pide—, deseo fervientemente que se la concedas. Son débiles, miserables, su naturaleza tiende al mal desde su juventud; no pueden elevarse por sí mismos, ennoblecerse, sin la ayuda de la gracia. Pero me aman, me llaman «Madre de misericordia y gracia»; no puedo negarles nada; por eso, Hijo mío, escucha la humilde petición que te hago por ellos:

   —Sé que el mundo es una sola herida de pies a cabeza. Sé que Tu Esposa, la Iglesia, también tiene sus propios miembros contaminados, muertos a la gracia. Pero yo tengo a mis fieles siervos. A través de ellos, esparciré las gotas de mi gracia por el mundo como una medicina eficaz, y quien las reciba y las use según sea necesario sanará. Mira, uno de mis siervos, señalando al monje que tuvo esta visión, tiene la costumbre de recitar mi salterio completo, 15 Padrenuestros y 150 Avemarías, meditando en los misterios de Tu encarnación, nacimiento, vida y muerte, mis penas y alegrías, Tu resurrección. Por eso te ruego que quien recite devotamente estas oraciones y medite estos misterios, no se aparte del mundo por la muerte de los condenados, sino que quede libre de todos los peligros y escape de tu ira.

   Nuestro Rey y Señor, Jesucristo, aplacó los dardos ardientes de su justa ira, abrazó a su Madre y dijo:

   —«Me es imposible negarte nada, Madre mía, especialmente una petición tan acorde con el deseo de mi Corazón, cuyo anhelo es y siempre ha sido la salvación de las almas humanas. Todo aquel que obedezca dócilmente tus maternales consejos, cual siervo fiel, experimentará misericordia, gracia y vida eterna. Concede abundantemente todas las gracias según tu voluntad a tus hijos, quienes te alaban con el rezo del Rosario».


   Nuestra Madre, Reina del cielo y de la tierra, resplandecía de gratitud hacia su Hijo por esta nueva prueba de su amor por Ella. Se sentó Cristo en su trono, y los coros de ángeles y santos cantaron un canto de gloria, adoración y alegría.

 

Por la intercesión de María. Ejemplos de la protección de la Reina del Santo Rosario, reimpreso de los Anales del Misterioso Rosario (1898–1925)

 

 

 

 

jueves, 26 de febrero de 2026

EL JUDÍO Y EL PROTESTANTE SOBRE EL AYUNO – Por El Presbítero. D. Santiago Ojea y Márquez “Ley de Amor y Decálogo” Vol. II. Año 1898.


 

   Juntos en mesa redonda hallábanse en una casa de huéspedes varios comensales, y entre ellos se distinguían por su arrogancia un judío y un protestante, ambos jóvenes, de fácil palabra y de no pequeño descaro. Era tiempo de Cuaresma y la conversación recayó sobre el ayuno que impone la Iglesia Católica.

 

   —Señores—dijo el rabino,—yo cuando ayuno lo hago por gusto, por mostrar a las gentes que aún existen almas penitentes en el mundo, pues es lo cierto que el Señor nunca nos ha mandado por ninguna ley positiva que ayunemos.

 

   —Ciertamente—añadió el protestante,—Dios no exige a ninguna criatura racional que extenúe su cuerpo y que se atormente con el hambre. El ayuno es una práctica supersticiosa fundada en una idea falsa de la Divinidad, pues muchos se imaginan que Dios se complace en vernos padecer. Además, yo soy médico y afirmo que la privación de alimentos perjudica a la salud, disminuyendo nuestras fuerzas y haciéndonos incapaces para desempeñar las obligaciones que requieren vigor.

 

   —Falso, señor doctor—contestó un católico grave que se hallaba presente,—Dios no exige ni manda al hombre que ayune imprudentemente, con grave perjuicio de su salud, dando luego que hacer a los médicos como usted, sino que busca en todo la moderación de los alimentos del cuerpo, para bien de éste y del alma, y en verdad que los ayunos mitigados de ¡hoy no son para matar a nadie; tal es la indulgencia de la Iglesia, que llega casi al último extremo. Claramente lo expresó el grande San Gregorio en sus Morales (Homilía 30), diciendo: «Por la abstinencia han de ser extinguidos los vicios de la carne, pero no la carne. Es preciso que el hombre ejercite el arte del ayuno de tal suerte que aniquile los vicios del cuerpo, pero no el cuerpo mismo; pues muchas veces, mientras con la abstinencia perseguimos al enemigo, que es el vicio, quitamos la vida al ciudadano, a quien amamos, y en otras ocasiones, condescendiendo con los apetitos del ciudadano le damos fuerza para que pelee contra nosotros».

 

   —Usted, señor doctor, que habrá estudiado la historia de la filosofía, debe saber que los antiguos filósofos, cuáles fueron los sectarios de Pitágoras, de Platón, de Cenón y aun muchos epicúreos, han alabado y practicado la abstinencia y el ayuno, no por otra causa sino porque sabían por experiencia que el ayuno es un medio para domar y debilitar las pasiones rebeldes, y que los sufrimientos del cuerpo sirven para ejercitar la virtud o la fuerza del alma. A Sócrates le preguntaron en qué se diferenciaba él de otros hombres, y respondió: En que ellos viven para comer y yo como para vivir. ¿A quién se adhiere usted, señor doctor, á Sócrates o a Epicuro?

 

   No se funda el ayuno, amigo mío, en una falsa idea de la Divinidad, como usted atrevidamente ha dicho, pues así como a un médico no se le acusa de crueldad porque mande al enfermo dieta y otros remedios mortificativos, así tampoco Dios es cruel cuando manda a los pecadores mortificarse humillarse, padecer y ayunar.

 

   Para saber si el ayuno es perjudicial a la salud o nos deja incapaces para desempeñar nuestras obligaciones, basta ver si hay menos ancianos en la Trapa que entre los voluptuosos del siglo.

 

   Usted, como doctor en Medicina, podrá decirme: ¿quién llama más a los médicos, los que ayunan o los intemperantes? Oiga usted lo que ocurrió en París: «Un acreditado médico preguntó al P. Bourdaloue cuál era su régimen de vida, y como el religioso le contestara que sólo hacía una comida al día, replicó el médico: —Guardad secreto, señor, porque si se imitara vuestro ejemplo, quedaríamos sin clientela todos los médicos» (Blanchard.)

 

   Así se expresó aquel buen católico delante de gran concurrencia, y ni el judío ni el protestante supieron qué responder.

 

   Verdaderamente sus razones no tienen réplica, y para nosotros los cristianos, guiados por la fe, bástanos abrir las divinas Escrituras, en las cuales leemos éstas y otras análogas frases: Buena es la oración con ayuno, y mejor es la limosna que esconder los tesoros (Tob., XII, 8.) Convertíos a mí—dice el Señor—con ayuno, y con llanto, y con gemidos —(Joél., II, 12.) Y Cristo nuestro bien, exclamó: Este género de demonios no se lanza sino con la oración y el ayuno... Cuando ayunéis, no mostréis el rostro triste como los hipócritas... (Math., XVII, 20 y VI, 17.)

   Luego el ayuno es esencialmente bueno; siempre es un acto de virtud—dijo San León, —y con altísima sabiduría le prescribe la Iglesia en sus preceptos, diciendo: El cuarto, ayunar en los tiempos debidos. Ahora bien: ¿cuáles son estos tiempos, y a quiénes y cómo obliga el precepto del ayuno? Cuatro son los tiempos en que la Iglesia le preceptúa, a saber: En la Cuaresma, en las cuatro témporas, en las vigilias y en algunos días del Adviento.

“DIOS PREMIA AÚN LA LIMOSNA DADA DE MALA GANA” – Por el M .R. P. Fr. José Coll. “Clamores de Ultratumba – Año 1900”

 



   En la vida de San Juan el Limosnero, que Leoncio, obispo de Chipre, nos dejó escrita, se lee, que en aquella isla vivía un hombre no menos rico que avaro.

 

   «Cierto día que llegaba éste a su casa en ocasión en que le traían el pan, un pobre le pidió limosna con tan reiteradas instancias, que montando en cólera aquel rico lo llenó de injurias, concluyendo por arrojarle con furia a la cara uno de aquellos panes. Dos días después, cayó el rico gravemente enfermo, y en un sueño que tuvo parecióle que era presentado al tribunal divino, y que en una balanza pesaban los demonios sus malas obras: los Ángeles quisieron contrapesarlas cargando en la otra las buenas, pero no hallaron otra cosa más que aquel pan arrojado al pobre, que pesaba muy poco. A pesar de ello dijéronle aquellos bienaventurados espíritus, que por haber dado aquel pan, aunque de tan mala gana, Dios le permitía volver a la vida. Resucitó, o mejor despertó de aquel sueño, e hizo tal cambio de vida, que empleó toda su hacienda en obras de misericordia, llegando hasta la heroicidad de venderse a sí mismo por esclavo, para socorrer con el precio a los pobres, con lo que alcanzó una santidad esclarecida»

 

¡PASAD POR DEBAJO!


 


   Es el  Ángel del Carmelo (Santa Teresita) quien nos dará una lección sobre las dificultades de la vida. Hay almas a quienes todo les resulta difícil. Si se les presenta un obstáculo, se desaniman, quieren superarlo y no pueden, quieren superar las dificultades y les resulta imposible… ¡Y cuánto sufren!

 

   En una grave tentación, y con gran vergüenza, una novicia le dijo a Santa Teresita: “¡No puedo superar este obstáculo!”

 

   – La Santa respondió: Es porque querrías pasar por encima. ¡Es propio de las almas grandes volar por encima de las nubes cuando abajo ruge el trueno y ruge la tormenta! En cuanto a nosotras, contentémonos con “PASAR POR DEBAJO”, con humildad y paciencia.

   Por cierto, recuerdo esto que me ocurrió de niña: un día había un caballo a la entrada del jardín, bloqueando el paso. Mientras los transeúntes, observándome, discutían cómo mover al animal, pasé tranquilamente por debajo. Así de bueno es ser pequeño y que cada uno se mantenga en su pequeño tamaño.

 

   Con paciencia y humildad, permaneced siempre pequeños, como los niños pequeños, y cuando algún obstáculo de las dificultades de la vida os amenace o bloquee la puerta de la paz de vuestra alma, como Teresita, ¡rápidamente!... ¡Pasad por debajo!

 

Pensamientos para cada día del año. Tomado del “Breviario de la Confianza” Monseñor Brandão, Ascânio. Año 1936.

 

 

¡Ofrecimiento de uno a María en este día!


 

   ¡Oh madre mía! ¡Oh Señora mía! Yo me ofrezco del todo a vos; y en prueba de mi filiar afecto, os consagro en este día mis ojos, mi lengua, mi corazón, en una palabra todo mi ser. Ya que soy todo vuestro, oh Madre de bondad, guardadme y defendedme cómo cosa y posesión vuestra. Amén.

martes, 24 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 4° (Conclusión)

 





RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 4° — Acción antimasónica.

 

Conclusión.

 

   Sentado el principio de que toda organización y acción antimasónicas deben ser inspiradas por las enseñanzas y consejos de la Santa Sede, principalmente por los que se contienen en la Encíclica Humanum Genus, el primer Congreso Antimasónico Internacional adopta como fundamento el siguiente estatuto.

 

Estatuto fundamental de la organización antimasónica.

 

   1°. El Consejo Directivo General de la Unión Antimasónica universal, fundado en Roma el 20 de Septiembre de 1893 con la aprobación de la Santa Sede, será, a partir desde el presente Congreso de Trento, el centro único de todas las agrupaciones antimasónicas católicas, háyanse establecido como sociedades o comités aislados, o funcionen como ligas o federaciones.

   2°.  Toda agrupación antimasónica católica someterá sus reglamentos particulares a la autoridad diocesana y aceptará en cualquier circunstancia sus advertencias y sus consejos.

 

   Las sociedades o comités que funcionan aisladamente lo mismo que las ligas o federaciones, desde el momento en que hayan satisfecho las condiciones arriba mencionadas, serán reconocidas por el Consejo Directivo General de la Unión Antimasónica Universal como colaboradores a la acción común ordenada por la Santa Sede.

   3°. Las sociedades o comités que funcionan separadamente después de reconocidos en el sentido indicado, e igualmente los consejos centrales de las ligas o federaciones mantendrán relaciones constantes con el comité central de la Unión Antimasónica que exista en su respectivo país.

   4°. En toda sociedad o comité de los que funcionan separadamente, lo mismo que en el Consejo Central de las ligas o federaciones, habrá un delegado que represente al Comité Central de la Unión Antimasónica Universal, y toda sociedad o liga reconocida por la Unión Antimasónica Universal deberá tener un delegado que la represente en el Comité Central de la Unión.

   5 ° El Consejo General Directivo de la Unión Antimasónica Universal es el único encargado de convocar Congresos Antimasónicos Internacionales Las sociedades o comités, las ligas o federaciones que funcionen con arreglo a las condiciones establecidas en el presente estatuto, tendrán derecho a tomar parte en estos Congresos por medio de sus representantes, con el título de miembros activos, conformándose con las condiciones generales fijadas por el susodicho Consejo Directivo.

 

Comités.

 

   Considerando que es una necesidad principal e ineludible para la organización antimasónica la formación Inmediata del mayor número posible de comités antimasónicos en todas las partes del mundo donde la masonería ejerce su malhechora actividad:

   Considerando que los miembros del Congreso de Trento son por derecho y de hecho, en virtud de los conocimientos y del Impulso que han recibido en este Congreso, los iniciadores naturales de los susodichos comités, en cuanto está de su parte, se comprometen a organizar, después que hayan regresado a su patria y en un plazo que no excederá de seis meses, el mayor número posible de estos comités, y después de haber obtenido la aprobación de los mismos de sus respectivos Obispos, a informar sin tardanza al Consejo Directivo general de Roma para recibir de él las Instrucciones oportunas.

 

Prensa antimasónica.

 

   El Congreso acuerda que no contentándose con recordar la obligación general de los católicos de proteger y ayudar su prensa y rechazar la que está en manos de la masonería, se multipliquen en todas partes los folletos y hojas de propaganda populares en forma de catecismo contra la masonería, y que se distribuyan profusamente de la manera más fácil que sea posible para uso e instrucción del pueblo.

   Estas publicaciones deberán ser aprobadas por la autoridad eclesiástica.    Todas las afirmaciones que se refieran a los crímenes de la francmasonería deberán apoyarse en las declaraciones que hayan hecho los mismos masones.

   El Congreso acuerda que a cargo de la Unión Antimasónica se funden nuevos periódicos católicos internacionales, escritos en francés, con el fin de procurar en todos los países la conservación del orden social y oponerlos a la masonería. Aprueba la proposición presentada para fundar en Viena El Conservador europeo, órgano de la Unión Antimasónica Universal y de sus comités de Austria-Hungría.

   El Congreso aplaude todas las obras y sociedades existentes contra la prensa pornográfica o que de alguna manera favorecen la moralidad pública, e invita a todos sus miembros a sostenerlas con todas sus fuerzas, recordándoles que la masonería vive de corrupción.

   El Congreso aprueba el proyecto de establecer en Roma una comisión de estudios, encargada de reunir documentos auténticos e informes exactos sobre la masonería, con un registro especial para los masones más conspicuos, con el fin de demostrar hasta la evidencia que tenemos pruebas de todo lo que afirmamos y proporcionar a la prensa católica los elementos más eficaces y más oportunos para luchar contra la masonería.

 

Calumnias contra las Órdenes religiosas.

 

   El Congreso declara que atacar a las Órdenes religiosas, y especialmente a la Compañía de Jesús, que ha sido siempre el blanco preferido por la masonería, es hacer propaganda masónica.

   El Congreso hace votos para que los periodistas católicos consideren como un deber suyo e imprescindible el salir a la defensa de las Órdenes religiosas calumniadas, aun cuando la calumnia no atente contra la parte esencial de la vida religiosa. Para hacerlo así demostrarán que todas las calumnias que se propagan hoy contra la Compañía de Jesús y sus enseñanzas, son las mismas que se inventaron en el siglo pasado y cuya falsedad ha sido ya plenamente demostrada.

 

Enseñanza universitaria

.

   El Congreso aplaude la organización de uniones y asociaciones católicas en las Universidades, y hace votos para que se funden en todas partes, a fin de que la juventud encuentre en ellas un centro de propaganda de ideas cristianas en oposición a las ideas anticristianas propagadas en las Universidades laicas y sostenidas en círculos y asociaciones universitarias de origen masónico.

 

Ejército.

 

   El Congreso aplaude las instituciones que tienen por objeto la educación cristiana de los soldados, y hace votos para que semejantes instituciones se establezcan en todas partes.

 

Masones convertidos.

 

   El Congreso desea que los masones convertidos se pongan en relación con los comités antimasónicos de sus respectivos países para ayudarles a conocer los proyectos y los secretos de la secta.

 

Obras particulares.

 

   El Congreso acuerda que cuando se establezca una obra con apariencias masónicas o con tendencias a propagar el mal, se esfuercen los católicos en suplantarla con una acción tan perseverante y enérgica como la de los masones; y si no les fuese posible tomarles la delantera, lo cual, sin duda alguna, sería preferible, intervenir por lo menos la obra debida a la iniciativa de los masones.

 

Poderes públicos.

 

   El Congreso aplaude la iniciativa tomada por los católicos de Granada, y felicita al diputado Sr. Vázquez de Mella, que presentó a las Cortes su valiente exposición, pidiendo, según refieren los periódicos católicos, que la masonería sea declarada ILEGAL, FACCIOSA Y TRAIDORA A LA PATRIA, y que los francmasones sean separados de los empleos públicos; que se deroguen las leyes que aun indirectamente favorecen la propaganda antirreligiosa y subversiva, e igualmente que el gobierno apoye y facilite todo lo que reclama la defensa del Catolicismo, para evitar las desgracias que ha ocasionado y ocasiona todos los días la masonería.

   El Congreso desea que los electores católicos de las naciones donde esté en vigor el régimen parlamentario, y en donde nada les impide ir a las urnas políticas, exijan de sus propios diputados la promesa moral de provocar una deliberación en el indicado sentido, y que en Italia, donde por razones de un orden superior y por obediencia al Soberano Pontífice, no pueden acudir a las urnas políticas, el comité antimasónico de Roma se encargue de promover una petición parecida por parte de los católicos que tienen derecho a la elección política.

 

La mujer en la acción antimasónica.

 

   El Congreso, considerando: 1.°, la nobilísima misión de la mujer en la sociedad; 2.°, la conveniencia de ofrecerle un modelo de virtud y de heroísmo; 3.°—, que la venerable Juana de Arco ha sido propuesta en nuestros días por el Padre Santo a la admiración y veneración del mundo católico: hace votos para que la mujer tome parte en la acción antimasónica; para que se difunda por medio de la prensa la vida de Juana de Arco, y para que las mujeres católicas dirijan particulares instancias a la Santa Sede con el fin de apresurar la beatificación de esta santa heroína que tan grande influencia ha ejercido en la conversión de los francmasones.

 

Para los congresistas.

 

   El Congreso acuerda imprimir y distribuir solamente entre los congresistas la lista de todos los miembros que han asistido al mismo con su dirección, a fin de que después de haberse conocido y trabajado juntos en Trento puedan en lo sucesivo continuar sus relaciones.

 

Declaración fundamental.

 

   Considerando que el Padre Santo, en el Breve dirigido al señor Comendador Alliata recomienda al Congreso que al tomar sus acuerdos se ajuste a las reglas trazadas en las Encíclicas apostólicas que se citan en el mismo Breve: El Congreso declara formalmente que ha tomado por regla y fundamento de sus resoluciones las referidas Encíclicas y no se ha apoyado en documentos de autoridad privada.

 

“Publicación concluida”

 

 

domingo, 8 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 3°

 




RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 3° — Oración.

 

   1°. Considerando que son hoy más necesarios que nunca los auxilios del Espíritu Santo, para que los católicos tengan la fuerza necesaria para luchar contra la francmasonería, y con el fin de alcanzar la luz y la gracia de la conversión a las almas pervertidas por la secta, el primer Congreso Antimasónico recomienda la obra denominada «Milicia del Espíritu Santo», en el sentido y condiciones en que ha sido aprobada por la Santa Sede.

   2°. Considerando que la lucha contra la masonería es ya universal y que todo cristiano tiene el deber de defenderse de los ataques de la secta y combatir contra ella, considerando que la Confirmación es el Sacramento que nos hace soldados de Cristo, el Congreso propone que los niños que han de ser confirmados y los padrinos de la Confirmación sean instruidos especialmente en lo que se refiere al Espíritu Santo y a las gracias que para combatir nos confiere este Sacramento.

   3°. Considerando que la obra de la Adoración Reparadora internacional establecida en Roma, tanto por las aprobaciones pontificias que ha obtenido, como por su universalidad constituye una de las obras más importantes de reparación de los sacrilegios masónicos; el Congreso propone que todas las personas dedicadas a obras de oración que tengan por objeto la reparación de los sacrilegios masónicos y la conversión de los francmasones y especialmente la Adoración cotidiana del Santísimo Sacramento instituida en Turín, sean invitadas a afiliarse a la susodicha obra en la medida en que lo permitan las reglas de la Iglesia, a fin de participar de sus indulgencias y unirse a su acción universal.

   4°.  Considerando que la obra de las Misas cotidianas y de los días de reparación por los sacrificios masónicos y para la conversión de los francmasones es absolutamente necesaria para impedir los progresos de la secta, el Congreso desea que esta obra, fundada en Francia y extendida por otras naciones, se propague y forme como el medio principal y más eficaz de la acción antimasónica.

   5°. El Congreso recomienda también la Pía Unión del Santísimo Crucifijo para la conversión de los sectarios, establecida en Verona por el Emmo. Sr. Cardenal De Canossa. Igualmente recomienda todas las obras de oración análoga, acomodada a las tradiciones y necesidades de cada región, señalando especialmente como muy eficaz por razón de su fin y de sus medios de acción, el Apostolado de la Oración.

   6°. El Congreso ruega al Consejo central de la unión antimasónica de Roma que adopte una fórmula de oración común para todos los miembros de la Unión Antimasónica Internacional.

   7°. Deseando este Congreso conformarse con los deseos y órdenes de Su Santidad, y reconociendo la indudable importancia que tiene contra los manejos de la francmasonería la fórmula especial de exorcismos, publicada y enriquecida con indulgencias el 18 de Mayo de 1890, suplica respetuosamente a los Rdos. Sres. Obispos y ruega a todos los Sacerdotes que procuren la difusión y la práctica frecuente del mencionado exorcismo directamente instituido contra la secta satánica.

   8°. El Congreso recomienda y espera la generalización de una práctica que ya está en uso en algunas diócesis, esto es, comprometerse formalmente a no pertenecer jamás a ninguna sociedad secreta, después de la renovación de las promesas del bautismo, que se hace el día de la primera Comunión, conforme a los repetidos consejos de la Santa Sede.

   9°. El Congreso, respondiendo al roto unánime de sus miembros, declara oficialmente que la obra de los Congresos antimasónicos y todas las obras antimasónicas que dependan del Consejo Central de Roma se consagren en adelante al Sagrado Corazón de Jesús, y desea que las banderas de todas las asociaciones católicas antimasónicas ostenten como emblema el Sagrado Corazón en medio de la Cruz.

 

jueves, 5 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 2°

 





RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 2° — Acción Masónica.

 

   El primer Congreso Antimasónico Internacional declara estar plenamente convencido de los extremos siguientes:

 

   1°. La francmasonería es una secta religiosa y maniquea, y la última palabra de sus secretos y de sus misterios es el culto de Lucifer o Satanás, adorado en las Tras-logias como el Dios Bueno en oposición al Dios de los católicos a quien, los iniciados blasfemadores, llaman el Dios malo.

   2°. El demonio, inspirador de las sectas masónicas, conociendo que no conseguirá jamás que le adoren directamente la mayor parte de los hombres, trata de sembrar en las almas por medio de la francmasonería los gérmenes del naturalismo, que no es otra cosa sino la emancipación del hombre de Dios.

   3°. Para establecer en el mundo este naturalismo implo, la francmasonería se esfuerza en habituar a los hombres a considerar iguales a todas las religiones, lo mismo la única verdadera que las falsas, valiéndose de la prensa y de las escuelas sin Dios para hacer cundir las ideas masónicas en sustitución de las católicas.

   4°. El medio particular de que la masonería se sirve para perder a las almas que creen en la existencia del orden sobrenatural y todavía no están bastante maduras para el maniqueísmo luciferiano, es inclinarlas a que se entreguen a las prácticas perversas del espiritismo.

   5°. La francmasonería es también una secta política que trabaja para tener influencia en todos los gobiernos y hacerlos instrumentos ciegos de su acción perversa, y procura sembrar por todas partes la rebelión.

  6°. El fin que la masonería se propone sembrando la revolución en todos los países del mundo es el establecimiento de la república universal basada sobre la guerra contra la soberanía de Dios, sobre la destrucción de las libertades y franquicias locales, abolición de fronteras y perversión del sentimiento patriótico, sentimiento que después del amor de Dios ha inspirado al linaje humano sus más hermosas acciones, sus más nobles sacrificios y sus proezas más heroicas.

   7°. La francmasonería continúa su lucha contra la Iglesia introduciendo en los pueblos leyes anticristianas.

   8°. La francmasonería es directamente responsable del socialismo moderno, porque ha sustituido el ideal cristiano del bienestar social por su ideal particular; la jerarquía social cristiana gobernada por la justicia y templada por la caridad, por una pretendida igualdad de todos los hombres entre sí, porque en contra de la fe en la vida futura, en donde cada uno será recompensado según sus obras, enseña que la única felicidad consiste en gozar de los bienes materiales de este mundo y que todos tienen derecho estricto a participar por igual de esta felicidad.

   9°. La francmasonería, en el terreno social, trabaja para acabar con el Cristianismo creando multitud de sociedades secretas, a las que aparentemente titula sociedades de seguros sobre la vida, de previsión, de socorros mutuos, sociedades científicas o que se dicen tales, sociedades filantrópicas, o introduciéndose cautelosamente en otras sociedades de este género para ir encaminándolas hacia sus fines.

   10°. La filantropía masónica, opuesta a la caridad cristiana, siendo un amor puramente natural del hombre por el hombre, es incapaz de servir de lazo entre la humanidad y Dios, y por otra parte, esta filantropía masónica, ejercitándose sólo entre los francmasones, es muchas veces perjudicial a la sociedad civil.

   11°. Para corromper totalmente la familia, la francmasonería trabaja para corromper a la mujer. Con este fin, donde ha podido, Introduce a las mujeres en las logias y es además el alma del movimiento titulado Feminista o de emancipación de la mujer, destinado a llevar el desorden a las familias con las apariencias de satisfacer el deseo vago de una reforma imposible.

   12°. Para acostumbrar a los hombres a prescindir de la Iglesia en la vida social, la secta trata de suprimir las fiestas religiosas y los días destinados a la santificación del alma y al descanso del cuerpo, reemplazándolos con fiestas puramente civiles.