miércoles, 27 de enero de 2021
martes, 26 de enero de 2021
REPORTAJE A LA Dra. ALICE VON HILDENBRAND
La Doctora Alice Jourdain (Bruselas 1923- )
fue alumna y luego esposa de Dietrich von Hildebrand (1899-1977), uno de los
mayores pensadores católicos del siglo pasado, autor de textos fundamentales
como Ética cristiana, Santidad y eficacia en el mundo y El corazón (un análisis
de la afectividad humana y divina) y dos muy importantes sobre el modernismo:
El caballo de Troya en la Iglesia de Dios y la ya mencionada The Devastated
Vineyard -la viña devastada-, esta última nunca editada en castellano.
El matrimonio escribió juntamente varias
obras, entre ellas una admirable: El arte de vivir. Este reportaje fue
publicado en The Latin Mass Magazine (Verano de 2001) y reproducido en Marzo de
2007 por Christian Order.
THE LATIN MASS: Dra. Von Hildebrand, en la época en
que el Papa Juan XXIII convocó el Concilio Vaticano Segundo, ¿usted ya percibía
la necesidad de una reforma en la Iglesia?
ALICE VON HILDERBRAND: La mayor
parte de las percepciones sobre esto fueron obtenidas por mi esposo. Él siempre
decía que los miembros de la Iglesia, debido a los efectos del pecado original
y del pecado actual, están siempre en necesidad de reforma. La enseñanza de la
Iglesia, sin embargo, viene de Dios. Ni una iota puede ser cambiada o
considerada en necesidad de reforma.
TLM: Con relación a la presente crisis,
¿cuándo comenzó Ud. a percibir que algo andaba mal en la Iglesia?
AVH. En Febrero de
1965 estábamos con mi marido en Florencia, aprovechando el año sabático.
Dietrich estaba leyendo un libro y de pronto lo escuché sollozar. Como tenía
problemas cardíacos, pensé que algo andaba mal y corrí para ver qué pasaba. Lo
encontré con los ojos llorosos y con una revista en la mano. Le pregunté que
pasaba y me dijo que acababa de leer un artículo que para él era prueba de que
el diablo había entrado en la Iglesia.
Debo decir que mi marido ya se había dado cuenta, muchos
años atrás, de que se estaba perdiendo el sentido de lo sobrenatural, pero que
la belleza y la sacralidad de la liturgia tridentina habían ocultado el
fenómeno, por lo menos hasta el Concilio. Además, tenía en claro que después de
la condenación de San Pío X, los modernistas habían pasado a la clandestinidad,
adoptando técnicas mucho más sutiles de infiltración. Sobre este asunto,
escribió The Devastated Vineyard, (La Viña devastada), señalando que el
Vaticano II había sido como un huracán para la Iglesia. Con la pérdida del
sentido de lo sobrenatural, también se perdió la necesidad del sacrificio. El
Vaticano II provocó que muchos obispos y sacerdotes dijeran que la Iglesia
tenía que adaptarse al mundo. Grandes Papas como San Pío X afirmaban
exactamente lo contrario: el mundo debía adaptarse a la Iglesia.
TLM: ¿Entonces Ud. cree que la acelerada
pérdida del sentido de lo sobrenatural no es un accidente en la historia?
AVH: De ninguna manera y mi marido opinaba
igual que yo: en la Iglesia se había verificado, durante la mayor parte del
siglo XX, una infiltración sistemática de los enemigos diabólicos. El era
optimista por naturaleza, pero durante los últimos años de su vida, a veces la
tristeza lo consumía: “Han destruido la Santa Esposa de Cristo”, solía repetir,
refiriéndose a “la abominación del lugar santo”, de que habla el profeta
Daniel.
TLM: El Papa Pío XII lo denominaba a su
marido como el Doctor de la Iglesia en el siglo XX. Con ese título ¿no podía
tener acceso al Papa Pablo VI para expresarle sus temores?
AVH: Fue lo que
hizo. Nunca olvidaré la audiencia privada que tuvimos con Pablo VI, el 21 de
junio de 1965, poco antes de que terminase el Concilio. El Papa nos recibió de
pie y en cuanto mi marido empezó a suplicarle que condenase las herejías que
desembozadamente se manifestaban, lo interrumpió bruscamente, diciéndole
“¡Escríbalo, escríbalo!”. Pocos momentos después, mi marido, por segunda vez,
le insistió sobre la gravedad de la situación, recibiendo la misma respuesta.
El Papa estaba sumamente incómodo y pocos minutos después hizo un gesto a su
secretario, el P. Capovilla, para que nos trajese rosarios y medallas, señal de
que la audiencia había finalizado. Cuando volvimos a Florencia, mi marido
escribió un largo documento -aún no publicado- que fue entregado a Pablo VI en
septiembre de 1965, el día anterior a la última sesión del Concilio.
Releyéndolo cuidadosamente, le dijo a su sobrino Dieter Settler, entonces
embajador alemán ante la Santa Sede, que el documento era “un poco duro”. Razón
no le faltaba: había pedido una clara y completa condenación de todas las
declaraciones conciliares heréticas.
TLM: Supongo que Ud.
se dará cuenta de que, al hablar de infiltración, muchos pondrán los ojos en
blanco, exasperados, diciendo ¡No queremos oír hablar de conspiraciones!
AVH: Yo solamente puedo hablarle de lo que conozco. Es de público conocimiento, por ejemplo, que Bella Dodd*, la ex comunista reconvertida al catolicismo, se refirió expresamente a la infiltración comunista en los Seminarios. Ella nos contó que cuando era miembro activo del Partido, tenía frecuentes contactos con no menos de cuatro cardenales que trabajaban para el comunismo. Muchas veces escuché decir en los EE.UU. que “los europeos olíamos conspiraciones en todas partes”. Pero desde el principio, el Maligno ha conspirado contra la Iglesia, tratando de destruir la Misa y de socavar la creencia en la Presencia Real de Nuestro Señor en la Eucaristía. Este es un hecho innegable y absolutamente real.
lunes, 25 de enero de 2021
EL COMUNISMO DESTRUCTOR Y ASESINO – Por Maurice Penay.
NOTA DEL BLOG: Estas líneas son realmente brutales
y estremecedoras, que demuestran todo el odio y la violencia del comunismo.
Pero lo que van a leer no es más que una pálida descripción de la que paso en
la Revolución Rusa. El demonio rojo del comunismo ya está devorando el mundo y
nos va a llevar a un régimen de horror impensable si no despertamos a tiempo.
De
todos los sistemas revolucionarios, ideados en el devenir histórico, con el fin
de destruir nuestros valores civilizados, sistemas que han ido siendo aplicados
a través del tiempo en la forma más efectiva y en el momento siempre más
oportuno; el más perfecto, el más eficiente y el más inmisericorde, es sin duda
el comunismo, porque representa la etapa más avanzada de la revolución mundial,
en cuyos postulados ya no solamente se trata de destruir determinada
institución política, social, económica o moral, sino de anular a la vez a la
Santa Iglesia y más aún, a todas y cada una de las manifestaciones culturales
cristianas, que son parte de nuestra civilización. Si todas las tendencias
revolucionarias de origen judío han atacado con curiosa unanimidad al
Cristianismo en diversos aspectos, el Comunismo lucha por hacerlo desaparecer
de la faz de la tierra, sin dejar de él ni el menor rastro.
La saña destructiva de esta tendencia
satánica, exhibiendo ante los ojos del mundo líos más espantosos cuadros de horror y destrucción que se hayan
imaginado, no puede estar fundamentada sino en la misma esencia de la negación
y en el repudio más virulento y lleno de odio hacia todo lo existente hasta la
fecha, porque de otra manera, no sería concebible la vesania inaudita de sus
tácticas criminales espíritu de destrucción, aniquilamiento, vulneración,
contradicción y oposición de sus dirigentes, hacia todo aquello que representa
criterios axiológicos no solamente católicos, sino religiosos en general.
La finalidad del comunismo, como es patente en Rusia y en los demás países en donde se ha implantado, no es otra que la nulificación del pueblo en lo económico, en lo político, en lo social, en lo humano y en lo trascendente, para posibilitar a una minoría el dominio por la fuerza. En términos internacionales, la meta no puede ser más clara: Lograr por la fuerza el dominio mundial de una minoría insignificante, aniquilando a todos los demás humanos por medio del materialismo, del terror y si es necesario de la muerte, aunque para ello haya que asesinar a grandes núcleos de la población.
sábado, 16 de enero de 2021
LOS TRES ENEMIGOS DEL ALMA
P. ¿Por qué nos signamos tantas veces?
R. Porque en todo lugar nos combaten y
persiguen nuestros enemigos.
Nuestros
enemigos nunca duermen, nunca se cansan, nunca dejan de perseguirnos. Nos
tientan en todos tiempos y en todas partes; en el día y en la noche, en la
compañía y en la soledad, en casa y en la calle, y tal vez hasta en el templo,
porque nada respetan. Para defendernos, pues, de estos continuos, empeñados e
incansables enemigos, necesitamos usar tantas veces de la señal de la Cruz.
Estos enemigos son el demonio, el mundo y la
carne. El primero es un ángel de la
primera jerarquía, que habiéndose rebelado contra Dios en el cielo, fue arrojado
de él y sepultado en el infierno con una multitud de ángeles que le acompañaron
en su rebelión. Todos estos ángeles rebeldes que llamamos demonios, presididos
por aquel gran rebelde, son nuestros enemigos, y se comprenden en el primero de
nuestra alma. El
segundo es él mundo; pero no este
globo que nos sostiene y esos cielos que nos cubren, sino los hombres mundanos
que nos rodean. La sociedad se compone de hombres buenos y hombres malos: los
primeros son los que guardan la ley de Dios; y los segundos los que la
quebrantan y dan mal ejemplo. Esta segunda clase de hombres que escandalizan y
provocan a pecar, son los que llamamos mundo, y este es el segundo enemigo del
alma. El tercero es la carne, no precisamente la que llamamos cuerpo
humano, sino las máximas y apetitos desordenados. Criado el hombre en el orden más
perfecto, perdió, por el pecado original, este maravilloso orden. Antes del
pecado, el alma estaba gustosamente sumisa a Dios, el cuerpo sujeto al alma, la
carne al espíritu, las pasiones a la razón, y los apetitos a la voluntad; pero
en el momento que el hombre, pecando, se rebeló contra Dios, todo se rebeló
contra el hombre. El cuerpo desconoció el dominio del alma, la carne resistió
al espíritu, las pasiones a la razón, y los apetitos a la voluntad. Pues este
cuerpo, esta carne rebelde, a la que llama San Pablo aguijón de Satanás; esta
voluntad indócil, esta razón soberbia y falsa, esta imaginación inquieta, estas
pasiones desordenadas, estos apetitos antojadizos e impetuosos, forman el
tercer enemigo del alma.
“CATECISMO
EXPLICADO DE LA DOCTRINA CATÓLICA”
PADRE
RIPALDA – AÑO 1852
lunes, 4 de enero de 2021
SALMO 90 (91) Premio de la confianza
Tú que te abrigas en el retiro del Altísimo,
y descansas a la sombra del Omnipotente, di a Yahvé: “¡Refugio mío y fortaleza mía,
mi Dios, en quien confío!” Porque Él te
librará del lazo de los cazadores y de la peste mortífera. Con sus plumas te cubrirá,
y tendrás refugio bajo sus alas; su fidelidad es escudo y broquel.
No temerás los terrores de la noche, ni las
saetas disparadas de día, ni la pestilencia que vaga en las tinieblas, ni el estrago
que en pleno día devasta. Aunque mil caigan junto a ti y diez mil a tu diestra,
tú no serás alcanzado. Antes bien, con tus propios ojos contemplarás, y verás
la retribución de los pecadores.
Pues dijiste a Yahvé: “Tú eres mi refugio”,
hiciste del Altísimo tu defensa. No te llegará el mal ni plaga alguna se
aproximará a tu tienda. Pues Él te ha encomendado a sus ángeles, para que te
guarden en todos tus caminos. Ellos te llevarán en sus manos, no sea que lastimes
tu pie contra una piedra. Caminarás sobre el áspid y el basilisco; hollarás al
león y al dragón.
“Por cuanto él se entregó a Mí, Yo lo
preservaré; lo pondré en alto porque conoció mi Nombre. Me invocará, y le
escucharé; estaré con él en la tribulación, lo sacaré y lo honraré. Lo saciare
de larga vida, y le haré ver mi salvación.”
“LA SANTA BIBLIA” Mons. Dr. Juan Straubinger.
martes, 17 de noviembre de 2020
Ejemplos de (vida) que nos invitan a rezar el Santo Rosario – San Juan María Vianney (el cura de Ars).
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El santo Cura de Ars,
daba tantas limosnas, que frecuentemente se encontraba con que no tenía
siquiera lo necesario para él. En una ocasión no tenía con que pagar una
capilla que –había hecho construir en la
iglesia–. ¿Qué hacer? Toma su rosario y va a pasearse por el campo, como
solía hacerlo cuando se veía en semejantes apuros. Mas apenas había llegado a las puertas de la ciudad, se
encontró a un caballero que le preguntó –cómo
le iba– –Estoy
bien–, contestó el cura de Ars –pero muy afligido, porque no tengo con que pagar una
capilla que acabo, de hacer construir– El caballero reflexiona un
poco, saca del
bolsillo veinticinco monedas de oro y se las entrega al sacerdote, encomendándose a sus
oraciones, desapareciendo en seguida sin dar lugar a que el varón de Dios le manifieste su
agradecimiento.
En otra ocasión, que debía el trigo empleado
en el mantenimiento de su instituto “La Providencia”, rezaba el Rosario con
la mayor confianza en María, cuando de repente se le presenta una
mujer preguntándole si él era el cura de Ars;
y como le respondiese que sí, –he aquí–
dijo la mujer, –los que envían el dinero
y que me han mandado entregarle; además de pedirle que se encomiendan a sus
oraciones– La mujer desapareció al instante sin decir quiénes eran, ni quienes
le habían enviado a ella con el dinero. El santo lleno de agradecimiento, llevó
el dinero al propietario que le había vendido el trigo. (Vida
del Cura de Ars.)
SANTOS Y REYES DEVOTOS DEL ROSARIO
San Antonio de Padua fué devotísimo
del Rosario. Refiere la crónica de su Orden que, habiéndole sorprendido en
despoblado un fuerte aguacero, y no teniendo con que abrigarse, se colocó sobre
la cabeza su Rosario, rogando a la Virgen que le defendiese de la lluvia y que
el Rosario, cual si se hubiese convertido en solidísimo techo, le cubrió y
protegió de tal manera, que llegó a la ciudad sin que le tocase una gota de
agua. (Revista del Rosario.)
La reina María de
Médicis hizo que el pueblo, la corte y muchos Obispos se reuniesen
en París en la iglesia de los PP. Dominicos, para rezar el Rosario, pidiendo el
triunfo de las armas católicas en el sitio de la Rochela. (P. Álvarez.)
ELOGIOS PONTIFICIOS DEL ROSARIO
Los
monstruos de los errores modernos serán destruidos por el Rosario. (Pío IX.)
martes, 13 de octubre de 2020
Ejemplos de (vida) que nos invitan a rezar el Santo Rosario – Las Almas del purgatorio, el Santo Rosario y el Padre Luis.
En la Historia de los
Clérigos Regulares Menores se cuenta de un Padre Luis,
devotísimo de las almas del Purgatorio, que viajando al ponerse el sol por un
campo solitario, donde no faltaban malhechores, empezó, como es costumbre, a
rezar el Rosario en sufragio de los fieles difuntos, para que lo librasen de
todo peligro. Desde lejos le vieron dos ladrones que por allí andaban merodeando,
y se propusieron asaltarle. Pero de improviso oyeron una corneta militar y descubrieron
que detrás del Padre iba una compañía de soldados, a cuya vista huyeron y se escondieron.
Entretanto él Padre; que nada había visto, continuó
su viaje rezando, hasta que encontró una posada donde se quedó para pasar allí
la noche. Poco después entraron en la misma posada los dos malhechores, y
encontrando al Padre solo, le preguntaron qué tropa era aquella que consigo traía.
Sorprendido el religioso de tal pregunta, contestó que él había viajado sin
compañía de nadie. De lo cual muy admirados los ladrones prosiguieron haciéndole
más preguntas, hasta que vinieron en conocimiento de la devoción que el Padre
tenía a las benditas almas, y cómo rezaba por ellas en su camino el Santo
Rosario para librarse de todo mal. Cayeron entonces en cuenta aquellos forajidos
de que lo ocurrido era un prodigio; descubrieron al Padre las intenciones que
tenían de acometerle, la corneta que habían oído, los soldados que habían
visto; y tocados de la divina
misericordia, determinaron dejar su mala vida, y allí mismos en la posada, se
confesaron de sus pecados. (P. Álvarez.)
SANTOS Y REYES DEVOTOS DEL ROSARIO.
El Beato Juan Masías,
hermano converso de la Orden de
Predicadores, fué devotísimo del Rosario en sufragio de las almas del
Purgatorio, y sacó con él· más de un millón de, estas benditas álmas de aquel
lugar de expiación. (P. Álvarez.).
Jacobo II, rey de
Inglaterra, hacía rezar el Rosario a su corte con la explicación de los Misterios.
(Lectura Dominical.)
ELOGIOS PONTIFICIOS DEL ROSARIO.
El
Rosario es árbol de vida, que resucita muertos, cura enfermos y conserva a los
sanos. (Nicolás V.)
domingo, 11 de octubre de 2020
Ejemplos de (vida) que nos invitan a rezar el Santo Rosario – Peleas familiares (rencor), el Santo Rosario, y un humilde Fraile fueron la solución.
Un religioso que salía a
pedir limosna por los pueblos tuvo que pasar la noche y parte de un día en una
gran casa, habitada por una viuda, el hijo casado, la nuera y los hijos de
éstos. A 1a hora de comer el religioso observó cierta tristeza y malestar en la
familia. Todos obsequiaban al buen fraile, todos hablaban con él, pero ellos
entre sí no se dirigían la palabra. Después de concluida la comida el religioso
quedó un momento sólo con la nuera, y no por curiosidad, sino por caridad, le
preguntó: – ¿Que
os sucede, hija mía? Veo aquí una
tristeza que no comprendo. – ¡Ay, Padre!
– dijo la joven: –lo que sucede en casa es que tenemos en ella un verdadero infierno.
Mi suegra tiene un genio atroz. Hace ya
cerca de un año que tuvimos una reyerta, y desde entonces no nos hemos hablado,
ni nos hablaremos hasta el día del juicio. – ¿Y rezáis el Rosario juntas? – dijo el Padre. – Todos los días contestó la nuera. M i suegra lo guía como ama de
casa, y los demás la acompañamos en el rezo. – ¿Y las dos juntas habláis con Dios; y con su
Santísima Madre, durante el rezo del Rosario, y no os habláis después? ¿Y
piensas tú que Dios, ni la Santísima Virgen os escuchan rezando con el corazón
lleno de odio y de resentimiento? La
joven bajó la cabeza y no contestó.
Antes de cenar rezaron
el Rosario. Al fraile le pareció observar que la nuera contestaba con voz trémula
y conmovida. Al decir el Padre “Ave María Purísima”
se levantó, cogió la mano a su suegra delante de toda la familia y se la
besó, diciendo con voz entrecortada por las lágrimas: – Perdonadme, madre mía; os he faltado hace un año y os pido perdón,
pues soy mal educada y poco cristiana. Toda la culpa es mía – La anciana
cogió entre sus brazos a la esposa de su hijo y entre lágrimas, y besos, dijo: – ¡No!, que es mía; pues tengo un genio que
no me aguantarían los Santos del cielo – No, no, que soy yo la que he faltado, no haciéndome cargo de vuestra
edad y de lo que habéis sufrido durante vuestra vida, y al fin y al cabo,
nuestra disputa vino de que no queríais que se gastase el dinero, que de seguro
no os llevaríais al otro mundo, sino que lo ahorrabais para vuestro hijo, y
todo quedaba en casa. – De todos modos –
intervino el religioso – resulta que
érais dos personas buenas, y que el diablo se había metido en medio, teniendo bastante
ganancia, y la Virgen del Rosario le ha obligado a huir. –
El buen fraile se marchó al día siguiente.
Un año después volvió a visitar a la familia. Allí todos estaban alegres, y vió
a la viuda que tenía en sus rodillas a una criatura de pocos meses. – ¡Hola! – dijo
el religioso: –
gente nueva tenemos – Es
una niña – dijo la anciana –qué Dios
nos ha mandado hace tres meses. – Y se llama Rosario – dijo el ama joven – ¡Bendito sea Dios!
– contestó el religioso. –Ahora ya podemos rezar el Rosario – dijo la nuera – ¿no es verdad, madre? – No callarás – contestó
la buena mujer dando con la mano un golpecito en la mejilla a su nuera.
Al acostarse el religioso dió gracias a la
Santísima Virgen por la felicidad de aquella casa; y al despedirse de la
familia, el heredero le besó la mano. – Padre
– le dijo – Dios trajo aquí a vuestra
reverencia. Desde que usted dijo a mi mujer que Dios y la Virgen María no
escuchaban en el Rosario a los que tenían rencor, esta casa de un infierno que
erar se ha trocado en un cielo, y todo se lo debemos a vuestra visita. – No, hijo mío, gracias sean dadas a Dios – contestó
el fraile – y
a la Virgen del Rosario. – (Semana Católica.)
SANTOS Y REYES DEVOTOS
DEL ROSARIO.
San Felipe Neri adoptó la piadosa
costumbre de dormir con su rosario, a fin de comenzar a rezarlo tan luego como
se despertase. Maravillosamente aficionado a modo de rezar tan provechoso,
decía que creía disgustaría grandemente al Señor si no le rezase todo entero cada
día. (Revista del Rosado.)
La reina Ana, mujer
de Luis III, inscribía solemnemente a sus hijos en la Cofradía del
Rosario. (P: Álvarez.).
ELOGIOS PONTIFICIOS DEL ROSARIO.
El Rosario es el azote del demonio. -
(Adriano VI.).
sábado, 10 de octubre de 2020
Ejemplos de (vida) que nos invitan a rezar el Santo Rosario – San Luis Beltrán y el Santo Rosario. (P. Alfonzo de Zamora)
El P: Alfonso de Zamora refiere
lo siguiente: “En la ciudad de Valencia
dió San Luis Beltrán un rosario bendito que había llevado de estas Indias a una persona de mucha
devoción, diciéndole: “Tened en gran reverencia este rosario, porque en las
Indias ha sanado enfermos, convertido pecadores y aun pienso que ha resucitado
muertos.” Fué muy público en el
reino de Granada, que en un pueblo donde el Santo predicaba con el rosario,
resucitó a una muchacha de pocos años, hija de, una india que se había
convertido. Tenía el bienaventurado Padre aquel rosario en tan gran veneración,
que enviaba algunas veces a pedirle a aquella persona a quien lo había dado,
para ponérselo a los enfermos. A otra persona devota y espiritual; dijo
claramente “Dios me ha hecho la merced
de que con este rosario he resucitado muertos.” En la Bulá de canonización
del Santo se consigna esto mismo, y se añade que con el rosario salvó a un náufrago,
que por espacio de un día y dos noches estuvo en el mar nadando, al cual el
Santo esperó en la orilla con vestido y alimento, sabiendo que arribaría allí.
Dícese también en la misma Bula que aun cuando cayeran aguas torrenciales, se
libraba de la mojadura el Santo y los que le acompañaban, por virtud del
rosario. (P. Pradel.).
SANTOS Y REYES DEVOTOS DEL ROSARIO.
San Francisco de Asís,
gloriosos fundador de la Orden Franciscana glorioso, aprendió en sus pláticas
espirituales con Santo Domingo de Guzmán, la devoción del Santo Rosario, la
cual recomendaba frecuentemente a sus innumerables y santos hijos. (Revista del
Rosario.).
Segismundo I,
rey de Polonia, implorando el auxilio de la Virgen del Rosario, obtuvo celebérrima
victoria de los moscovitas, matando cuarenta mil hombres y haciendo diez mil
prisioneros, y obtuvo del Papa León X que el
aniversario de esta victoria se celebrase en todas las iglesias de su reino. (P. Álvarez.)
ELOGIOS PONTIFICIOS.
El Rosario
es una oración en gran manera grata a la Virgen, llena de eficacia para la
defensa de la iglesia y del pueblo cristiano, y para impetrar de Dios, públicos y particulares
beneficios. (León XIII)
Ejemplos de (vida) que nos invitan a rezar el Santo Rosario – Santa Pascasia (pastorcita) mártir del Santo Rosario.
Mártir del Rosario fué la pastorcita
Pascasia, nacida en el Piamonte en el siglo XIV. Su piadosa madre le inspiró desde
la infancia la devoción a la Virgen, y la ensenó a rezar el Rosario. A los tres
años era ya la delicia de esta niña repetir la salutación angélica. El Señor,
que quería hacer de ella una mártir, permitió que su buena madre muriese,
y que su padre se casase con una mujer de
genio violento e irascible, llamada Margarita. De ella se sirvió el demonio para
atormentar a la angelical sierva de 1a Reina de los ángeles, hasta hacerla
víctima de la devoción del Rosario. No podía soportar aquella mujer que la niña
le rezase el Rosario a la Virgen María con tanta frecuencia, y un día que Pascasia
estaba ocupada en esta devoción, la sorprendió su madrastra, se arrojó sobre
ella, la maltrató, le arrancó de las manos el rosario, lo despedazó y arrojó al campo. La niña, menos
apenada de sus golpes que del ultraje hecho a la Virgen y a su Divino Hijo, a
falta de rosario hizo secretamente ciento cincuenta nudos en un cordón y siguió
practicando su devoción favorita. Muchas veces fué maltratada la niña por su madrastra,
y todavía pueden verse hoy señales de su sangre en un rincón del establo.
Un día, en fin, en el que las ovejas volvían
del monte sin la pastorcita, que extática se había quedado rezando el Rosario
en una colina, salió a buscarla Margarita, y apenas se acercó a ella la cogió
por los cabellos y la arrastró por el suelo y tales golpes la dió, primero con
la rueca, después con un garrote, y por fin ·con una piedra, que le rompió el
cráneo, y la niña quedó muerta. Consumado el crimen, la madrastra desesperada,
se tiró por un precipicio y se mató. Los vecinos que conocían las virtudes de
la pastorcita, la vida de martirio que había soportado con tanta paciencia, y
cómo había muerto por no abandonar la devoción del Rosario, empezaron a
invocarla como intercesora en la presencia de Dios. EL Señor la honró con
milagros, y el gran Papa del Rosario, San Pío V, la colocó en los altares. (P. Álvarez.).
SANTOS
Y REYES DEVOTOS DEL ROSARIO.
El Beato Alano, religioso dominico, fué el restaurador
del Rosario. La Santísima Virgen se le apareció, y le animó a que propagase
esta devoción, prometiéndole su ayuda. El Beato Alano se dedicó durante quince
años, con celo infatigable, a predicar el santo Rosario, y la Santísima Virgen
bendijo su predicación, apoyándola con admirables portentos. (P. Pradel.)
El rey Felipe II dijo a su hijo antes de,
morir: “Si quieres, hijo mío, que tus Estados prosperen, no olvides el rezo del
Santo Rosario.” (P. Álvarez.)
ELOGIOS
PONTIFICIOS DEL ROSARIO.
“El
Rosario es un tesoro de gracias. (Paulo V)”














