domingo, 27 de junio de 2021

MEDITACIÓN: EL CRISTIANO DEBE HACER MUCHAS BUENAS OBRAS.

 



I. Hay árboles que producen hojas y flores, pero nunca frutos. Los hipócritas son semejantes a estos árboles: tienen una devoción de escaparate y de alarde. Todo lo que hacen, lo hacen únicamente para parecer virtuosos y atraerse las alabanzas de los hombres. El vicio es horrible bajo cualquier color que se presente; pero es infinitamente más horrible aun cuando se oculta bajo las exterioridades de la virtud (San Jerónimo).

II. Algunos árboles no dan frutos o no dan sino malos. Son los cristianos que se entregan a sus pasiones, y no se preocupan en absoluto de corresponder a las gracias y a las inspiraciones que Dios les envía. Para hacerlos volver en sí, Dios los prueba mediante la enfermedad, los reveses de fortuna, la pérdida de un pariente o de un amigo. No te asombres si cada día eres más probado, pues cada día te haces más malo (Salviano).

III. Hay árboles que dan fruto, pero en pequeña cantidad. ¿No eres tú del número de estos árboles mezquinos para con la mano que los ha plantado? ¿No es verdad, acaso, que no produces sino pocas obras buenas, que no haces sino aquello que estás obligado a hacer? Y aun en esto faltas a menudo. ¿Dónde estarías tú si Dios te tratase del mismo modo? ¿Estaba obligado acaso a crearte, a conservarte, a redimirte, a colmarte de tantas gracias de elección? ¡Oh Dios mío, cuán generoso sois conmigo y cuán mezquino soy yo con vos! ¡Como si no fuese trabajar para nosotros mismos el serviros!

 

El celo de las buenas obras. Orad por el aumento de las obras de caridad.

 

viernes, 25 de junio de 2021

DE LAS TRIBULACIONES – Por San Felipe Neri.

 




   No se ha de pedir a Dios que envíe tribulaciones ni tentaciones presumiendo poderlas soportar, debiendo en eso andar con mucha cautela, porque el hombre bastante hace con sobrellevar aquellas que Dios a diario le envía; pero sí se ha de pedir con humilde y confiado afecto gracia y fortaleza para sufrir con alegría todo cuanto le pluguiere enviarnos.

   Cuando venga sobre nosotros las tribulaciones, las enfermedades y contrariedades, no se han de huir con temor, sino vencerlas con valor.

   El que huye de una tribulación le vendrá otra, al que huye de la escarcha le caerá encima la nieve, y el que huye del oso se encontrará con el león.

   Si uno tiene una tribulación enviada por Dios y la falta la paciencia se le puede decir: Tú no eres digno de que Dios te visite, ni mereces tanto bien.

   La vida del que sirve a Dios no es más que un consuelo y luego un trabajo, otro consuelo y enseguida otro trabajo.

   Si alguno preguntare cuál es la mayor tribulación que puede tener un verdadero siervo de Dios, se le podría responder: La mayor tribulación que existe es no tener tribulación alguna.

   Por fin, a los que se hallaban agobiados por los trabajos de la presente vida, daba como remedio que rezasen con devoción y atención el Credo.

   A un cristiano no le puede acontecer cosa más gloriosa que el padecer por Cristo.

   No existe más cierto ni más grato argumento del amor de Dios que la adversidad.

   No hay cosa que más rápidamente cause el desprecio del mundo y produzca la unión del alma con Dios como el verse trabajado y angustiado, y pueden ser llamados desdichados aquellos que no son admitidos a esta escuela.

   En la vida presente no hay Purgatorio, sino Infierno o Cielo, porque al que sirve a Dios de veras, todo trabajo y adversidad se le convierte en consuelo, e interiormente tiene el Cielo aún en este mundo, en toda suerte de incomodidad; el que hace lo contrario y quiere atender a lo sensual, tiene el Infierno en este mundo y en el otro.

   El P. Pedro Consolino, conforme a la mente de San Felipe, acostumbraba a decir: Que conviene buscar a Cristo donde no está, queriendo indicar el santo que Cristo Señor nuestro, al presente, está en la Gloria, pero el que lo desee búsquelo en las penas y en los trabajos.

   Para consuelo de los atribulados referiré lo que cuenta el Cardenal Federico Borromeo. Vínole a cierta persona una gran tribulación, tal, que pocas se encontrarían de mayor peso, y duró algún tiempo. Al cabo de siete u ocho días, el Santo P. Felipe le dijo que veía su cara del todo mudada y que ya no era la suya, sino otra; y decíale a esa persona: Mira, tú no habías tenido nunca esa cara. Da gracias a Dios por la tribulación, pero mucho, que yo también se las quiero dar. Paréceme ver tu rostro resplandeciente como el de un ángel.

 

   Como debemos portarnos en las enfermedades del cuerpo.

El recién nacido que habla – Milagros de San Antonio de Padua.


 


   Una mujer en Ferrara (ciudad Italiana), fue salvada de una terrible sospecha. El santo reconcilió a la esposa con el marido, un personaje ilustre, una persona importante de la ciudad. Hizo un verdadero milagro, al hacer hablar a un recién nacido, que tenía pocos días de vida, y que contestó a la pregunta que le había hecho el hombre de Dios.

Aquel hombre estaba tan furioso a causa de los infundados celos hacia su mujer, que ni siquiera quiso tocar al niño que acababa de nacer algunos días antes, convencidos de que era fruto de un adulterio de la mujer.

San Antonio cogió el recién nacido en brazos y le habló: “Te suplico en nombre de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, nacido de María Virgen, que me digas en voz clara, para que todos puedan oírlo, quién es tu padre”. Y el niño, sin balbucear como hacen los niños pequeños, sino con una voz clara y comprensible como si fuera un chiquillo de diez años, fijando los ojos en su padre, ya que no podía mover las manos, ligadas al cuerpo con las fajas, dijo: “éste es mi padre”.

San Antonio se giró hacia el hombre y le dijo: “Toma a tu hijo y ama a tu mujer que está atemorizada y se merece toda tu admiración”.

 


MEDITACIÓN SOBRE LA PAZ DEL ALMA

 




I. Vive en paz con el prójimo; disimula, sufre antes de romper la paz y faltar a la caridad. Si algún acontecimiento viene a turbar esta paz, restablécela lo antes posible: cede algo de tus derechos, en interés de la paz y de la unión. En esto se conocerá si eres imitador de Jesucristo, si amas la paz y la caridad; y esta paz, que conservas con todos, es guerra cruelísima que haces al demonio. La paz entre vosotros es la guerra contra él (Tertuliano).

 

II. Con todo, es preciso romper esta paz con el prójimo, cuando ella te obligue a hacer la guerra a Dios. Tienes un amigo peligroso, un pariente que te arrastra al vicio, un inferior que se entrega al libertinaje; es preciso advertirle, aun a riesgo de que se aleje de ti y se haga tu enemigo: vale más romper con los hombres que con Dios. Ninguna paz con los pecadores, ninguna paz con el vicio. Esa calma sería una tempestad (San Jerónimo).

 

III. Conserva no obstante la paz de tu alma, al precio que sea. El espíritu de Dios ama a los corazones apacibles y a las almas tranquilas. Si siempre te acuerdas que Dios permite todo lo que te sucede, para su gloria y para tu mayor bien, los acontecimientos, aun los más fastidiosos, no podrán alterar tu paz, ni arrebatar tu dicha. ¿Qué más precioso y más dulce para el corazón, qué más calmo y más tranquilo en la tierra que una buena conciencia? (San Bernardo).

 

La paz del alma.

Orad por la paz en el seno de las familias.


jueves, 24 de junio de 2021

Origen talmúdico de la secta (masonería) – Por F. FERRARI BILLOCH


 



   “La gran asociación cabalística conocida con el nombre de MASONERÍA” (De la revista masónica “Latomia”.)

   “La cábala disidente es la obra de los rabinos, que han falsificado la tradición talmúdica."

   (Gougenot des Mousseaux.)

 

   Pero ¿de dónde surgió y cómo surgió esa secta?

   Muy vagos son los orígenes de la Masonería. Los historiadores imparciales y los historiadores masónicos no se han puesto de acuerdo — ¡ni se pondrán jamás!—. La verdad es que no se le puede precisar su oscuro origen.

   “La Masonería —dicen ellos: Casard, Ragón, Clavel, Almeida, Des Etangs... — ha nacido del odio del mal y del amor al bien (dualismo). Es, por consiguiente, tan antigua como el hombre y durará mientras éste exista.”

   Hay historiador masón que, de absurdo en absurdo, supone nada menos que el primer hombre, Adán, es el fundador del Arte Real y que enseñó a sus hijos la Geometría y artes conexas. La desfachatez de Oliver lleva las estúpidas suposiciones de Anderson a situar el origen del masonismo en el Paraíso Terrenal (¡ !) y hace de Moisés un gran maestre — un Morayta, por ejemplo — y de Josué un modestito hermano orador. Preguntádselo a cualquier hermano, y con fe de masón os jurará que es verdad.

   ¿Por ventura en el templo de la Logia Fraternidad Ibérica, de Sevilla, no aparecen los nombres de Budha, Zoroastro, Pitágoras, Moisés, Solón, etc., etc., como masones? En la desfachatez de apropiarse grandes figuras de la Historia no tienen rival los hombres del mandil. ¡Si hasta el desgraciado príncipe don Carlos, primogénito de Felipe II, lo presentan como un mártir de la Masonería! Claro que el príncipe, como es sabido, anduvo en relaciones con los herejes flamencos; pero ya veremos en el momento oportuno cómo ese MONSTRUO invisible de los PODERES OCULTOS quiere envolver con su baba repugnante ¡¡nada menos que el solio pontificio!!

   Desde luego, la Masonería no es una organización surgida esporádicamente. Se ha venido desarrollando poco a poco, y tanto sus ideas como sus medios de acción le han sido transmitidos por una porción de sociedades más o menos ocultas, y, por otra, se ha ido filtrando en ciertas agrupaciones, que ha llegado a absorber, tomando de ellas lo que consideraba necesario.

 

   Orígenes judeocabalísticos de la Masonería. — Influencias talmúdicas. —Cómputo del tiempo.

 

   Toda ella —su rito y sus procedimientos— está impregnada de primitivos misterios y de simbolismo hebraico. Como organización de tipo ocultista, tiene raíces que succionan en los misterios de los gimnosofistas de la India —Zoroastro, los magos y los budhistas — y en las iniciaciones egipcias. Las pruebas que se exigían para ser iniciado en los misterios de Isis y Osiris eran terribles, complicadas y célebres. Los pocos que salían ilesos de las pruebas físicas y tenían el suficiente valor para soportar las morales se igualaban a los sacerdotes y gozaban de las ventajas que pueden proporcionar la virtud y la ciencia. Esas pruebas, simbólicamente, han conservado todo su sentido, sin llegar al horror del laberinto de Eleusis, en las actuales iniciaciones de las logias. Para la Masonería, esos sacerdotes egipcios, sobre todo los de Menfis y Heliópolis, son los primitivos hermanos, por lo que el caracterizado h :. Ragón exclama:

   “¡Masones de todos los ritos, he aquí a vuestros primeros fundadores: Indra, Zoroastro y Budha!”

viernes, 18 de junio de 2021

Últimas Recomendaciones – Testamento de San Francisco de Asís. (Fragmento).

 




   Después de esto, el Señor me dio, y me sigue dando, una fe tan grande en los sacerdotes que viven según la norma de la Santa Iglesia Romana por su ordenación, (1) que si me viese perseguido, quiero recurrir a ellos. Y si tuviese tanta sabiduría como la que tuvo Salomón y me encontrase con algunos pobrecillos sacerdotes de este siglo, en las parroquias en que habitan, no quiero predicar al margen de su voluntad. Y a estos sacerdotes y a todos los otros quiero temer, amar y honrar cómo a señores míos. Y no quiero advertir pecado en ellos, porque miro en ellos al Hijo de Dios y son mis señores. Y lo hago por este motivo: porque en este siglo nada veo corporalmente del mismo altísimo Hijo de Dios sino su santísimo cuerpo y santísima sangre, que ellos reciben y sólo ellos administran a otros. (…) Y debemos también honrar y tener en veneración a todos los teólogos y a los que nos administran las santísimas palabras divinas, como a quienes nos administran espíritu y vida (cf. Jn 6, 64).

 

   NOTA: (1) Subrayado, intencionado quizá, de Francisco contra los cátaros y albigenses, que negaban legitimidad a la Iglesia jerárquica si no poseía la santidad o la vida apostólica, como ellos decían.


martes, 8 de junio de 2021

LA REVOLUCIÓN – Por JEAN OUSSET


 



Esta inspiración diabólica de la Revolución es muy importante que se admita.

 

   Sí, en los males que actualmente afligen al mundo, resulta que el Infierno y sus ángeles juegan un papel y que todas las fuerzas están en acción, ¡qué locura la nuestra si pretendemos salir victoriosos de semejante combate por la sola puesta en línea de las fuerzas naturales de que podemos disponer!

 

   Si existe, en beneficio de los esfuerzos del enemigo, un multiplicador satánico, la cordura nos aconseja no olvidar, ni despreciar, el multiplicador de la Gracia, que es la Fuerza misma de Aquél, que, solo, ha podido vencer al mundo.

 

   ¡El Poder Divino está ahí y pretendemos no necesitarlo! Pretendemos luchar tan sólo en el plano de la naturaleza como si el combate en que estamos comprometidos se limitase a este ámbito, como si nuestros mismos adversarios no se situaran más que sobre ese mismo plano. ¡Como si Satán mismo no fuese su apoyo! (Cf. «Satan dam la Cité», la hermosa obra de Marcel de la Bigne de Villeneuve (Edit. du Cèdre), p. 125.)

 

   Si la palabra «contra-iglesia» merece ser empleada, la Revolución es, en la hora presente, la «Contra-Iglesia».

 

   Lo importante es evitar todo error, toda ilusión, en la idea que debemos hacernos de la organización de este complot (100).

 

   Los excesos de una imaginación pueril, la falta de rigor en la crítica o en la acusación no solamente serán ineficaces por sí mismos, sino que serán nocivos, pues el adversario no dejará de aprovecharse de ello y sabrá presentar como igualmente ridículos todos los otros agravios.

 

   Importa por consecuencia evitar toda idea simplista sobre las sectas, sobre la unidad de su recíproco enfrentamiento o sobre su acción. «Muchas se profesan mutuamente un odio feroz», ha podido escribir Marcel Lalle-mand. Dentro de ellas, se matan y se despedazan; en ellas se suscitan guerras que luego pagan las naciones.

 

   Nada de sorprendente es, pues, que un Rousseau haya luchado contra un Voitaire y que los hombres de «la Gironde» hayan sido guillotinados por los jacobinos, que los liberales hayan sido vencidos por los radicales, éstos desplazados por los socialistas y estos últimos por los partidarios de Moscú.

 

   Robespierre cortará la cabeza a Danton y los thermidorianos cortarán la de Robespierre. Thiers aplastará a los de la «Comuna», y en cuanto al régimen soviético, sabemos bien con qué purgas depurativas se cuida periódicamente.

 

   Estas disputas son muy reales, y sería pueril menospreciar su gravedad. Sin embargo, todo ello no perjudica, en cierto modo, la unidad de la Revolución, pues, aunque sus miembros se devoren mutuamente, contribuyen todos, consciente o inconscientemente, al triunfo de la subversión.

lunes, 7 de junio de 2021

EN EL CONFESONARIO – SAN JOSÉ CAFASSO.


 



LEGIONES DE PENITENTES.

 

   Apostolado humilde y escondido pero sublime y eficaz el que cumplen los dispensadores de los divinos misterios en el tribunal de la penitencia. Mientras en muchos otros lugares, en sitios nefandos, en salas y salones deslumbradores, en los teatros envueltos en la embriaguez de la sensualidad, en la redacción de diarios antirreligiosos y de revistas pornográficas, en los conventículos de sectarios o de facciosos se peca y se abren las vías de la culpa; mientras fuera del templo el demonio con artes insidiosas arrebata las almas y las aleja de Dios, de la verdad y de la virtud, arrojándolas a los infames caminos del mal; en un rincón de la casa de Dios, el sacerdote, silenciosamente, reconquista gran parte de esas almas contaminadas por el fango y por la iniquidad, las purifica en la fuente del perdón y las reviste nuevamente con la estola del candor cristiano. Admirable instrumento de la bondad divina es el confesonario que, despreciado y burlado por el mundo, es su más formidable enemigo, pues de día en día quebranta su poder y le sustrae los adoradores de sus perversos ídolos.

 

   El confesonario fué la roca poderosa desde donde nuestro Santo, modestamente y sin estrépito, pero con un trabajo sacrificado y continuo, venció tantos espíritus, conquistándolos para la cruz de Cristo.

 

   Superado felizmente el examen de confesión el 27 de junio de 1836, dos días después, en la fiesta de San Pedro, ponía el pie en el confesonario de la iglesia de San Francisco, que era para él una cátedra. Comenzaba a confesar muy de mañana, bajando para la Misa a la sacristía, donde ya lo esperaba alguno y después de celebrar el santo sacrificio y de hacer la meditación con los convictores, volvía en seguida al confesonario donde pasaba varias horas, según lo exigiera la necesidad. Mientras hubiera penitentes a su derredor, no dejaba su puesto ni siquiera para descansar un poco, y cuando le faltaban momentáneamente, los esperaba arrodillado en un banco, pues temía que si se alejaba, alguno, talvez el más necesitado, se resolviera a no arreglar ya sus cuentas con Dios.

 

   Veía con ojo escrutador las necesidades de sus fieles y tenía el arte de atraerlos. “Una mañana, un oficial, recargado contra una columna, tenía la expresión del que no sabe si confesarse o no; viéndolo Don Cafasso comprendió en seguida su indecisión y le hizo con el dedo señal de acercarse. El oficial se adelantó y el Santo lo recibió abriendo la puerta del confesonario; lo hizo arrodillar y lo confesó. Fué una bellísima conquista. EI oficial no dejó nunca de confesarse con tan santo sacerdote.”

sábado, 22 de mayo de 2021

SANTA RITA DE CASCIA - MONS. LUIS DE MARCHI - AÑO 1954 (Para descargar en PDF.)


 

Descargue este maravilloso libro sobre la vida de Santa Rita, es de una lectura sencilla, y profundamente piadosa.  

 

LINKS DE DESCARGA.

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jueves, 13 de mayo de 2021

Que dijo “El Papa San Juan Pablo II” en Fulda, Alemania en (1980) sobre el tercer Secreto de Fátima. (Realmente es terrible)


 


   La edición de octubre de la revista alemana Stimme des Glaubens informó sobre una charla que el Papa Juan Pablo II sostuvo con un grupo selecto de católicos alemanes, en noviembre de 1980. La que sigue es la reproducción literal de la charla:

    “Este informe fue publicado originalmente en alemán en la edición de octubre de 1981 de Stimme des Glaubens. Fue presentado como un informe textual de la reunión entre Su Santidad Juan Pablo II y un selecto grupo de católicos alemanes en Fulda, durante su visita a Alemania el mes de noviembre anterior. El prefacio del artículo afirma, “Nosotros sabemos el nombre del reportero y también que el documento es auténtico. Esta traducción fue hecha por el Rev. M. Crowdy para la revista Approaches, editada por el Sr. Hamish Fraser de Escocia. Fue traducida de la revista italiana Si Si No No, publicada en Roma por el Padre Francesco Putti. Ambas revistas son dignas de nuestra confianza.

   Texto del informe publicado:

   Se le preguntó al Papa, “¿Que hay sobre el Tercer Secreto de Fátima? ¿No debería haber sido ya publicado en 1960?”

   El Papa Juan Pablo II replicó: “Dada la gravedad del contenido, mis predecesores en la Cátedra de Pedro prefirieron diplomáticamente aplazar la publicación para no alentar al poder mundial del Comunismo a tomar ciertas medidas.

   “Por otra parte, debería ser suficiente para todos los católicos saber esto: si hay un mensaje en el cual está escrito que los océanos inundarán todas las áreas de la Tierra, y que en un momento millones de personas perecerán, verdaderamente la publicación de tal mensaje ya no es algo tan de desear…”

   El Papa continuó: “Muchos quieren saber simplemente por curiosidad y por el gusto de lo sensacional, pero ellos olvidan que el conocimiento también implica responsabilidad. Ellos procuran solo la satisfacción de su curiosidad, y es peligroso si al mismo no están dispuestos a hacer algo, y si ellos están convencidos que es imposible hacer nada contra el mal.”

   En ese punto el Papa empuñó un Rosario y dijo: “He aquí el remedio contra ese mal. Rezad, rezad y no pidáis por nada más. Dejad todo lo demás en manos de la Madre de Dios.”

   Luego se preguntó al Santo Padre: “¿Que va a ocurrir con la Iglesia?”

   Él contestó: “Nosotros debemos prepararnos para sufrir grandes pruebas dentro de poco, tales que demandarán de nosotros una disposición a perder la vida, y una total dedicación a Cristo y por Cristo... Con vuestras oraciones y las mías es posible mitigar esa tribulación, pero ya no es posible apartarla, porque solo así la Iglesia puede ser efectivamente renovada. ¿Cuánto tiempo llevará la renovación de la Iglesia surgida de la sangre? Ese tiempo, demasiado, no será de otra manera. Nosotros debemos ser fuertes y estar preparados, y confiar en Cristo y en su Madre, y ser muy, muy asiduos en el rezo del Rosario.”

   ¿Qué significa esto?

Cuando el Papa Juan Pablo II habló en Fulda, aún no había sido víctima del intento de asesinato de 1981. Hablando del Tercer Secreto de Fátima, él no aludió a nada parecido a un futuro intento de asesinato (que en el 2000 el Vaticano anunció ser el tema de la parte final del Secreto de Nuestra Señora revelado en Fátima en 1917), sino más bien al inminente castigo y a la tribulación mundial.

   El Santo Padre dio a entender que el Maligno es la fuerza que está detrás de los elementos contenidos en el Tercer Secreto. Los temas aludidos hasta aquí por el Santo Padre, son coherentes con los que los principales expertos en Fátima consideran que son la sustancia del verdadero Tercer Secreto de Fátima.

   FUENTE: www.fatima.org.


De Fátima a Pontevedra y Tuy – Por el Padre Gérard Mura

 




   “Jesús quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. A quien la abrace prometo la salvación, y serán queridas de Dios estas almas como flores puestas por mí para adornar su trono. ”

 

   Pontevedra: La Devoción de los Cinco Primeros Sábados - Cuatro ejercicios en espíritu de reparación

 

   La Devoción de los Cinco Primeros Sábados fue dada al mundo por la Santísima Virgen en Pontevedra, España, a pocos kilómetros al norte de Portugal. En efecto, Sor Lucía, que vivió hasta su muerte en febrero del año 2005 como carmelita en el convento de Coimbra, recibió este gran mensaje en Pontevedra, en la casa de las Hermanas Doroteas donde, como postulante a la vida religiosa, vivió desde el 25 de octubre de 1925 hasta el 20 de julio de 1926. Lucía, en aquel entonces, contaba con 18 años. La gran aparición tuvo lugar en su celda, en la noche del jueves 10 de diciembre de 1925, y su autenticidad fue aprobada por la Santa Iglesia el 13 de septiembre de 1939.

 

   Escuchemos de boca de Sor Lucía el relato de esta aparición con la cual la Santísima Virgen dio al mundo la así llamada Devoción de los Cinco Primeros Sábados del Mes. Por humildad. Sor Lucía habla de sí misma en tercera persona.

 

   “El 10 de diciembre de 1925, la Santísima Virgen se le apareció y, al lado, suspenso en una nube luminosa, el Niño Jesús. La Santísima Virgen, puso la mano sobre su hombro y le mostró, al mismo tiempo, un Corazón cercado de espinas que tenía en la otra mano.

jueves, 22 de abril de 2021

La mala confesión – Por San Antonio María Claret. (Ejemplos): Una lectura terrible, pero cierta (Primera parte).


 



   Hasta ahora te he propuesto, amado cristiano, el camino que debes seguir y el modo de poderte levantar, si por desgracia cayeres, que es el sacramento de la Penitencia. Exige, sin embargo, este Sacramento mucha disposición para acercarse a él debidamente, porque, de otra suerte, en lugar de levantarte te hundirás más en la iniquidad, añadiendo a tus pecados el peso enorme del sacrilegio; y si así, mal confesado, te acercases a la Sagrada Mesa, ¡ay de ti!, ¡qué otra nueva maldad cometerías! Te harías reo del Cuerpo y Sangre de Jesucristo, y te tragarías, como dice San Pablo, la condenación. A fin, pues, de apartarte de tan enorme delito, voy a referirte algunos ejemplos de varios estados, copiados de San Alfonso María de Ligorio en su libro titulado Instrucción al pueblo.

 


   1°) Ejemplo: de un hombre que hacía malas confesiones, y después, cuando quiso confesarse debidamente, no pudo; porque bien lo expresa el mismo Dios cuando dice: Me buscaréis y no me hallaréis y moriréis en vuestro pecado. Dice San Alfonso María de Ligorio que en los anales de los Padres Capuchinos se refiere de uno que era tenido por persona de virtud, pero se confesaba mal. Habiendo enfermado de gravedad, fue advertido para confesarse, e hizo llamar a cierto Padre, al cual dijo desde luego: – Padre mío: Decid que me he confesado, mas yo no quiero confesarme. – ¿Y por qué?, replicó admirado el Padre. – Porque estoy condenado – respondió el enfermo –, pues no habiéndome nunca confesado enteramente de mis pecados, Dios, en castigó, me priva ahora de poderme confesar bien. Dicho esto comenzó a dar terribles aullidos y a despedazarse la lengua, diciendo:¡Maldita lengua, que no quisiste confesar los pecados cuando podías! Y así, haciéndose pedazos la lengua y aullando horriblemente, entregó el alma al demonio, y su cadáver quedó negro como un carbón y se oyó un rumor espantoso, acompañado de un hedor intolerable.

 


   2°) Ejemplo: de una doncella, que murió también impenitente y desesperada. – Cuenta el Padre Martín del Río que en la provincia del Perú había una joven india llamada Catalina, la cual servía a una buena señora que la redujo a ser bautizada y a frecuentar los Sacramentos. Confesábase a menudo, pero callaba pecados. Llegado el trance de la muerte se confesó nueve veces, pero siempre sacrílegamente, y acabadas las confesiones, decía a sus compañeras que callaba pecados; éstas lo dijeron a la señora, la cual sabía ya por su misma criada moribunda que estos pecados eran algunas impurezas. El confesor, el cual volvió para exhortar a la enferma a que se confesase de todo; pero Catalina se obstinó en no querer decir aquellas sus culpas al confesor, y llegó a tal grado de desesperación, que dijo por último: – Padre, dejadme, no os canséis más porque perderéis el tiempo y volviéndose de espaldas al confesor se puso a cantar canciones profanas. Estando para expirar y exhortándola sus compañeras a que tomase el Crucifijo, respondió: – ¡Qué Crucifijo, ni Crucifijo! No le conozco ni le quiero conocer. Y así murió. Desde aquella noche empezaron a sentirse tales ruidos y fetidez, que la señora se vio obligada a mudar de casa, y después se apareció Catalina, ya condenada, a una compañera suya, diciendo que estaba en los infiernos por sus malas confesiones.

UNA CONVERSIÓN RELATADA – POR SAN ANTONIO MARÍA CLARET

 



   


Una tarde pasaba por la calle de una de las ciudades más grandes de España. Se me acercó un Niño a besarme la mano, y me pidió una estampa y se la di. Al día siguiente fui muy temprano a celebrar Misa en la Iglesia que acostumbraba y ponerme luego en el confesionario, porque siempre tenía mucha gente que me esperaba. Al concluir la misa me hinqué en el presbiterio para dar gracias. Al cabo de un rato se me acercó un hombre alto, gordo, con largos bigotes y poblada barba, con la capa que tenía tan ajustada en las manos, que no se le veía más que la nariz y la frente; los ojos tenía cerrados y lo demás de la cara estaba cubierto del pelo de las patillas, bigotes y barba, y además con el cuello de la capa, que también era peludo y alto; y con una voz trémula y ronca me dice si le haré el favor de oírle en confesión. Le contesté que sí, que entrase en la sacristía, que luego iba en acabando de dar gracias. Si bien en el confesionario ya había otros hombres y mujeres que esperaban para lo mismo, pero creí que a éste le debía oír separadamente de los demás, porque su aspecto me reveló que así convenía, y en efecto fue así. Entré en la sacristía, en que no había nadie sino aquel Señor, y aun le conduje a un lugar más retirado.

 

Yo me senté, él se hincó y empieza a llorar tan sin consuelo, que no sabía qué más decirle para acallarle. Le hice varias preguntas para saber la causa, y finalmente, entre lágrimas, suspiros y sollozos, me contestó: Padre, Ud. ayer tarde pasó por mi calle, y, al pasar frente a la puerta de la casa en que yo estoy, salió un Niño a besarle la mano, le pidió una estampa y Ud. se la dio. El Niño vino muy contento, y, después de haberla tenido un rato, la dejó encima de la mesa y se fue a la calle con otros niños a jugar. Yo quedé solo en casa, y, picado de la curiosidad y pasar el tiempo, cogí la estampa y la leí; pero ¡hay Padre mío!, yo no puedo explicar lo que sentí en aquel momento; cada palabra era para mí un dardo que se clavaba en mi corazón; resolví confesarme y pensé: ya que Dios se había valido de él para hacerte entrar en verdadero conocimiento, con él irás a confesarte. Toda la noche la he pasado llorando y examinando mi conciencia, y ahora me tiene aquí para confesarme, Padre. Soy un grande pecador; tengo cincuenta años, y desde niño que no me he confesado y he sido comandante de gente muy mala. Padre, ¿habrá perdón para mí? –Sí, señor, sí; ánimo, confianza en la bondad y misericordia de Dios. El buen Dios le ha llamado para salvarle, y Ud. ha hecho muy bien en no endurecer su corazón y en poner luego por obra la resolución de hacer una buena confesión. – Se confesó, le absolví y quedó muy contento y tan alegre, que no acertaba a expresarse.



 

 



lunes, 19 de abril de 2021

VIDA DE “SAN ANTONIO DE PADUA” PARA DESCARGAR EN PDF – AÑO 1952


 



La digitalización de este libro lo comencé en marzo, pero los altibajos en mi salud y los problemas que me dio la misma obra, pues no es un libro fácil de digitalizar dado el deterioro del mismo, me llevo a que con ayuda de mi hija Fátima lo terminara hoy 19 de abril. Esta obra ya no se reedita más, sólo se la consigue en librerías de  “segunda mano”, y fue impresa por la extinta “Pía Sociedad de San Pablo” que público excelentes libros. Perdonen si ven alguna imperfección. El libro es una joya de fácil lectura, y muy piadoso. Todo sea A.M.D.G. Salvación de las almas y honor de  “San Antonio de Padua.”

Este libro lo pueden descargar en “PDF” desde los servidores de “Mediafire” y de “Mega”. Con un peso de sólo “5,34 MB”. Super liviano. Espero disfruten de su lectura.   


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DESCARGAR DESDE MEDIAFIRE: AQUÍ.


domingo, 18 de abril de 2021

A EJEMPLO DE CRISTO, DEBEMOS SUFRIR SERENAMENTE LAS MISERIAS DE LA VIDA – Por Tomás de Kempis.


 



Cristo. Hijo mío, bajé del cielo para salvarte, abrazando tus miserias movido de amor, no obligado de necesidad, para enseñarte a sufrir con paciencia y sin repugnancia los males de la vida.

 

Desde el punto en que nací hasta expirar en la cruz no me faltaron dolores. Fui muy pobre en bienes de fortuna; oía con frecuencia quejas de mí; con paciencia soportaba confusiones y oprobios; recibía ingratitud por mis beneficios; blasfemias, por los milagros, y censuras, por mi doctrina.

 

El discípulo. Señor, puesto que tú fuiste tan sufrido en tu vida cumpliendo así perfectamente el mandato de tu Padre, justo es que también yo, pobrecillo pecador, sufra con paciencia conforme a tu voluntad y que por mi salvación lleve el peso de esta vida mortal hasta que tú quieras.

 

Pues, aunque se sienta el molesto peso de la vida presente, ya tu gracia la hizo muy meritoria, y tu ejemplo y el de los santos la hacen más tolerable a nuestra fragilidad y más llena de luz. Pero, además, se tienen ahora muchos más consuelos que bajo la antigua ley, cuando las puertas del cielo estaban siempre cerradas, el camino que conduce a él no se veía tan claro, y eran tan pocos los que querían ganar el reino de Dios.

sábado, 17 de abril de 2021

DEBEMOS CONFIAR A DIOS TODAS NUESTRAS INQUIETUDES – Por Tomás de Kempis.

 



Cristo. Hijo mío, déjame hacer de ti lo que quiera, pues yo sé lo que te conviene. Tú piensas como hombre, y sientes en muchas ocasiones como tu humano corazón te inclina.

 

El discípulo. Es verdad lo que dices, Señor. Tú tienes mayor solicitud de mí que todo el cuidado que yo puedo tener. Demasiado inseguro está quien no te confía todos sus cuidados.

 

Con tal que mi voluntad permanezca firme y recta en tu amor, haz conmigo lo que quieras, Señor. Porque sólo bueno puede ser lo que de mí hicieres.

 

Si quieres que esté en tinieblas, bendito seas. Y si quieres que esté en la luz, seas igualmente bendito.

 

Si te dignas consolarme, bendito seas. Y si quieres que sufra, seas también bendito eternamente.

 

Cristo. Si quieres andar conmigo, debes estar en esta disposición: tan pronto a sufrir como a gozar; tan contento en la pobreza y escasez como en la riqueza y abundancia.

 

El discípulo. Señor, sufriré con gusto por ti cuanto quieras que me venga.

 

Con igual contento quiero recibir de tu mano los bienes que los males, lo dulce que lo amargo, las alegrías que los pesares, y agradecerte igualmente cuanto me suceda.

 

Guárdame de todo pecado, y no temeré la muerte ni el infierno.

 

Ninguna tribulación que me venga podrá dañarme, con tal que no me destierres para siempre, ni me borres del libro de la vida.

 

 

“LA IMITACIÓN DE CRISTO”


sábado, 10 de abril de 2021

TRATADO DE LA VERDADERA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN - Por San Luis María grignion de Montfort. (Para descargarlo en PDF)


 


Con la ayuda de mi hija Fátima digitalizamos esta obra “EN HONOR DE MARÍA SANTÍSIMA” Esta obra lo compré hace varios años atrás en una librería de segunda mano, y con este libro toda mi familia se “Consagro a la Virgen María”. ¿Por qué es tan importante esta obra? Primero: porque San Luis María Grignion de Montfort nos habla bellamente de María. Segundo: Por que ella contiene los

“EJERCICIOS PREPARATORIOS PARA LA

CONSAGRACIÓN SOLEMNE”

Según el método de San Luis María

Grignion de Montfort. (Pág. 159)

 Muy buscado por personas católicas, e incluso familias enteras que quieren consagrar sus vidas a la virgen María.

Tercero: Y esto se les escapa incluso a los mejores lectores de San Luis María Grignion de Montfort. No digo todos. “LA ORACIÓN ABRASADA” que lo pueden encontrar en la (pág. 175) de este libro.

Cuarto: Lo más importante, “Nuestra Madre del Cielo” está siendo combatida como nunca en la historia. Talvez esta lectura mariana nos haga tomar conciencia de la importancia de la devoción a María en estos tiempos, y el papel que Dios le dio a María en la batalla final.

Nos llevó muchas horas y mucho sacrificio digitalizar esta obra. Nuestras máquinas son viejas, y mi hija me tuvo que ayudar, pues no veo bien y me cansa mucho, lo que antes era un juego de niños para mí, hoy es una tarea dura. “PERO TODO SEA  A.M.D.G. PARA GLORIA DE MARÍA Y SALVACIÓN DE LAS ALMAS”


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jueves, 1 de abril de 2021

EL BESO DE JUDAS. — EL ARRESTO. — Por el R. P. BERTHE. De la Congregación del Santísimo Redentor


 



   El desgraciado Judas no había perdido tiempo desde su salida del cenáculo. En una entrevista con los principales miembros del gran Consejo, hízoles saber que Jesús se dirigiría con sus apóstoles al monte de los Olivos, que pasaría la noche en un lugar solitario perfectamente conocido del traidor y que por consiguiente, sería muy fácil aprehenderle durante la noche sin excitar ningún rumor en el pueblo.

 

   Los príncipes de los sacerdotes adoptaron con júbilo el plan propuesto y formaron una cuadrilla de gente armada para ponerlo inmediatamente en ejecución. Componíase aquella de un destacamento encargado de montar la guardia del templo, de satélites o sirvientes del gran sacerdote y de una banda de gente del pueblo, provistos todos de picas y bastones, de antorchas y linternas. Algunos miembros del Sanhedrín acompañaban a la expedición nocturna para tomar las medidas reclamadas por las circunstancias.

 

   Colocado a la cabeza de la columna, Judas, le servía de guía. Gomo los soldados no conocían a Jesús, recibieron la orden de detenerse a la puerta del jardín de Getsemaní, mientras que Judas avanzaría solo hacia su Maestro y le mostraría a todos por una señal inequívoca: “Aquel a quien yo besare, les había dicho el infame, ese es. Aseguradle bien y llevadle con gran cuidado, porque muy bien podría escaparse.” Dada la señal, Judas debía reunirse con los apóstoles como si ninguna participación hubiera tomado en el nefando crimen que se iba a consumar. De esta manera, evitaba la odiosa mancha de haber hecho traición a su Maestro y los príncipes de los sacerdotes no tendrían que soportar la vergüenza de haber recurrido a un vil expediente para satisfacer su venganza. Pero todo estaba calculado sin tomar en cuenta la sabiduría y el poder de Dios.