miércoles, 19 de agosto de 2026

UNA FIRMA DE SANGRE (Anécdota)

 



   Durante la Revolución francesa, las religiosas Hospitalarias de Cartois habían protestado contra las profanaciones sacrílegas de los invasores del convento: lo habían hecho de viva voz y por escrito.

 

   Una de ellas, a quien el comisario quería salvar –de una muerte segura–no había aún puesto su nombre en la página de protesta, página por cierto tan gloriosa como fatal para las firmantes. Quiso pues la religiosa, estampar allí, a toda costa, su firma.

 

   — Pero ciudadana— dijo el comisario que ocultamente, había vaciado el tintero — no hay tinta en el tintero, —Ciudadano— replicó la hermana — Pero hay sangre en las venas.

 

   (Extracto de los archivos de Quimper.)

 

   MORALEJA: Recuerden el ejemplo de esta heroína aquellos católicos cobardes, que por sólo respeto humano dejan de confesar la fe cuando lo exige la causa de Cristo. ¡Que gloria ver a aquella hermana firmar la protesta con la sangre de sus venas! ¡Y qué vergüenza ver a católicos cobardes,  permitir que se arrastre por los suelos, la honra de Dios y de Cristo, por excusar la molestia de oír una palabra desagradable contra ellos! Por respeto humano, venden a Cristo, los cristianos pusilánimes.

 

“APOTOLADO DE LA PRENSA”

Año. 1894

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.