domingo, 8 de mayo de 2022

LOS DERECHOS DEL HOMBRE (y la masonería) – por el Dr. TORRAS Y BAGES.

 



   El fruto natural, el resultado inmediato, la aplicación práctica del espíritu masónico, la realización en el orden político del gran secreto de la masonería, el naturalismo, se hizo con la Revolución francesa. Entonces el espíritu masónico quedó triunfante, sin restricciones, por algún tiempo, y si después se ha visto más o menos restringido no ha perdido el tiempo ni ha trabajado sin provecho; poco a poco su influjo maléfico ha penetrado en la sociedad, la secta ha extendido sus ramas por todo el mundo llegando a dominar los tronos más poderosos. No es posible ya dudar de que aquella revolución fué obra de la masonería, después de las afirmaciones de Luis Blanc y del conde de Hanguitz; mas no lo fué sólo en el orden de los hechos, sino, además, en el de las ideas. La secta engendró en su cuerpo libidinoso el naturalismo. Al salir el monstruo a la luz del día le pusieron un nombre de apariencia inocente para ocultar la malicia de lo que significaba. La declaración de los derechos del hombre: he aquí al naturalismo introducido en el orden político, pero de manera disimulada; porque, como dice monseñor de Ségur (La revolución), varios de aquellos principios de 1789 son verdades muy antiguas del derecho francés o del derecho político cristiano que los abusos del cesarismo galicano habían hecho olvidar y que la pueril ignorancia de los constituyentes tomó por admirable descubrimiento; otras son verdades de sentido común que parece imposible que ni siquiera se proclamasen en serio; pero el mal radica en el perverso principio que anima toda la declaración, lo que verdaderamente la constituyó en novedad del orden político y del derecho público; es decir, la independencia absoluta de la sociedad. Y ¿no es esto el principio masónico, el dogma secreto de la secta, el panteísmo humano, aquel “Dio e il Popolo”, de Mazzini? ¿No fué aquello una verdadera deificación de la sociedad emancipada de la potestad de Jesucristo?



   La declaración de los derechos del hombre puede decirse que es hoy día ley fundamental de los pueblos; el magisterio de la Iglesia Católica es sólo reconocido por los particulares, mas no por los gobiernos; el liberalismo, más o menos triunfante en todas las naciones del mundo, ha constituido el Estado moderno que se basta a sí mismo, que si en sus constituciones reconoce a Dios es para ponerlo bajo su potestad y darle leyes; para él no es Jesucristo el Soberano Maestro de los pueblos a quien la voz del Padre Eterno dijo en el Jordán y en el Tabor: Ipsum audite; la autoridad divina ha quedado postergada y Dios ha dejado de ser el principio y el fin de las leyes humanas. Quitar a Dios de todas partes, tal es el fin de la secta;(Nota de Nicky pío: actualmente lo están haciendo y no sólo con Dios, sino también con María Santísima) y muchos liberales alborotados, no sectarios, contribuyen a tan nefasta labor; otros la aceptan sin gran dificultad creyendo que así el mundo puede ir viviendo, haciendo cada cual su antojo y quedando la sociedad tranquila, olvidando la máxima de aquel antiguo filósofo: ciudades puede haber sin murallas, sin plazas o sin teatros, mas no sin Dios.

   A los hombres de valer no se les cura con la inacción; más aún el médico verdadero y experimentado no pierde el tiempo atacando solamente síntomas externos: busca la causa del mal, estudia el principio corruptor y allí aplica el remedio oportuno. La locura liberal por los derechos del hombre ha de ser contrarrestada por la nobilísima y firme aspiración del católico para restablecer los derechos de Dios en la sociedad. El día en que los hombres dejen de considerarse soberanos; cuando crean y confiesen que no hay otro Maestro que Jesucristo, como nos dice el Evangelio; cuando se reconozcan súbditos de la ley divina y proclamen al Redentor de los hombres Rey de los siglos inmortal e invisible, entonces la masonería estará perdida. Cuando, en vez de sentirse cada hombre rey en su interior, sienta cada ciudadano al verdadero Dios en su conciencia, la sociedad quedará tranquila. En una palabra, como dijo mejor que nadie el conde de Maistre, “la Revolución que comenzó proclamando los derechos del hombre terminará cuando se proclamen los derechos de Dios.”

 

¿Qué es la Masonería?, Obras completa de Torras y Bages, vol. XIV


BREVE PRÁCTICA DEL MES DE MAYO – CONSAGRADO A LA MADRE DE DIOS – POR D. FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, PBRO. Año 1899. (Día 8 de Mayo)


 

IMPORTANTE: Para las oraciones de todos los días y el obsequio  (flores espirituales), ver publicación del 1 de Mayo.

 

VIII.

María en su Expectación. —Presencia continua de Dios.

 

   Entre las divinas promesas que le habían sido anunciadas por el Ángel y ratificadas por Isabel, aguardaba con amoroso anhelo la dulcísima Virgen el plazo de su cumplimiento y la hora felicísima de ver en sus brazos al recién nacido Jesús. Más entre tanto adorábale día y noche oculto y encerrado en su virginal seno como en un sagrario, y no se apartaba un instante de su espiritual trato y conversación.

   Iguales afectos de ternura para con tu Dios debes sentir, alma cristiana, esforzándote en fomentarlos por medio del ejercicio de su divina presencia. En todas partes te asiste y vela por ti y sobre tus más recónditos pensamientos su infinita grandeza; más de un modo particular debes sentirlo a todas horas en tu propio corazón. Y hasta que en inmortal abrazo puedas gozar de su perfecta posesión en el cielo, consuélete y aliéntete y hágate cauta y recelosa, oh alma mía, la idea de que está siempre tu Dios cerca de ti y junto a ti y dentro de ti. Severo fiscal de tus más íntimas operaciones, cuyo ojo escrutador debe tenerte siempre en vigilancia para no consentir en alguna que sea contra su santa ley. Testigo perenne de tus combates, manténgate fuerte y constante la idea de que los ve tu Dios que ha de coronarlos. En las horas de desolación y tristeza, endúlcelas la seguridad de que no te abandona su amorosa compañía.

   Recógete en ti misma, oh alma, para pesar esas graves consideraciones, y a tenor de ellas alzar en el fondo de tu alma altar de continuo culto a tu buen Dios siempre allí presente.

 

 


sábado, 7 de mayo de 2022

LA MASONERÍA ENEMIGA DEL ESTADO.


 


El asesinato de Sarajevo.

   El 28 de junio de 1914, caían asesinados en Sarajevo el Arquiduque heredero de Austria y su esposa.

   Los principales autores materiales del atentado fueron Cabrinovic, Grabez y el judio Princip. El primero, situado en lo alto del puente Gumurja, habia lanzado una bomba sobre el coche en que viajaban los archiduques, pero el artefacto hizo explosión entre los coches de la comitiva. Esta prosiguió su marcha una vez recogidos los heridos que produjo la metralla. Princip, que aguardaba el paso de la caravana real en la esquina de la calle Francisco José, para entrar en acción en el caso de fallar los otros implicados, al pasar el coche del heredero imperial disparó con extraordinaria sangre fría sobre el Archiduque y su esposa que viajaba a su lado, resultando ambos gravemente heridos. Trasladados los dos ilustres personajes al palacio del gobernador, fallecieron pocos momentos después. Algunos meses más tarde, los culpables manifiestos del asesinato comparecían ante un Consejo de Guerra. En el curso de los interrogatorios se comprobó que en el atentado había intervenido la sociedad secreta serbia de inspiración masónica “Narodna Odbrana”, uno de cuyos jefes, Tankosic, se encargó directamente de la preparación de aquél. Dicho sujeto habia estado en íntimo contacto con un individuo, cuya verdadera personalidad no pudo ponerse totalmente en claro durante el proceso, llamado Casimirovic, auténtica clave maestra de la conspiración, y que en la fase preparatoria de la misma realizó un viaje de inspección por Europa visitando diversos centros masónicos. El acusado Cabrinovic manifestó a este respecto en una de las audiencias del Consejo, que Casimirovic era amigo de Tankosic, representando tener “de treinta a cuarenta años”, y explicando que ambos individuos habían celebrado una entrevista, en la cual se acordó el viaje de Casimirovic a diversos países. Y añadió: “Tenía que visitar Budapest, Francia y Rusia. Siempre que yo le preguntaba a Ciganovic” cómo andaba el negocio, me respondía: “Ya hablaremos cuando venga el otro” Ya para entonces me había contado Ciganovic –otro de los encartados– cómo los francmasones habían condenado a muerte al heredero del trono, pero que no tenían hombres para ello. Cuando me dió la “browning” y los cartuchos, me dijo: “Ayer tarde llegó el otro de Budapest” Sabía yo, pues, que su viaje se relacionaba con el negocio, que habia ido al extranjero y que allí habla tenido confidencias de ciertos medios.

   Preguntado el acusado Cabrinovic por el Presidente del Consejo de Guerra: “¿Ha oído usted decir que el mayor reproche que se formula contra Austria es el ser un Estado católico?”, respondió con una solemne afirmación de que así era en realidad.

   Efectivamente, el asesinato de Sarajevo fué el clarinazo que anunció el comienzo de la guerra europea, antesala obligada para la realización de otro atentado tan alevoso como el anterior: la destrucción del Imperio Austrohúngaro.

   Tenemos, pues, un caso concreto contemporáneo –uno de muchísimos– que prueban palmariamente la intromisión de la masonería en la vida interna de los pueblos, usando y abusando de todos los medios a su alcance, hasta llegar a la comisión de atentados abominables y a la preparación de guerras, con tal de conseguir una de sus más caras ambiciones: la destrucción de los Estados y de las naciones católicas.

Casimirovic y Piccolo Tigre.

BREVE PRÁCTICA DEL MES DE MAYO – CONSAGRADO A LA MADRE DE DIOS – POR D. FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, PBRO. Año 1899. (Día 7 de Mayo)

 







IMPORTANTE: Para las oraciones de todos los días y el obsequio  (flores espirituales), ver publicación del 1 de Mayo.

 

VII

María en la Visitación. — Caridad con el prójimo.

 

   Elevada María a la dignidad de Madre de Dios que sentía ya en sus entrañas, hizo largo viaje para visitar a su prima Santa Isabel que sabía hallarse en análogo estado, próxima a serlo del gran Bautista. Entró, saludóla, pasó con ella tres meses, intervino en el nacimiento del glorioso Precursor, e hizo con Isabel los oficios de buena y solícita servidora.

   ¡Ella, la Madre de Dios!

   La vida espiritual y el trato con Dios y la perfección más elevada en su divino servicio, no han de alejarte, alma cristiana, de los servicios al prójimo, conforme se los puedas prestar según tu estado o condición. Las obras de caridad corporal y espiritual deben ser el fruto exterior de tu amor a Dios, ya que su divina ley se encierra en dos mandamientos, quererle a Él más que a todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo por amor de Él. Serás diligente, pues, en visitar enfermos, consolar afligidos, socorrer necesitados, corregir a los que yerren, rogar por vivos y difuntos, y dar a todos luz de honrado y cristiano ejemplo. A cada uno pedirá Dios cuenta de algún prójimo suyo, y nadie está tan aislado en este mundo que pueda individualmente labrarse, con abstracción de toda otra alma, la santificación y salvación de la propia. Hermanos somos todos de una misma familia, anillos de una misma cadena, piezas o resortes de un mecanismo. No cuentes, pues, agradar a Dios si en algo no le sirves en la persona de tu hermano.

   Medita bien estas verdades, y luego aliéntate a practicarlas con el ejemplo de María hacendosa, humilde, servidora en la casa de Isabel.


viernes, 6 de mayo de 2022

MEDITACIÓN SOBRE LA LEGÍTIMA Y SANTA AMBICIÓN.

 


LA REINA SANTA ISABEL DE HUNGRÍA SIRVIENDO A LOS POBRES


I. No busques los honores y las dignidades de este mundo; son pesadas cargas que abrumarán tu flaqueza. Huye de esos honores; no viniste a este mundo para mandar a los hombres, sino para obedecer a Dios. La cuenta que deberás rendir por ti mismo es ya bastante pesada, no te recargues sin necesidad con el alma de tu prójimo. Con todo, si Dios te llama a esas dignidades, obedece; Él te dará las gracias necesarias para llevar la carga que te haya puesto sobre los hombros.

 

II. Tu ambición debe limitarse a desear los primeros lugares en el cielo e imitar, en la medida de tus fuerzas, a los santos más grandes del paraíso. No digas con algunos cristianos cobardes: “Bastante es para mí si Dios quiere colocarme en el pórtico del paraíso”; aspira a la más alta perfección que puedas. No podrás amar a Dios y al prójimo con exceso; nunca se harán demasiados esfuerzos para llegar al cielo. Alma cristiana, eleva tus pensamientos, la tierra no es digna de ti. El mundo no está hecho para ti; no ames, pues, al mundo; no es digno de ti, vales mucho más (San Bernardo).

 

III. Ardientemente desea sufrir por Jesucristo, beber su cáliz, ser humillado como Él: es un honor que puedes perseguir ardorosamente con toda intrepidez. Si conocieses las recompensas que están preparadas para las humillaciones y los sufrimientos, los buscarías con más ahínco que el que ponen los ambiciosos para conseguir las posiciones más brillantes. Fue un honor el que hizo Jesús a su discípulo predilecto, haciéndole beber del cáliz en que había bebido Él mismo.

El amor a los sufrimientos. Orad por la conversión de los infieles.

BREVE PRÁCTICA DEL MES DE MAYO – CONSAGRADO A LA MADRE DE DIOS – POR D. FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, PBRO. Año 1899. (Día 6 de Mayo)


 


IMPORTANTE: Para las oraciones de todos los días y el obsequio  (flores espirituales), ver publicación del 1 de Mayo.

 

VI.

María en la Anunciación. —Docilidad a las inspiraciones divinas.

   A poco de hallarse María desposada castísimamente con José, sorpréndele un día un nuncio celestial. Gabriel Arcángel le trae embajada de Dios, notificándole que va a ser Madre del Verbo, y aguardando tan sólo para la realización de este misterio el consentimiento de la humildísima Doncella. Otorgólo María con estas palabras: He aquí la esclava del Señor; y el Verbo Divino hízose Hombre en sus virginales entrañas.

   Muy a menudo recibes, alma mía, embajadas del cielo, si no tan gloriosas, no menos dignas de atención; si no por intermedio de Arcángeles, por inspiración divina y por conducto tal vez del Ángel de tu guarda. Voz de Dios es aquel secreto movimiento que en tu alma sientes a dejar aquella amistad vana, o a practicar aquel sacrificio, o a cultivar aquella virtud, o a practicar aquella obra buena ¿Por qué te haces voluntariamente sorda al divino llamamiento? ¿Por qué en vez de oponer culpables resistencias a esos llamamientos, no contestas como Saulo: «Señor, ¿qué queréis que haga?» o no dices resueltamente como María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra?» ¿No dices cada día en la oración dominical: «Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo?» ¿Por qué no cumplen, pues, tus obras lo que tantas veces afirma tu labio? ¿Sabes a qué te expones cerrando la puerta al Señor que llama con recias aldabadas a ella, o por lo menos no abriéndosela más que a medias, o tardando en abrírsela por culpable negligencia? Te pones en riesgo de que se aleje el Señor de ti y no vuelva a repetir la llamada.

   Haz reflexión en esto, y desde hoy imita la conducta dócil y sumisa de María en este misterio de su Anunciación.


Antiguos y olvidados confesionarios – Iglesia La Merced (Corrientes – Argentina)



 


La estructura de estos confesionarios, tenían un porque, se olvidaron de las sabias enseñanzas de la Iglesia católica. Mirar estos estos tribunales de misericordia contienen toda una catequesis sobre la penitencia que pocos hoy la comprenden.

jueves, 5 de mayo de 2022

SANTA JACINTA MARTO (Ira. parte) Una vida breve, santa y llena de enseñanzas para la salvación de nuestras almas





   JACINTA  – Vamos a exponer brevemente y en partes la vida y muerte de Jacinta Marto. (Tomado del libro “Apariciones de la Santísima Virgen en Fátima” por el Padre Leonardo Ruskovic O.F.M. Año 1946)

   En la presente historia es muy conveniente hacer una breve reflexión sobre la vida de Jacinta. Su característica es: conmiseración hacia los pobres pecadores y sentir por ellos; después de la primera aparición de la Virgen en Cova de Iria, sed insaciable de inmolación ante la justicia ofendida de Dios.

   Niña inocente, ignorando aún la fealdad y malicia de aquel pecado que ultrajara la virtud angelical de la santa pureza, después que la bondadosa Madre de los pecadores le hubo manifestado que la mayoría de las almas se condenan, arrastradas por la ciega pasión de la sensualidad, practica toda clase de sacrificios para expiar de alguna manera tan nefandos crímenes.

   Jacinta nació el 11 de marzo de 1910. Su madre Olimpia contrajo segundas nupcias con don Manuel Marto. Del primer matrimonio tuvo dos hijos, y del segundo nueve. De los once, la menor era Jacinta.

   La historia nos atestigua que de estas numerosas familias salen ordinariamente eminentes figuras que honran a la humanidad, mientras que se atraen la maldición de Dios y de la Patria los matrimonios voluntariamente estériles, los que aniquilan las vidas de seres indefensos apenas embarcados en la arquilla de la existencia, los que anhelando únicamente el voluptuoso placer de satisfacer sus apetitos irracionales huyen de los frutos sagrados del matrimonio.

   Por ser la más pequeña de la familia, Jacinta era el rico tesoro y la flor más mimada de sus padres y hermanos. En ella, antes de la primera aparición, nada notaba de extraordinario, ni destello alguno de su futura santidad. Al contrario, tenía mucha imperfección. Con sus compañeras, afirma Lucía, era con frecuencia bastante antipática, por su carácter demasiado melindroso. Siempre luchaba por salir triunfante con su opinión. En los juegos era necesario dejarla que eligiera lo que más le agradaba. Ordinariamente no gustaba entretenerse sino con Francisco y su prima Lucía. Demostraba especial afición al juego de los botones; cuando la llamaban para comer, siempre guardaba varias piezas de este artículo con el fin de ser dueña absoluta en el juego siguiente. Pero el baile la atraía con singular complacencia; era suficiente sentir el pulsar de cualquier instrumento para que inmediatamente se pusiera a bailar y aunque niña todavía, era ya una “artista” en la danza, según expresión de su prima Lucía.

   Poca inclinación sentía a la oración. Para terminar cuanto antes el rezo del santo rosario, decía solamente: “Ave María, Ave María”, y cuando llegábamos al fin de cada misterio —nos cuenta Lucía—, rezábamos con mucha lentitud el padrenuestro y así concluíamos en un abrir y cerrar, de ojos.

   Cuando más tarde, principalmente en los dos últimos años de su vida, la encontramos practicando heroicas virtudes, podemos admirar el efecto de la gracia divina cuando el alma corresponde ampliamente a los amorosos llamados de Dios; la santidad no es un don gratuito del Señor, sino el resultado feliz de la íntima cooperación del hombre con la voluntad de Dios.

   La santidad consiste en el amor acendrado a Dios y al prójimo. Es necesario el esfuerzo del hombre, luchando contra sus malas inclinaciones. Las imperfecciones del alma son como herrumbres, que es menester limpiarlas para que no priven al alma de su lucidez y hermosura.

   En medio de la veleidad natural de la infantil edad, Jacinta procuraba no ofender a Dios. Jugaba en cierta ocasión a “las prendas”, juego en el que el ganador manda con absoluto imperio a los otros, quienes deben obedecer sumisamente. Me tocó a mí la suerte de ganar —cuenta Lucía—, y mandé a Jacinta a abrazar y besar a un hermanito mío que estaba allí cerca.

   —Eso no —contestó Jacinta—; ¿por qué no me mandas otra cosa? Mándame besar el Crucifijo, que está colgado de la pared.

   —Está bien —contestó Lucía—, bésalo.

   Jacinta, subiéndose a una silla, abrazó tres veces la sagrada efigie, dándole tres ósculos, uno por Francisco, otro por Lucía y el tercero por ella; al besar el Crucifijo decía:

   —A Cristo, Nuestro Señor, beso cuanto quieras.

   Lucía les refería las dolorosas escenas do la Pasión del Señor; al concluir, Jacinta, muy enternecida, suspiró:

   — ¡Pobre Nuestro Señor!; en adelante no quiero pecar más, no quiero que Nuestro Señor sufra.

BREVE PRÁCTICA DEL MES DE MAYO – CONSAGRADO A LA MADRE DE DIOS – POR D. FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, PBRO. Año 1899. (Día 5 de Mayo)

 




IMPORTANTE: Para las oraciones de todos los días y el obsequio  (flores espirituales), ver publicación del 1 de Mayo.

 

V

María en sus Desposorios. —Perfección en el respectivo estado.

 

   Del retiro del templo salió María por divina disposición y consejo, para desposarse en virginal consorcio con un varón justo de su tribu, el patriarca San José. La santa quietud del santuario trocóla desde entonces María por el taller de su Esposo el buen carpintero, y el pueblo la vio fiel y perfecta en esta su nueva vocación.

   A diversos estados llama el Señor a las almas: unas al recogimiento de la vida solitaria, otras al matrimonio y al ruido de las ocupaciones mundanas. Más en todas quiere el Sumo Dueño ser servido con igual perfecta fidelidad. Entre los quehaceres domésticos y el cuidado de los tuyos quiere Dios reinar en tu corazón, como en la soledad del claustro y en las obras de piedad y beneficencia. Son diversos caminos, pero no opuestos, con que se llega a un mismo fin, como se siga en cada uno de ellos la inspiración divina que a cada alma tiene señalado el suyo. Sobre lo cual examinarás fielmente tu conciencia para ver si en las peculiares obligaciones a que te ha llamado Dios, le has servido como en tal estado quiere El ser servido de ti. Si eres hombre de negocios, no envidies al monje su quietud. Sirve a Dios con tus negocios, que ése es el lugar en que quiere Él te ganes tú el jornal de la eternidad. Si eres Religioso, no vivas como el seglar. Lo que a éste basta para su salvación, no te bastaría a ti para librarte de la eterna ruina. A todos nos quiere Dios para un mismo cielo, pero a cada uno quiérele allí por el camino que Él se ha dignado señalar.

   Fijarás en esto toda tu atención, para ser como María en la casa de su casto esposo José, modelo fiel de tus obligaciones en el estado particular en que el Señor te ha colocado.

miércoles, 4 de mayo de 2022

BREVE PRÁCTICA DEL MES DE MAYO – CONSAGRADO A LA MADRE DE DIOS – POR D. FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, PBRO. Año 1899. (Día 4 de Mayo)


 


IMPORTANTE: Para las oraciones de todos los días y el obsequio  (flores espirituales), ver publicación del 1 de Mayo.

IV.

 

María en su Presentación. —Don de sí mismo a Dios.

 

  En edad muy tierna María es presentada por sus Padres al templo, para servir en él más directamente al Señor y llevar allí vida recogida y silenciosa. María hace de sí propia este ofrecimiento, y ya no se considera suya, sino toda entera de Su Divina Majestad.

   He aquí, alma cristiana, la base de toda santificación y vida espiritual. ¿Quién te ha criado? Dios. ¿Quién te redimió? Dios. ¿Quién te conserva? Dios. De Dios eres, pues, por título de creación, de redención y de conservación. De Dios eres con todas tus cosas, con tus potencias y sentidos, con tu salud y fuerzas, con tu alma y corazón. Nada de lo que posees es tuyo. Todo y tú misma eres pertenencia de Dios, como el esclavo es de su dueño, como el mueble es de quien lo compró o lo labró para su uso. ¿Parecerá, pues, gran cosa que hagas de ti misma ofrecimiento a Dios, cuando en realidad no le das con eso sino lo que ya le pertenece? Lo que sí has de considerar, es que si tal ofrecimiento no haces, o si no lo haces con toda lealtad y sin reserva alguna, o si no lo cumples después de prometido, robas en este caso a tu Dios y Señor, robas al Divino Dueño lo que es suyo con el descaro del más infame ladrón. No puedes, pues, atribuirte ni para tu gloria, ni para tu regalo, lo que tienes, y sí sólo para la gloria y servicio de Dios, so pena de cometer contra El alevosa traición y hurto sacrílego.

   Eso considerarás, y luego suplicarás a María Santísima te alcance la gracia de imitarla en la generosa entrega que de sí propia hizo a Dios en el misterio de su Presentación.


martes, 3 de mayo de 2022

EL SATANISMO AVANZA, Y SON POCOS LOS CATÓLICOS QUE DAN SU VERDADERA IMPORTANCIA AL TEMA. TODO LO CONTRARIO, LO ESQUIVAN (PREFIEREN CERRAR SUS OJOS, LOS OÍDOS Y CALLAR) Y LO PEOR, HASTA LO FESTEJAN.


 ESTA  IMAGEN  Y SU VÍA CRUCIS (PROHIBIDO POR LA IGLESIA)

  ES CÓMO EL HUEVO DE LO QUE SERÍA "LA CRUZ PARTIDA"

 FÉRURLA DE LOS PÁPAS PABLO VI  HASTA EL PAPA ACTUAL.


CRUZ PARTIDA.

Lo que de verdad me preocupa cómo fiel católico respecto del satanismo, no son aquellas palabras de  Charles Baudelaire “El mejor truco que el diablo inventó fue convencer al mundo de que no existe”. Leí en libros principalmente del siglo XIX Y XX, donde probados autores católicos, ya expresaban su preocupación por el avance del satanismo dentro de la Iglesia. Hoy el hombre llego a un punto tal “que ya nisiqueira es capaz de reconocer lo sagrado” y es por ello que festeja lo diabólico. Ya Dios no está en sus corazones, y menos la Virgen María. Sino miren la realidad, cómo un católico se siente a rezarle a una imagen del diablo sin ningún problema dentro de una Capilla Católica. El punto que muchos autores ya nos previnieron está llegando. Se lo vió claramente en los dos últimos pesebres del Vaticano y ni hablar de la PACHAMAMA (demonio del inframundo) y su ritual satánico. El hombre está tomando (usurpando) por incitación del demonio y sus secuaces acá en el la tierra,  el lugar que sólo le corresponde a Dios. Hay católicos que son conscientes de esto, pero son los menos. Está escrito, no hay marcha atrás, el hombre ya perdió la fe y con ello el sentido de la fe. La consecuencia de la apostasía es una sóla, la preparación del camino, de aquel que conocemos cómo el Anticristo. ¿Nicky Pío exagera como siempre? Entonces veamos que nos dice  el  PAPA. S.S. San Pío X. 

San Pío X, E Supremi Apostolatus

(fragmento)

Los hombres contra Dios. 


Ciertamente, al hacernos cargo de una empresa de tal envergadura y al intentar sacarla adelante Nos proporciona, Venerables Hermanos, una extraordinaria alegría el hecho de tener la certeza de que todos vosotros seréis unos esforzados aliados para llevarla a cabo. Pues si lo dudáramos os calificaríamos de ignorantes, cosa que ciertamente no sois, o de negligentes ante este funesto ataque que ahora en todo el mundo se promueve y se fomenta contra Dios; puesto que verdaderamente contra su Autor se han amotinado las gentes y traman las naciones planes vanos (Ps 2,1); parece que de todas partes se eleva la voz de quienes atacan a Dios: Apártate de nos otros (Job 21,14). Por eso, en la mayoría se ha extinguido el temor al Dios eterno y no se tiene en cuenta la ley de su poder supremo en las costumbres ni en público ni en privado: aún más, se lucha con denodado esfuerzo y con todo tipo de maquinaciones para arrancar de raíz incluso el mismo recuerdo y noción de Dios.

5. Es indudable que quien considere todo esto tendrá que admitir de plano que esta perversión de las almas es como una muestra, como el prólogo de los males que debemos esperar en el fin de los tiempos; o incluso pensara que ya habita en este mundo el hijo de la perdición (2Th 2,3) de quien habla el Apóstol. En verdad, con semejante osadía, con este desafuero de la virtud de la religión, se cuartea por doquier la piedad, los documentos de la fe revelada son impugnados y se pretende directa y obstinadamente apartar, destruir cualquier relación que medie entre Dios y el hombre. Por el contrario -esta es la señal propia del Anticristo según el mismo Apóstol-, el hombre mismo con temeridad extrema ha invadido el campo de Dios, exaltándose por encima de todo aquello que recibe el nombre de Dios; hasta tal punto que -aunque no es capaz de borrar dentro de sí la noción que de Dios tiene-, tras el rechazo de Su majestad, se ha consagrado a si mismo este mundo visible como si fuera su templo, para que todos lo adoren. Se sentara en el templo de Dios, mostrándose como si fuera Dios (2Th 2,4).

6. Efectivamente, nadie en su sano juicio puede dudar de cuál es la batalla que está librando la humanidad contra Dios. Se permite ciertamente el hombre, en abuso de su libertad, violar el derecho y el poder del Creador; sin embargo, la victoria siempre esta de la parte de Dios; incluso tanto más inminente es la derrota, cuanto Con mayor osadía se alza el hombre esperando el triunfo. Estas advertencias nos hace el mismo Dios en las Escrituras Santas. Pasa por alto, en efecto, los pecados de los hombres (Sg 11,24), como olvidado de su poder y majestad: pero luego, tras simulada indiferencia, irritado como un borracho lleno de fuerza (Ps 77,65), romperá la cabeza a sus enemigos (Ps 67,22) para que todos reconozcan que el rey de toda la tierra es Dios (Ps 46,7) y sepan las gentes que no son más que hombres (Ps 9,20).

7. Todo esto, Venerables Hermanos, lo mantenemos y lo esperamos con fe cierta Lo cual, sin embargo, no es impedimento para que, cada uno por su parte, también procure hacer madurar la obra de Dios: y eso, no solo pidiendo Con asiduidad: Álzate, Señor , no prevalezca al hombre (Ps 9,19), sino -lo que es más importante- con hechos y palabras, abiertamente a la luz del día, afirmando y reivindicando para Dios el supremo dominio sobre los hombres y las demás criaturas, de modo que Su derecho a gobernar y su poder reciba culto y sea fielmente observado por todos.

(…)



BREVE PRÁCTICA DEL MES DE MAYO – CONSAGRADO A LA MADRE DE DIOS – POR D. FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, PBRO. Año 1899. (Día 3 de Mayo)

 



IMPORTANTE: Para las oraciones de todos los días y el obsequio  (flores espirituales), ver publicación del 1 de Mayo.


III

María en su infancia. —Compensación por los años perdidos.

 

   Crecía la tierna Hija de Ana y Joaquín, y es de suponer que, como se dijo más tarde del Divino Jesús, adelantaba cada día en sabiduría y gracia ante Dios y ante los hombres. Veíala el Eterno y se complacía en esa delicada Flor, de la que esperaba muy en breve tan suaves como sazonados frutos.

   ¿En qué has empleado, alma mía, los años de tu niñez y juventud? ¿Para quién fueron aquellas primicias de la vida, aquella lozana flor de ella, aquella su deliciosa primavera? ¿No es cierto que tal vez las ofreciste al enemigo de tu alma y de tu Dios por la disipación, por la liviandad, o siquiera por la ociosidad y descuido en el divino servicio? Grave obligación te nace de ahí. Los años perdidos para Dios debes en adelante compensarlos con más extraordinario fervor y con abundantes obras de supererogación. No te limites a lo prescrito y mandado, pues tienes pendientes con Su Divina Majestad tales deudas y atrasos. Podrías en cierta manera regatearle al Señor tus obras voluntarias, cuando durante toda tu vida hubieses sido para con Él fiel y exacto pagador. Has de obrar ahora sin pararte en tasas y medidas, ya que largos tiempos de tu vida y los más preciosos se los has vilmente defraudado. Nuevo estímulo del fervor y de la devoción debe serte este recuerdo de los años robados al servicio de tu Señor. Aprovecha la vida que hoy se te da para tomar el desquite y saldar cuentas con el Divino Juez.

   Medita seriamente estas tremendas verdades, y ponte luego a los pies de María, pidiéndole decisión para trabajar en adelante con más ahínco en la obra de tu salvación.


lunes, 2 de mayo de 2022

BREVE PRÁCTICA DEL MES DE MAYO – CONSAGRADO A LA MADRE DE DIOS – POR D. FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, PBRO. Año 1899. (Día 2 de Mayo)


 


IMPORTANTE: Para las oraciones de todos los días y el obsequio del día ver publicación del 1 de Mayo.


Meditaciones Para los diferentes días del mes.

II

María en su nacimiento. —

Buen uso de la vida para la santificación.

 

   Nació María, y con su Nacimiento se regocijaron cielos y tierra, y muy especialmente se llenó de júbilo la ancianidad de sus buenos padres Ana y Joaquín. Esta Niña celestial, nacida para tan altos destinos, empieza con su vida a poner en práctica los medios que para llegar a ellos le proporciona la Divina Bondad.

   También has nacido tú para el glorioso fin de ser un día heredero del cielo y partícipe de la gloria de María. Ni se ha contentado el Señor con llamarte a esa herencia; medios mil te ha dado con que desde tus primeros años pudieses empezar a granjeártela. Vida, salud, fuerzas, padres cristianos, educación católica, sanos ejemplos, Misa y Sacramentos, interiores inspiraciones, ¿cuántos recursos no ha puesto el cielo a tu disposición para guiar tus pasos y conducirte a buen puerto? Todo un capital te ha dado en préstamo para que negociases con él y labrases así tu eterna fortuna. ¿Qué has hecho de estos recursos, negociante infeliz? ¿En qué has empleado estas sumas de años y de meses, mal aconsejado administrador? Acaso en proporcionarte vanidades, fruslerías, juguetes de niño, indignos de tu elevada condición de hijo de Dios, cuando no en hacerle guerra impía a El mismo con horrendos pecados y monstruosas rebeldías. Con este capital de la vida con que debías adquirirte la gloria del cielo te has fatigado amontonando únicamente lodo de la tierra, y enlodando con él tu alma, tu pobre alma, que tan rica de bienes del cielo podías presentar a Dios.

   Piénsalo bien, y ofrece a tu Madre, por los méritos de su Nacimiento, acertado uso de los años que de vida te conceda el Señor para en adelante, empleándote sólo en su divino servicio.


domingo, 1 de mayo de 2022

BREVE PRÁCTICA DEL MES DE MAYO – CONSAGRADO A LA MADRE DE DIOS – POR D. FÉLIX SARDÁ Y SALVANY, PBRO. Año 1899. (Día 1 de Mayo)


 

PARA TODOS LOS DÍAS.

ACTO DE CONTRICIÓN

Por la señal, etc.

   A vuestra soberana Madre vengo a honrar, Señor mío Jesucristo, y al querer debidamente hacerlo, me avergüenza ante todo, del estado de mi pobre alma, tan llena de ofensas a Vos. Os he faltado, Señor, mil veces, y agraviando a Vos, he agraviado juntamente a vuestra dulcísima Madre y mía. ¿Cómo he de poder, pues, presentarme en su presencia sin que le provoque a asco y enojo mi indignidad?

   Vos, Señor mío, que tan misericordioso sois y que desde las entrañas de vuestra dulce Madre habéis traído al mundo tesoros de bondad y de compasión, tenedla de ese pobrecito pecador, y perdonadle una vez más sus negras ingratitudes. ¡Pésame, Señor, en lo más vivo de mi alma haber herido con ellas vuestro amante Corazón! ¡Pésame, Padre mío, y no quiero ofenderos con ellas ya más! Ayudadme con vuestra gracia para perseverar en este mi arrepentimiento y firme propósito hasta el fin de mi vida…Amén.

ORACIÓN A MARÍA SANTÍSIMA.

   Vuestro permiso imploro, Madre y Señora mía, para acercarme, a pesar de mi indignidad, a vuestro altar sagrado. A él vengo, celestial Maestra, para que me instruyáis; a él corro, bondadosa Madre, para que me consoléis; a él me refugio, Abogada poderosísima, para que me protejáis. Todo lo sois, Señora, para el pueblo cristiano y para este infeliz pecador, luz, consuelo, amparo, fuerza, esperanza y segura protección. Enseñadme con el ejemplo de vuestra vida, especialmente con el paso de ella que me propongo hoy meditar; fortalecedme con la divina gracia que benévolamente me alcanzaréis de vuestro Hijo Jesús; consoladme y acariciadme con las infinitas dulzuras de vuestro culto y amor, singularmente en este vuestro devoto Mes. Amén.

   ¡Madre y Señora mía! De vuestro Soberano Hijo y Señor mío otorgadme en estos momentos el especial beneficio de hacer con fruto para mi alma estos breves puntos de meditación.

MEDITACIÓN.

   La que se pondrá, sucesivamente para cada día.

DESPUÉS DE LA MEDITACIÓN.

   Ahora saludaremos fervorosamente el Nombre suavísimo de nuestra Divina Madre con las siguientes jaculatorias y Ave Marías:

   Madre mía amantísima, en todos los instantes de mi vida acordaos de mí, pobre pecador. Ave María. Arca de Dios y Tesorera del cielo, concededme abundantes gracias para detestar y llorar mis pecados. Ave María. Reina de cielos y tierra, sedme amparo y defensa en las tentaciones de mis enemigos. Ave María. Inmaculada Madre de mi Dios y Señor, alcanzadme lo que os pido para mi salvación. Ave María. Abogada mía y refugio mío, amparadme en el trance espantoso de la muerte y abridme las puertas del cielo. Ave María y Gloria.

ORACIÓN DE SAN BERNARDO.

(Memorare).

   Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se oyó decir que alguno de los que acudieron a vuestra mediación e imploraron vuestro auxilio fuese desamparado de Vos. Alentado con esta seguridad, a Vos acudo, Virgen Reina de las vírgenes, y aunque agobiado bajo el peso de mis culpas, atrévome a parecer ante vuestra presencia. No despreciéis mis ruegos, antes dignaos atenderlos y favorablemente despacharlos. Amén.

OFRECIMIENTO DEL DÍA.

   Cuanto piense, cuanto hable, cuanto obre y cuanto quiera en este día de vuestro sagrado Mes, os lo ofrezco, purísima Reina de los cielos, como florido homenaje de amor consagrado a vuestra devoción. Sean por Vos todas y cada una de mis respiraciones. Sean por Vos todos y cada uno de los latidos de mi corazón, sean por Vos los deseos más íntimos de mi alma. Os dedico muy especialmente el obsequio o flor espiritual de hoy, y deseo lo recibáis como nueva prenda de mi fidelidad a vuestro amor. Y haced, Señora, que según Vos viva, y en Vos muera, y con Vos reine felizmente por toda la eternidad. Amén.

 

   Aquí se leerá la Flor espiritual correspondiente al día, sacándola del siguiente catálogo:

FLORES ESPIRITUALES DE QUE PUEDE SORTEARSE UNA CADA DÍA PARA OFRECERLA COMO OBSEQUIO PARTICULAR DE MAYO A LA MADRE DE DIOS.

1. Oír la Santa Misa por las almas del purgatorio. —2. La visita al Santísimo Sacramento por la conversión de los pecadores. —3. Privarse de un rato de recreo, como mortificación por los pecados veniales. —4. Guardar mayor recogimiento de los ojos para honrar la modestia de María. —5. Una parte del Santo Rosario por la libertad del Papa. —6. Tener silencio completo un par de horas pensando en la Pasión. —7. Privarse de un bocado o bebida que guste, en memoria de la hiel y vinagre del Salvador. — 8. Dar limosna a un pobre, economizándola de un objeto de lujo o recreo. —9. Visitar a un enfermo necesitado, llevándole algún consuelo espiritual. — 10. Saludar a María cuantas veces diere el reloj. —11. Hacer un acto público de Religión de los que más repugne a nuestro amor propio. —12. Otra parte del Santo Rosario por la destrucción de las sectas secretas. —13. Media hora de lectura espiritual. —14. Un ayuno o abstinencia por nuestras culpas más graves. —15. El Vía Crucis, con toda devoción por nuestros mayores enemigos —16. Visitar una imagen de la Virgen en forma de romería. —17. Confesar y comulgar como si se recibiesen estos Sacramentos a la hora de la muerte. —18. Hacer un acto de perdón o de amor a cualquiera que nos haya agraviado. —19. Rezar cinco Credos, teniendo los brazos en cruz, por la conversión de los blasfemos. — 20. Otra parte del Santo Rosario para alcanzar la completa santificación de los días festivos. —21. Una visita al Señor Sacramentado por el fomento de las Misiones en países infieles. — 22. Siete Padre nuestros á los Dolores de María por los agonizantes. —23. Practicar una diligencia cualquiera para traer a buen camino a una persona apartada de Dios. —24. Dar un buen ejemplo público en reparación de los malos ejemplos que hayamos dado alguna vez. —25. Otra parte del Santo Rosario por la destrucción de las escuelas laicas. —26. Practicar fervorosamente la recomendación del alma como si estuviésemos en la agonía. —27. Ofrecer la Santa Misa y Comunión por el total restablecimiento de las Órdenes religiosas. —28. Guardar especial retiro todo el día como preparación para la muerte. —29. Advertir por caridad a un prójimo de un defecto en que acostumbre incurrir. — 30. Pasar de rodillas un cuarto de hora rezando por el restablecimiento del Papa en su temporal soberanía. —31. Proponer hacer cada día el examen de conciencia, sobre todo de la falta más común en nosotros.

 

Meditaciones Para los diferentes días del mes.

I

María en su Concepción. —Estima de la divina gracia.

   María por singularísimo privilegio, debido en cierta manera a su alta dignidad de Madre de Dios, fue concebida en el seno de su madre Santa Ana sin la mancha del original pecado, que del primer padre Adán contraemos todos sus descendientes.

   Saca de ahí, alma mía, cuál debe ser la estima en que debes tener la gracia de Dios, pues queriendo el Señor honrar de un modo extraordinario a la que escogió por Madre, no encontró otro más precioso que adornarla desde el primer instante con ese de su divina gracia. También por el Bautismo se te ha dado a ti, ya que no en tu concepción al menos en tu regeneración por medio de este Sacramento. ¿Cómo guardaste tan valiosa joya? ¿En qué aprecio la tuviste? O al revés. ¿A cuántos riesgos no la traes voluntariamente expuesta? ¿Por qué viles placeres del mundo no la has cien veces trocado? ¿Qué has hecho, infeliz, de esta primera vestidura con que al adoptarte por suyo te engalanó el Señor? ¿Qué cuenta darás de ella en su riguroso tribunal?

   Reflexiónalo muy detenidamente, y pide a tu buena Madre la Inmaculada María te alcance del Señor estima y aprecio de ese don sobrenatural de la divina gracia. Llora la desdicha de haberlo tantas veces perdido, y procura no perderlo ya más, o recobrarlo al punto por medio de una buena confesión.