Fue
entonces cuando sonó en el cielo la trompeta de la ira divina, que nadie dejó
de oír; y el Hombre Moderno, que había caído en cinco idolatrías y cinco
desobediencias, ahora está siendo probado y purificado por cinco castigos y
cinco penitencias:
IDOLATRÍA DE LA CIENCIA: Con la que pretendía hacer otra Torre de
Babel que llegara hasta el cielo; y la ciencia está en este momento ocupada
construyendo aviones, bombas y cañones para destruir casas, ciudades y
fábricas.
IDOLATRÍA DE LA LIBERTAD: Con la que quiso hacer de cada hombre un
pequeño y caprichoso tirano; Y he aquí el momento en que el mundo está lleno de
despotismo, y el propio pueblo pide manos de hierro para salir de la confusión
que ha creado ésta loca libertad.
IDOLATRÍA DEL PROGRESO: Con la cual creían que en poco tiempo crearían otro Paraíso Terrenal; y
he aquí que el Progreso es el Becerro de Oro que hunde a los hombres en la
miseria, la esclavitud, el odio, la mentira y la muerte.
IDOLATRÍA DE LA CARNE: Con la cual se pide el cielo y las delicias del Edén; y la carne del
hombre, desnudada, exhibida, mimada y adorada, va siendo desgarrada, rasgada y
amontonada como estiércol en los campos de batalla.
IDOLATRÍA DEL PLACER: Con la que quieren hacer del mundo un Carnaval perpetuo y convertir a
los hombres en niños inquietos e irresponsables; y el placer creó un mundo de
enfermedades, dolores y torturas, que hacen desesperar a todas las escuelas de
medicina.
Padre
Leonardo Castellani en «Cristo ¿vuelve o no vuelve?» Año 1951
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.