sábado, 27 de junio de 2026

CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN DEL PERPETUO SOCORRO

 




CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN

DEL PERPETUO SOCORRO

 

   La consagración puede hacerse en forma personal, o de toda la familia.

✠✠

   ¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro!, permitid que me consagre para siempre a vuestro amor y servicio.

 

   ¡Oh María!, ya que para darme ánimo y confianza habéis querido llamaros Madre del Perpetuo Socorro, yo, indigno siervo vuestro, postrado ante vuestro trono, de nuevo os consagro mi entendimiento para conoceros, mi voluntad para complaceros, mi corazón para amaros y mi lengua para ensalzaros. A vuestro amor maternal entrego mi persona y todas mis cosas. Disponed de mí y de todo lo mío como os agradare. ¡Oh, Madre mía!, dignaos aceptar ésta mi ofrenda, y no permitáis que jamás me aparte de Vos; ayudadme en toda necesidad y en todo peligro, día por día, sin cesar, y especialmente en los últimos momentos de mi vida, a fin de que salvado por vuestro socorro perpetuo, pueda perpetuamente amaros, alabaros y daros gracias en la patria bienaventurada.

✠✠

 

   Jaculatoria. — ¡Oh María, Madre del Perpetuo Socorro, rogad por mí!

 

   ¡Protector mío San Alfonso, haced que en todas mis necesidades recurra a María!

 

   Gloria Patri (tres veces).

✠✠

   Alma cristiana, ¿amas ahora a la Virgen del Perpetuo Socorro más qué antes? ¿Te acuerdas más de Ella? ¿La invocas con más fervor? Pídele siempre las gracias espirituales y temporales que necesites para tu salvación y confía en su perpetuo socorro, qué, aunque te parezca, que nada consigues, confía, que no te levantas de sus pies sin alcanzar alguna gracia especial.

 

Y ahora, con todo el amor de tu alma, dile por última vez: Yo os amo...

 (Pídase una gracia particular.)

✠✠

 

(Oraciones finales)

 

CORONA DE AMOR

 

   Yo os amo, oh Virgen del Perpetuo Socorro, porque sois, después de. Dios, la criatura más santa y más digna de ser amada. AVE MARÍA.

 

   Yo os amo, oh. Virgen del Perpetuo Socorro, porque sois la Hija de Dios Padre, la Madre de Dios Hijo, la Esposa de Dios Espíritu Santo. AVE MARÍA.

 

   Yo os amo, oh Virgen del Perpetuo Socorro, porque sois mi Madre, la más amante y la más amable de todas las madres. AVE MARÍA.

 

   Yo os amo, oh Virgen del Perpetuo Socorro, porque, sois, con Jesús, mi amparo. AVE MARÍA.

 

   Yo os amo, oh Virgen del Perpetuo Socorro, y quiero amaros con todo mi corazón, cada día más, toda mi vida, para amaros eternamente en el cielo. AVE MARÍA.

 

   Yo os amo, oh. Virgen  del Perpetuo Socorro, y quisiera que os armaran todos los hombres en la tierra como Dios y los Ángeles y los Santos os aman en el cielo. AVE MARÍA.

✠✠

   Acordaos, ¡Oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de cuantos han acudido a vuestra protección, implorado vuestra; asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animada con esta confianza a Vos también acudo, ¡Oh Virgen, Madre de las vírgenes! y gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No despreciéis mis súplicas ¡Oh Madre del Verbo!, antes bien escuchadlas y ¡acogedlas benignamente. Así sea.

✠✠

   ¡Madre mía, esperanza mía! yo me acojo bajo vuestro manto maternal, y amparado en él quiero vivir y morir. No permitáis que hoy, ni nunca, ofenda a vuestro Divino Hijo: bendecidme, Madre Mía.

 

   Seáis amada, seáis alabada, seáis invocada, seáis eternamente bendita, ¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro!, mi esperanza, mi amor, mi madre, mi refugio y mi vida. Amén.

 

PEQUEÑO MANUAL DE NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO. De los Padres Redentoristas. Año 1951.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.