CONSAGRACIÓN
A LA VIRGEN
DEL
PERPETUO SOCORRO
La consagración puede hacerse en forma personal,
o de toda la familia.
✠✠✠
¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro!, permitid
que me consagre para siempre a vuestro amor y servicio.
¡Oh
María!, ya que para darme ánimo y confianza habéis querido llamaros Madre del
Perpetuo Socorro, yo, indigno siervo vuestro, postrado ante vuestro trono, de
nuevo os consagro mi entendimiento para conoceros, mi voluntad para
complaceros, mi corazón para amaros y mi lengua para ensalzaros. A vuestro amor
maternal entrego mi persona y todas mis cosas. Disponed de mí y de todo lo mío
como os agradare. ¡Oh, Madre mía!, dignaos aceptar ésta mi ofrenda, y no
permitáis que jamás me aparte de Vos; ayudadme en toda necesidad y en todo
peligro, día por día, sin cesar, y especialmente en los últimos momentos de mi
vida, a fin de que salvado por vuestro socorro perpetuo, pueda perpetuamente
amaros, alabaros y daros gracias en la patria bienaventurada.
✠✠✠
Jaculatoria. — ¡Oh María, Madre del Perpetuo Socorro, rogad por mí!
¡Protector
mío San Alfonso, haced que en todas mis necesidades recurra a María!
Gloria Patri (tres veces).
✠✠✠
Alma
cristiana, ¿amas ahora a la Virgen del Perpetuo Socorro más qué antes? ¿Te
acuerdas más de Ella? ¿La invocas con más fervor? Pídele siempre las gracias
espirituales y temporales que necesites para tu salvación y confía en su
perpetuo socorro, qué, aunque te parezca, que nada consigues, confía, que no te
levantas de sus pies sin alcanzar alguna gracia especial.
Y ahora, con todo el
amor de tu alma, dile por última vez: Yo os amo...
(Pídase
una gracia particular.)
✠✠✠
(Oraciones
finales)
CORONA
DE AMOR
Yo os
amo, oh Virgen del Perpetuo Socorro, porque sois, después de. Dios, la criatura
más santa y más digna de ser amada. AVE MARÍA.
Yo os
amo, oh. Virgen del Perpetuo Socorro, porque sois la Hija de Dios Padre, la
Madre de Dios Hijo, la Esposa de Dios Espíritu Santo. AVE MARÍA.
Yo os
amo, oh Virgen del Perpetuo Socorro, porque sois mi Madre, la más amante y la
más amable de todas las madres. AVE MARÍA.
Yo os
amo, oh Virgen del Perpetuo Socorro, porque, sois, con Jesús, mi amparo. AVE
MARÍA.
Yo os amo,
oh Virgen del Perpetuo Socorro, y quiero amaros con todo mi corazón, cada día
más, toda mi vida, para amaros eternamente en el cielo. AVE MARÍA.
Yo os
amo, oh. Virgen del Perpetuo Socorro, y
quisiera que os armaran todos los hombres en la tierra como Dios y los Ángeles
y los Santos os aman en el cielo. AVE MARÍA.
✠✠✠
Acordaos,
¡Oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de
cuantos han acudido a vuestra protección, implorado vuestra; asistencia y
reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animada con esta confianza
a Vos también acudo, ¡Oh Virgen, Madre de las vírgenes! y gimiendo bajo el peso
de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No
despreciéis mis súplicas ¡Oh Madre del Verbo!, antes bien escuchadlas y
¡acogedlas benignamente. Así sea.
✠✠✠
¡Madre
mía, esperanza mía! yo me acojo bajo vuestro manto maternal, y amparado en él
quiero vivir y morir. No permitáis que hoy, ni nunca, ofenda a vuestro Divino
Hijo: bendecidme, Madre Mía.
Seáis amada, seáis alabada, seáis invocada,
seáis eternamente bendita, ¡Oh Virgen del Perpetuo Socorro!, mi esperanza, mi
amor, mi madre, mi refugio y mi vida. Amén.
PEQUEÑO
MANUAL DE NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO. De los Padres Redentoristas. Año
1951.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.