«Vanidad de vanidades, y todo es vanidad»; dice
el Sabio. «Vi todo lo que se hace debajo del sol, y todo era vanidad».
Con razón este mundo en la Escritura es llamado
hipócrita, pues teniendo buena apariencia, es de dentro lleno de corrupción y
vanidad. En estos bienes sensibles parece bueno, siendo, según verdad, lleno de
falsedad y mentira.
No pongas en su amor fija el áncora de tu
corazón. Las verdes cañas alegran la vista, y los ojos se deleitan en su
frescura y muestra de fuera; pero si las quiebras, hallarás dentro ser huecas y
vanas. No te engañe el mundo, ni se
ceben tus ojos de esa verdura y hermosura que parece, porque, cierto, si
quieres considerar lo que debajo está escondido, hallarás que es todo vanidad.
Si el
mundo con el cuchillo de la verdad fuere abierto, sería visto ser falso y vano.
Porque cuanto hay en él es pasado, presente y futuro. Lo pasado ya no es; lo
que está por venir es incierto, y lo presente es instable y momentáneo. Vanidad
es esperar en él, y vanidad muy grande hacer caso de sus favores. Vanidad
desear sus honras, y mayor vanidad amar sus riquezas y deleites. Vanidad es querer sus bienes transitorios; y
vanidad es, por cierto, tener cuenta con los corruptibles haberes de este
siglo.
Vanidad
andar tras el viento de las alabanzas humanas... Pasan los días de la vida sin
los echar de ver, andando la muerte en el alcance. ¿Qué tienes de cuanto has
hecho? En los amigos no hallaste amistad: en aquellos a quien hiciste bien,
hallaste ingratitud; y en los hombres, muchos engaños y cumplimientos.
Pues
mira cómo has perdido cuanto has hecho. Ese poco conocimiento de los hombres, y
todas las cosas de que te quejas, te están diciendo que a sólo Dios debes amar
y servir. Permite el Señor, para tu provecho, que halles desagradecimiento en el
mundo, porque te vuelvas a sólo Él... Si bien consideras la ingratitud de los hombres,
y que gastaste lo mejor de tu vida en los contentar, llorarás por el tiempo
pasado y procurarás de servir a tu Criador en el tiempo por venir.
“EL
TRATADO DE LA VANIDAD DEL MUNDO”
V.
P. Fray Diego de San Cristóbal.
Año
1785.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.