martes, 24 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 4° (Conclusión)

 





RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 4° — Acción antimasónica.

 

Conclusión.

 

   Sentado el principio de que toda organización y acción antimasónicas deben ser inspiradas por las enseñanzas y consejos de la Santa Sede, principalmente por los que se contienen en la Encíclica Humanum Genus, el primer Congreso Antimasónico Internacional adopta como fundamento el siguiente estatuto.

 

Estatuto fundamental de la organización antimasónica.

 

   1°. El Consejo Directivo General de la Unión Antimasónica universal, fundado en Roma el 20 de Septiembre de 1893 con la aprobación de la Santa Sede, será, a partir desde el presente Congreso de Trento, el centro único de todas las agrupaciones antimasónicas católicas, háyanse establecido como sociedades o comités aislados, o funcionen como ligas o federaciones.

   2°.  Toda agrupación antimasónica católica someterá sus reglamentos particulares a la autoridad diocesana y aceptará en cualquier circunstancia sus advertencias y sus consejos.

 

   Las sociedades o comités que funcionan aisladamente lo mismo que las ligas o federaciones, desde el momento en que hayan satisfecho las condiciones arriba mencionadas, serán reconocidas por el Consejo Directivo General de la Unión Antimasónica Universal como colaboradores a la acción común ordenada por la Santa Sede.

   3°. Las sociedades o comités que funcionan separadamente después de reconocidos en el sentido indicado, e igualmente los consejos centrales de las ligas o federaciones mantendrán relaciones constantes con el comité central de la Unión Antimasónica que exista en su respectivo país.

   4°. En toda sociedad o comité de los que funcionan separadamente, lo mismo que en el Consejo Central de las ligas o federaciones, habrá un delegado que represente al Comité Central de la Unión Antimasónica Universal, y toda sociedad o liga reconocida por la Unión Antimasónica Universal deberá tener un delegado que la represente en el Comité Central de la Unión.

   5 ° El Consejo General Directivo de la Unión Antimasónica Universal es el único encargado de convocar Congresos Antimasónicos Internacionales Las sociedades o comités, las ligas o federaciones que funcionen con arreglo a las condiciones establecidas en el presente estatuto, tendrán derecho a tomar parte en estos Congresos por medio de sus representantes, con el título de miembros activos, conformándose con las condiciones generales fijadas por el susodicho Consejo Directivo.

 

Comités.

 

   Considerando que es una necesidad principal e ineludible para la organización antimasónica la formación Inmediata del mayor número posible de comités antimasónicos en todas las partes del mundo donde la masonería ejerce su malhechora actividad:

   Considerando que los miembros del Congreso de Trento son por derecho y de hecho, en virtud de los conocimientos y del Impulso que han recibido en este Congreso, los iniciadores naturales de los susodichos comités, en cuanto está de su parte, se comprometen a organizar, después que hayan regresado a su patria y en un plazo que no excederá de seis meses, el mayor número posible de estos comités, y después de haber obtenido la aprobación de los mismos de sus respectivos Obispos, a informar sin tardanza al Consejo Directivo general de Roma para recibir de él las Instrucciones oportunas.

 

Prensa antimasónica.

 

   El Congreso acuerda que no contentándose con recordar la obligación general de los católicos de proteger y ayudar su prensa y rechazar la que está en manos de la masonería, se multipliquen en todas partes los folletos y hojas de propaganda populares en forma de catecismo contra la masonería, y que se distribuyan profusamente de la manera más fácil que sea posible para uso e instrucción del pueblo.

   Estas publicaciones deberán ser aprobadas por la autoridad eclesiástica.    Todas las afirmaciones que se refieran a los crímenes de la francmasonería deberán apoyarse en las declaraciones que hayan hecho los mismos masones.

   El Congreso acuerda que a cargo de la Unión Antimasónica se funden nuevos periódicos católicos internacionales, escritos en francés, con el fin de procurar en todos los países la conservación del orden social y oponerlos a la masonería. Aprueba la proposición presentada para fundar en Viena El Conservador europeo, órgano de la Unión Antimasónica Universal y de sus comités de Austria-Hungría.

   El Congreso aplaude todas las obras y sociedades existentes contra la prensa pornográfica o que de alguna manera favorecen la moralidad pública, e invita a todos sus miembros a sostenerlas con todas sus fuerzas, recordándoles que la masonería vive de corrupción.

   El Congreso aprueba el proyecto de establecer en Roma una comisión de estudios, encargada de reunir documentos auténticos e informes exactos sobre la masonería, con un registro especial para los masones más conspicuos, con el fin de demostrar hasta la evidencia que tenemos pruebas de todo lo que afirmamos y proporcionar a la prensa católica los elementos más eficaces y más oportunos para luchar contra la masonería.

 

Calumnias contra las Órdenes religiosas.

 

   El Congreso declara que atacar a las Órdenes religiosas, y especialmente a la Compañía de Jesús, que ha sido siempre el blanco preferido por la masonería, es hacer propaganda masónica.

   El Congreso hace votos para que los periodistas católicos consideren como un deber suyo e imprescindible el salir a la defensa de las Órdenes religiosas calumniadas, aun cuando la calumnia no atente contra la parte esencial de la vida religiosa. Para hacerlo así demostrarán que todas las calumnias que se propagan hoy contra la Compañía de Jesús y sus enseñanzas, son las mismas que se inventaron en el siglo pasado y cuya falsedad ha sido ya plenamente demostrada.

 

Enseñanza universitaria

.

   El Congreso aplaude la organización de uniones y asociaciones católicas en las Universidades, y hace votos para que se funden en todas partes, a fin de que la juventud encuentre en ellas un centro de propaganda de ideas cristianas en oposición a las ideas anticristianas propagadas en las Universidades laicas y sostenidas en círculos y asociaciones universitarias de origen masónico.

 

Ejército.

 

   El Congreso aplaude las instituciones que tienen por objeto la educación cristiana de los soldados, y hace votos para que semejantes instituciones se establezcan en todas partes.

 

Masones convertidos.

 

   El Congreso desea que los masones convertidos se pongan en relación con los comités antimasónicos de sus respectivos países para ayudarles a conocer los proyectos y los secretos de la secta.

 

Obras particulares.

 

   El Congreso acuerda que cuando se establezca una obra con apariencias masónicas o con tendencias a propagar el mal, se esfuercen los católicos en suplantarla con una acción tan perseverante y enérgica como la de los masones; y si no les fuese posible tomarles la delantera, lo cual, sin duda alguna, sería preferible, intervenir por lo menos la obra debida a la iniciativa de los masones.

 

Poderes públicos.

 

   El Congreso aplaude la iniciativa tomada por los católicos de Granada, y felicita al diputado Sr. Vázquez de Mella, que presentó a las Cortes su valiente exposición, pidiendo, según refieren los periódicos católicos, que la masonería sea declarada ILEGAL, FACCIOSA Y TRAIDORA A LA PATRIA, y que los francmasones sean separados de los empleos públicos; que se deroguen las leyes que aun indirectamente favorecen la propaganda antirreligiosa y subversiva, e igualmente que el gobierno apoye y facilite todo lo que reclama la defensa del Catolicismo, para evitar las desgracias que ha ocasionado y ocasiona todos los días la masonería.

   El Congreso desea que los electores católicos de las naciones donde esté en vigor el régimen parlamentario, y en donde nada les impide ir a las urnas políticas, exijan de sus propios diputados la promesa moral de provocar una deliberación en el indicado sentido, y que en Italia, donde por razones de un orden superior y por obediencia al Soberano Pontífice, no pueden acudir a las urnas políticas, el comité antimasónico de Roma se encargue de promover una petición parecida por parte de los católicos que tienen derecho a la elección política.

 

La mujer en la acción antimasónica.

 

   El Congreso, considerando: 1.°, la nobilísima misión de la mujer en la sociedad; 2.°, la conveniencia de ofrecerle un modelo de virtud y de heroísmo; 3.°—, que la venerable Juana de Arco ha sido propuesta en nuestros días por el Padre Santo a la admiración y veneración del mundo católico: hace votos para que la mujer tome parte en la acción antimasónica; para que se difunda por medio de la prensa la vida de Juana de Arco, y para que las mujeres católicas dirijan particulares instancias a la Santa Sede con el fin de apresurar la beatificación de esta santa heroína que tan grande influencia ha ejercido en la conversión de los francmasones.

 

Para los congresistas.

 

   El Congreso acuerda imprimir y distribuir solamente entre los congresistas la lista de todos los miembros que han asistido al mismo con su dirección, a fin de que después de haberse conocido y trabajado juntos en Trento puedan en lo sucesivo continuar sus relaciones.

 

Declaración fundamental.

 

   Considerando que el Padre Santo, en el Breve dirigido al señor Comendador Alliata recomienda al Congreso que al tomar sus acuerdos se ajuste a las reglas trazadas en las Encíclicas apostólicas que se citan en el mismo Breve: El Congreso declara formalmente que ha tomado por regla y fundamento de sus resoluciones las referidas Encíclicas y no se ha apoyado en documentos de autoridad privada.

 

“Publicación concluida”

 

 

domingo, 8 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 3°

 




RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 3° — Oración.

 

   1°. Considerando que son hoy más necesarios que nunca los auxilios del Espíritu Santo, para que los católicos tengan la fuerza necesaria para luchar contra la francmasonería, y con el fin de alcanzar la luz y la gracia de la conversión a las almas pervertidas por la secta, el primer Congreso Antimasónico recomienda la obra denominada «Milicia del Espíritu Santo», en el sentido y condiciones en que ha sido aprobada por la Santa Sede.

   2°. Considerando que la lucha contra la masonería es ya universal y que todo cristiano tiene el deber de defenderse de los ataques de la secta y combatir contra ella, considerando que la Confirmación es el Sacramento que nos hace soldados de Cristo, el Congreso propone que los niños que han de ser confirmados y los padrinos de la Confirmación sean instruidos especialmente en lo que se refiere al Espíritu Santo y a las gracias que para combatir nos confiere este Sacramento.

   3°. Considerando que la obra de la Adoración Reparadora internacional establecida en Roma, tanto por las aprobaciones pontificias que ha obtenido, como por su universalidad constituye una de las obras más importantes de reparación de los sacrilegios masónicos; el Congreso propone que todas las personas dedicadas a obras de oración que tengan por objeto la reparación de los sacrilegios masónicos y la conversión de los francmasones y especialmente la Adoración cotidiana del Santísimo Sacramento instituida en Turín, sean invitadas a afiliarse a la susodicha obra en la medida en que lo permitan las reglas de la Iglesia, a fin de participar de sus indulgencias y unirse a su acción universal.

   4°.  Considerando que la obra de las Misas cotidianas y de los días de reparación por los sacrificios masónicos y para la conversión de los francmasones es absolutamente necesaria para impedir los progresos de la secta, el Congreso desea que esta obra, fundada en Francia y extendida por otras naciones, se propague y forme como el medio principal y más eficaz de la acción antimasónica.

   5°. El Congreso recomienda también la Pía Unión del Santísimo Crucifijo para la conversión de los sectarios, establecida en Verona por el Emmo. Sr. Cardenal De Canossa. Igualmente recomienda todas las obras de oración análoga, acomodada a las tradiciones y necesidades de cada región, señalando especialmente como muy eficaz por razón de su fin y de sus medios de acción, el Apostolado de la Oración.

   6°. El Congreso ruega al Consejo central de la unión antimasónica de Roma que adopte una fórmula de oración común para todos los miembros de la Unión Antimasónica Internacional.

   7°. Deseando este Congreso conformarse con los deseos y órdenes de Su Santidad, y reconociendo la indudable importancia que tiene contra los manejos de la francmasonería la fórmula especial de exorcismos, publicada y enriquecida con indulgencias el 18 de Mayo de 1890, suplica respetuosamente a los Rdos. Sres. Obispos y ruega a todos los Sacerdotes que procuren la difusión y la práctica frecuente del mencionado exorcismo directamente instituido contra la secta satánica.

   8°. El Congreso recomienda y espera la generalización de una práctica que ya está en uso en algunas diócesis, esto es, comprometerse formalmente a no pertenecer jamás a ninguna sociedad secreta, después de la renovación de las promesas del bautismo, que se hace el día de la primera Comunión, conforme a los repetidos consejos de la Santa Sede.

   9°. El Congreso, respondiendo al roto unánime de sus miembros, declara oficialmente que la obra de los Congresos antimasónicos y todas las obras antimasónicas que dependan del Consejo Central de Roma se consagren en adelante al Sagrado Corazón de Jesús, y desea que las banderas de todas las asociaciones católicas antimasónicas ostenten como emblema el Sagrado Corazón en medio de la Cruz.

 

jueves, 5 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 2°

 





RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 2° — Acción Masónica.

 

   El primer Congreso Antimasónico Internacional declara estar plenamente convencido de los extremos siguientes:

 

   1°. La francmasonería es una secta religiosa y maniquea, y la última palabra de sus secretos y de sus misterios es el culto de Lucifer o Satanás, adorado en las Tras-logias como el Dios Bueno en oposición al Dios de los católicos a quien, los iniciados blasfemadores, llaman el Dios malo.

   2°. El demonio, inspirador de las sectas masónicas, conociendo que no conseguirá jamás que le adoren directamente la mayor parte de los hombres, trata de sembrar en las almas por medio de la francmasonería los gérmenes del naturalismo, que no es otra cosa sino la emancipación del hombre de Dios.

   3°. Para establecer en el mundo este naturalismo implo, la francmasonería se esfuerza en habituar a los hombres a considerar iguales a todas las religiones, lo mismo la única verdadera que las falsas, valiéndose de la prensa y de las escuelas sin Dios para hacer cundir las ideas masónicas en sustitución de las católicas.

   4°. El medio particular de que la masonería se sirve para perder a las almas que creen en la existencia del orden sobrenatural y todavía no están bastante maduras para el maniqueísmo luciferiano, es inclinarlas a que se entreguen a las prácticas perversas del espiritismo.

   5°. La francmasonería es también una secta política que trabaja para tener influencia en todos los gobiernos y hacerlos instrumentos ciegos de su acción perversa, y procura sembrar por todas partes la rebelión.

  6°. El fin que la masonería se propone sembrando la revolución en todos los países del mundo es el establecimiento de la república universal basada sobre la guerra contra la soberanía de Dios, sobre la destrucción de las libertades y franquicias locales, abolición de fronteras y perversión del sentimiento patriótico, sentimiento que después del amor de Dios ha inspirado al linaje humano sus más hermosas acciones, sus más nobles sacrificios y sus proezas más heroicas.

   7°. La francmasonería continúa su lucha contra la Iglesia introduciendo en los pueblos leyes anticristianas.

   8°. La francmasonería es directamente responsable del socialismo moderno, porque ha sustituido el ideal cristiano del bienestar social por su ideal particular; la jerarquía social cristiana gobernada por la justicia y templada por la caridad, por una pretendida igualdad de todos los hombres entre sí, porque en contra de la fe en la vida futura, en donde cada uno será recompensado según sus obras, enseña que la única felicidad consiste en gozar de los bienes materiales de este mundo y que todos tienen derecho estricto a participar por igual de esta felicidad.

   9°. La francmasonería, en el terreno social, trabaja para acabar con el Cristianismo creando multitud de sociedades secretas, a las que aparentemente titula sociedades de seguros sobre la vida, de previsión, de socorros mutuos, sociedades científicas o que se dicen tales, sociedades filantrópicas, o introduciéndose cautelosamente en otras sociedades de este género para ir encaminándolas hacia sus fines.

   10°. La filantropía masónica, opuesta a la caridad cristiana, siendo un amor puramente natural del hombre por el hombre, es incapaz de servir de lazo entre la humanidad y Dios, y por otra parte, esta filantropía masónica, ejercitándose sólo entre los francmasones, es muchas veces perjudicial a la sociedad civil.

   11°. Para corromper totalmente la familia, la francmasonería trabaja para corromper a la mujer. Con este fin, donde ha podido, Introduce a las mujeres en las logias y es además el alma del movimiento titulado Feminista o de emancipación de la mujer, destinado a llevar el desorden a las familias con las apariencias de satisfacer el deseo vago de una reforma imposible.

   12°. Para acostumbrar a los hombres a prescindir de la Iglesia en la vida social, la secta trata de suprimir las fiestas religiosas y los días destinados a la santificación del alma y al descanso del cuerpo, reemplazándolos con fiestas puramente civiles.

 

 

miércoles, 4 de febrero de 2026

RESOLUCIONES DEL “PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL” CELEBRADO EN TRENTO. Sección 1°

 





RESOLUCIONES

DEL

“PRIMER CONGRESO ANTIMASÓNICO INTERNACIONAL”

CELEBRADO EN TRENTO.

 

Sección 1° — Doctrina Masónica.

   La primera cuestión sometida al examen de esta Sección del Congreso es la siguiente:

 

Doctrinas religiosas que han inspirado a la francmasonería.

 

   La Sección, apoyada en la autoridad oficial que ha sancionado las doctrinas contenidas en más de quinientos volúmenes de obras masónicas y que han figurado en la pequeña exposición del Congreso de Trento, declara unánimemente que las doctrinas religiosas y filosóficas reproducidas y propagadas por la francmasonería, son las doctrinas fálicas de los antiguos misterios de la India, Persia, Etiopía, Egipto, Fenicia y Grecia, de los Romanos y de los Druidas, y después del Cristianismo las de los Gnósticos, Maniqueos, Albigenses, Pátaros y otros semejantes, de los Templarios, de los Filósofos del Fuego o Alquimistas o Rosa Cruz. Estos últimos, en 24 de Junio de 1717 fundaron la masonería con su actual simbolismo para perpetuar bajo su nombre el culto de Falo, llamado también naturalismo a culto de la naturaleza. Por esto la masonería se define a sí misma por boca de la gran logia, madre de todas logias del mundo, la logia madre de Inglaterra: La capacidad de la naturaleza, la inteligencia del poder que existe en la naturaleza y sus diversas operaciones.

 

   En cuanto es capacidad de la naturaleza se define por esta sencilla palabra Lux, la luz por excelencia que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

 

   En cuanto es la inteligencia del poder que existe en la naturaleza, se define: la ciencia que abraza todas las ciencias y en particular la ciencia del hombre: Nosce te ipsum (Conócete a ti mismo).

 

   En cuanto es la variedad de las operaciones de la naturaleza, se proclama hermoso sistema de moral velado por alegorías y adornado de símbolos.

 

   En fin, para resumir en pocas palabras las precedentes definiciones, es la ciencia del santo nombre de Dios, de la palabra Jehová, pronunciada e interpretada en el lenguaje de las logias por HI HO que quiere decir El -Ella, los dos sexos, el poder generador. Natura enim dicta est ab eo quod nasci aliquid faciat, gignendi enim et faciendi potens est. Hanc quidem Deum dixerunt a quo omnia creata sunt et existunt. (Pues naturaleza se llama aquello que hace nacer algo, pues es capaz de engendrar y crear. De hecho, a esto lo llamaron Dios, por quien todas las cosas fueron creadas y existen.

 

   La segunda cuestión presentada al examen de la Sección primera sobre la doctrina masónica es ésta:

 

Relaciones entre la masonería y él satanismo.

 

   A esta cuestión, se contesta por unanimidad que estando la simple masonería, esto es, la masonería de los tres primeros grados de Aprendiz, Compañero y Maestro, dividida comúnmente y por necesidad en exotérica y esotérica, es decir, que ignorando la mayor parte de sus miembros la significación de sus símbolos y por consiguiente no estando moralmente preparados y dispuestos para sostener un comercio físico o sensible con los espíritus o con Satanás, no existe entre la masonería común y los espíritus malos una relación física y sensible. Bajo el punto de vista moral e intelectual, sin embargo, tiene una relación perfecta con el satanismo, puesto que es una asociación que se llama Dios a sí misma, o como la definía Mazzini: Ecclesia sancta Dei (Santa Iglesia de Dios), entendiendo por este Dios á Lucifer ó al Sol, principio de la generación material universal.

 

   En fin, los maestros de la simple masonería, muy distintos por sus símbolos y por sus reuniones aparte de los aprendices y de los compañeros a quienes no se han explicado los referidos símbolos, pueden practicar si quieren el arte hermética o negra, la magia, con el nombre de masonería sacerdotal, porque con ser maestros son sacerdotes de Satanás, representado en todas las logias simbólicas por la estrella flamígera.

 

   La tercera cuestión sometida al examen de la primera Sección, está planteada del modo siguiente:

 

Las doctrinas profesadas, al menos en apariencia, por los francmasones tienen alguna relación entre sí, y si la tienen ¿en qué consiste?

 

   La Sección responde por unanimidad que las diferentes doctrinas profesadas y practicadas públicamente por los francmasones bajo nombres diversos, se resumen todas en el monismo por el todo en el todo o en el Dios Gran Todo del panteísmo idealista y del materialismo, con el nombre de ciencia positiva o positivismo.

 

   Estas doctrinas en el lenguaje simbólico universal de los francmasones han recibido el nombre de masonería ostensible a los profanos, y tienen entre si una íntima relación en cuanto todas identifican el universo con Dios y todas proceden de la masonería, que es escuela y semillero del ateísmo.

 

   Su relación consiste unánimente en la sustitución del concepto de un Dios creador del cielo y la tierra por el de un Dios Generador del universo.

 

   Esta sustitución se indica gráficamente en la masonería, llamando a Dios Arquitecto del Universo. Ahora bien; el arquitecto supone la preexistencia o coexistencia de la materia sobre la cual debe ejercer su arte y aplicar sus instrumentos para hacer una obra.

 

   La cuarta cuestión presentada al examen de la S30ción primera

es la siguiente:

 

¿Cuál es el fin de la masonería?

 

   Después de una larga discusión se resolvió por unanimidad que el fin de la masonería es la destrucción universal en los órdenes físico, intelectual y moral,

 

   a) En el orden físico o de la existencia, porque la masonería ha divinizado la muerte o la destrucción universal sustituyendo la Santísima Trinidad cristiana por la trinidad india de un Dios Generador, Destructor y Regenerador, representado por su triángulo y realizado en el Cosmos por el principio general: mors unius est generatio alterius (La muerte de uno es el nacimiento de otro), y viceversa, de una manera sucesiva y eterna, y llevado a la práctica por los francmasones con grave daño de la sociedad humana con los nombres especiosos de lucha por la vida, revolución perpetua y progreso indefinido.

 

   b) En el orden moral, el fin de la masonería es la destrucción universal, porque ha deificado el principio del mal y con él todos los vicios bajo el nombre de todas las virtudes.

 

   c) En el orden intelectual, su fin es la destrucción universal de la verdad por la profesión explícita y necesaria del secreto, de la mentira, del perjurio y de la blasfemia cotidiana.

 

   Resumiendo todo lo que precede en pocas palabras, la Sección ha resuelto que de la misma manera que apagando o eclipsando el sol se apagaría o se obscurecería la vida, el orden y la belleza del universo, del mismo modo los fracmasones, falseando el concepto cristiano de un Dios Creador, y sustituyéndolo por el concepto de un Dios generador, tienden a la destrucción universal profesando en todos sus ritos simbólicos y en todas sus ceremonias religiosas el culto del maldito pecado mortal en acto, origen de la muerte, per peccatum mors (muerte por el pecado), y adoran la revolución universal en Satanás y la lujuria infinita de la humanidad que son el alfa y el omega de su Dios, la destrucción.

 

lunes, 26 de enero de 2026

“No queráis juzgar, y no seréis juzgados... Perdonad, y seréis perdonados...”


 

   


   La tarde va cayendo. En la diminuta y austera celda— sin más adornos que una cruz de palo y una ventana abierta hacia la inmensidad,— en humilde cama de tablas y de pieles, espera el enfermo su postrero instante.

    Cerca de él, sentado en silla de esparto, callado y triste, lo contempla con mirada de lástima el Hermano enfermero.

    El moribundo, de vez en cuando, con rostro alegre interrumpe el silencio de la celda, y su voz ya débil se esfuerza por cantar salmos de esperanza y de resurrección. Y una santa impaciencia se muestra en sus cantares.

    La tarde va adelantando más.

    De pronto el enfermero, lleno de dudas ante aquel morir tranquilo, temblando ante el misterio de aquella vida que huye, pregunta pausado:

    —Hermano Agatón, ¿cómo estáis tan contento?

   —¿No lo he de estar, si muero?...

   —Pues por eso mismo, Hermano mío.

   —¡Ah! ¡Ya comprendo!—exclama el enfermo en esas intuiciones repentinas que alumbran al espíritu a tiempo de partir,—¡ya comprendo!... Es verdad que mi vida monástica ha sido algo remisa, que mis penitencias no han sido grandes, que no he seguido muchas veces a la comunidad, que he cuidado tal vez demasiado de mi flaca salud...

   —Eso, eso—murmura el enfermero.

   —Pero oíd, Hermano. El Señor es misericordioso, y esta mañana, cuando ha venido a mí, cuando me he quedado a solas con Él, me ha dicho que me salvaré, porque El cumplirá su palabra, la promesa hecha en su Evangelio:

   No queráis juzgar, y no seréis juzgados... Perdonad, y seréis perdonados... Y aunque yo no he servido a Dios como debía, pero he sufrido siempre con paciencia los desvíos de todos, he excusado las acciones ajenas, he perdonado las palabras duras que se me han dirigido, no he querido juzgar... Por eso estoy alegre... El Señor me lo ha dicho, el Señor, que es compasivo, que es bueno...

    En sus ojos comenzaba a brillar el día de la inmortalidad.

   Por la abierta ventana de la celda entraba la última palpitación del crepúsculo.

   Allá lejos, donde el mar y los cielos se besan, tremolaba la blanca vela de un navío que acaso bogaba hacia la patria.

   En la montaña, las aves regresaban a sus nidos.

   El Hermano Agatón volaba al cielo.

 

Por J. L. BRUN.

 

 

lunes, 19 de enero de 2026

¡COSAS DEL MUNDO! – Por “Lectura Dominical” del “Apostolado de la Prensa”. Año 1908.


 

   Comentario de Nicky Pío: Bellísima historia, a la vez que real, y cruda. Que pinta de cuerpo entero, a quienes sufren el flagelo de la desocupación, por la las infinitas circunstancias de la vida.  Y el estigma que deben cargar, aquellos que son medidos, por una sociedad apática y sin compasión, no por lo que son, sino por lo que tienen. Cómo si ser pobre fuera un delito, y el pasar necesidades un pecado.

 

   Caminaba maquinalmente, sin saber a dónde ir. Recorría las calles, se detenía en las plazuelas, volvía de nuevo a pasar por los mismos sitios, siempre buscando... siempre esperando,  pero no sabía apunto fijo lo que esperaba. Había agotado ya todos los recursos; había pedido trabajo en muchos talleres y fábricas... siempre la misma respuesta: «Sobra gente.»

    ¿Sobraba gente en realidad? ¿Estaba él de más en la vida? ¿No había un sitio para él?... Un sitio muy pequeño, una ración muy limitada, ¡se contentaba con tan poco! Era joven; había trabajado mucho y podía trabajar todavía. Se daría por satisfecho con que, a cambio de sus músculos y de su esfuerzo, le permitieran vivir, solamente vivir... ¿Y le dejarían morir de hambre? Contemplaba los establecimientos de comestibles repletos, los escaparates de los restaurants llenos de platos refinados y de manjares exquisitos, y de toda aquella abundancia que se desbordaba, ¿no habría para él siquiera las migajas?

   Ya no sentía el hambre, pero de vez en cuando se le nublaba la vista, las casas daban vuelta en torno suyo, y tenía que apoyarse en la pared para no caer. Estos desmayos pasaban; la que no disminuía nunca era aquella amargura intensa que sentía en el fondo del alma, aquella tristeza sin consuelo que le llenaba la cabeza de pensamientos negros y que pesaba sobre él como una montaña de dolor. Transcurrieron horas y horas interminables, siempre lo mismo, sin saber por qué andaba, ni por qué se detenía... ¿Por qué venían ahora a su memoria el recuerdo de los tiempos felices de su niñez? ¿Era él el mismo que había disfrutado de aquel hogar, de aquellas horas venturosas; de las caricias de aquella madre tan querida? El recuerdo de todo aquello aumentaba su desgracia... Hoy no tiene a nadie; ¿cómo ha llegado a tal extremo? Su pueblo está arruinado por la filoxera (embriagarse), y decidió venirse a la capital, donde esperaba encontrar trabajo y protección.

   «Un hombre honrado—pensó—que sabe y quiere trabajar, encuentra siempre asilo en una capital donde haya movimiento, vida y riqueza.» ¡Se habia equivocado!

   ¿Cómo llegó a tender la mano? ¿Cómo tuvo palabras para, implorar una limosna? El instinto de conservación le impulsó... ¡Ahí pero lo hizo con mucha vergüenza, ocultándose, mirando con recelos, como quien comete un delito! Unos pasaron de largo, otros le reprocharon que era joven y podía trabajar, otro depositó en su mano una moneda. ¡Era la primera limosna! Compró pan y lo comió sin hambre... Comenzó a obscurecer. Las calles tomaron nuevo aspecto.

   ¡Ah! cuando avanzaba la noche temblaba de inquietud... ¿dónde pasaría la madrugada? En los albergues nocturnos exigían dinero, y él no lo tenía. ¿Qué hacer? ¡Una noche de Enero por las calles! Veía pasar a los hombres todos de prisa, todos en busca de su hogar, donde encontrarían un lecho abrigado, una familia cariñosa... ¡todos menos él!...

   Y fueron quedando las calles desiertas, y nuestro hombre continuaba todavía andando al azar, con la mirada extraviada, con las manos en los bolsillos, tiritando bajo su pobre ropilla...

   Al pasar por una calle vio el fuego de una hoguera entre los montones de ladrillos y los escombros de una casa en construcción. Junto a la candela había un hombre, el guarda de la obra, sin duda, ¡Si lo admitieran allí! Al menos pasaría la noche abrigado. Después de vacilar un poco penetró, al fin, y suplicó al guarda que le dejara pasar allí la noche,

    —Pero ¿no tiene usted dónde quedarse?

   —No, señor.

   —Mal negocio para la noche que se presenta... en fin, puede usted quedarse; aquí no crea usted que se está muy bien, pero mejor que en la calle, desde luego... Arrímese, arrímese a la candela.

   El guarda era un viejo de rostro franco y aspecto simpático.

    —¡Demonche!(Demonios) ¡Está usted helado! Espere, hombre, espere.—

  Y se levantó, buscó entre los escombros, apareciendo en seguida con una manta.

   —Verá usted cómo ahora entra en calor... ¡ajajá! Volvió a rebuscar de nuevo y se presentó con un cacharro de hoja de lata, que puso al fuego.

   —Ahora, con un buen trago de té caliente, reacciona usted. Es mala cosa pasarse asi una noche.

   Mientras se hacía el té, nuestro hombre contó al guarda sus desdichas.

   — El mundo anda mal — dijo sentenciosamente el guarda, —pero muy mal. El que cae, se fastidia; aquí me tiene usted a mí: he servido en casas muy principales de ayuda de cámara, de mozo de comedor, de todo; bueno, pues tuve un disgustillo, salí, y ya me dicen que no sirvo, que soy viejo, y tengo que pasar las noches como usted ve para que no se mueran de hambre mis nietecillos. ¡El mundo es una cosa! Yo he visto mucho y no me espanto de nada. Después de todo aquí paso las noches distraído. ¿Ve usted esa taberna tan lujosa que hay ahí enfrente? Eso se llama ahora un bar... Bueno, pues en los salones de arriba hay una casa de juego. Desde este escondite veo entrar y salir todas las noches a muchos de los que fueron mis señores... En la cara y en el aspecto conozco cuándo ganan y cuándo pierden... ¡Sí usted viera los dramas y las tragedias que pasan por ahí!... Ahora entra D. José Gómez, Pepe Gómez, como le dicen. ¿Ve usted ese alto, con barba corrida, que se ha quedado en la puerta?... Bueno, pues ya hasta las seis de la mañana no hay quien le vea el polvo. Pero es lo que yo digo: ¿de dónde sacará Pepe Gómez el dinero para jugar de esa manera? Cuando yo estaba en su casa—y hace de esto la friolera de diez años—ya estaba arruinado; derrochó casi todo el capital de su padre; después se casó con una muchacha muy rica... también cayó el dote, y ahora, que no tiene una peseta, no falta ni una noche al bacarrat. ¿De dónde sale ese dinero?... Pues y este otro, el marquesito de Vistaalegre, la primera escopeta del tiro al pichón, primer premio en los concursos hípicos, primer chofeur de la Península. Para ese la vida es un sport. Le digo a usted que todo está perdido. Las principales casas están llenas de trampas, enredos y pagarés. Y todo eso se fragua ahí. Alrededor de todos esos mocitos que pasan ahí la noche, revolotean una bandada de aves de rapiña. ¿Que pierden? Se acercan los prestamistas. ¿Que ganan? Se acercan las malas mujeres, torcedoras de voluntades. Total: que ya por fas o por nefas (por las buenas o por las malas), el dinero que traen se lo lleva el demonio.

   Por la misma acera de la obra venia un grupo de caballeros; conversaban muy acaloradamente, a buen seguro de algo muy grave. Se pararon ante la obra.

   —Le digo a usted, querido conde, que aquí no se sabe gastar el dinero. Para gastar dinero, París; para divertirse, aquellos musik-hall aquellos Folies Bergeres; ¿cuánto creerá usted que me gasté en mi último viaje? Estuve muy pocos días; bueno, pues llevé 40.000 pesetas y tuve que pedir más dinero para comprar los 80 caballos que ahora tengo.

   —¿Le parece a usted que echemos un ratito en el bar?

   —Como usted quiera; pero aquí no se sabe jugar.

   Mire usted, la última vez que yo estuve en Bilbao...

   Y se dirigieron al bar.

   Amanecía.

   El cielo comenzó a teñirse de una suave y sonrosada claridad.

   Por la calle se sentía ya algún ruido. Traperos que pasaban cargados con sus grandes sacos, obreros que se dirigían a la fábrica, vendedores que iban al mercado.

   Se aproximaba la hora en que los trabajadores llegarían a la obra y el guarda abandonaría su puesto.

   Nuestro hombre se despidió de él, y se lanzó de nuevo a la calle...

   —¡Pobre hombre!—dijo el guarda al verlo partir.—¡Y yo que me creía desgraciado!... ¡ese sí que lo es!...

   ¡Cosas del mundo!...

 

   LUIS LEÓN.