lunes, 30 de diciembre de 2024

LA NOCHE DEL 31 DE DICIEMBRE – Por el “Apostolado de la Prensa” 1894


 


¡Un año más! – Exclamamos melancólicamente – al llegar la triste noche del 31 de Diciembre. En realidad debiéramos decir: ¡Un año menos! Porque eso es lo que sucede.

 

   Ya tenemos un año menos para merecer; un año menos para tejernos nuestra corona del Paraíso; un año menos para volvernos a Dios; un año menos para practicar la virtud; un año menos para pelear contra el demonio, el mundo y la carne.

 

   Hemos perdido un año.

 

   De estos doce meses, de estos trescientos sesenta y cinco días, se nos ha de pedir, allá arriba, estrecha cuenta.

 

   Se nos ha de decir: «Se os concedió todo el año para que trabajaseis por vuestra salvación; eran muchos días, pudisteis adelantar extraordinariamente en el camino, y ¿qué hicisteis de todo eso tiempo?»

 

   ¡Qué confusión la nuestra si no podemos contestar de un modo satisfactorio!

 

   ¡Qué vergüenza al recordar el tiempo perdido en devaneos, en vicios, en estériles recreos y disensiones!

 

   Pensaremos: aquella tarde que pasé estúpidamente murmurando del prójimo, pude muy bien pasarla en el hospital, visitando y socorriendo a mis hermanos enfermos. Aquel dinero que me gasté en el teatro, en el café o en coyas peores, pude muy bien aplicarlo al remedio de las necesidades de mis hermanos los pobres y necesitados. Junto a mi casa vivía aquella viuda con hijos pequeños, en cuyo hogar no se encendía lumbre la mayor parte de los días de la semana; mientras que mis habitaciones resplandecían con la luz eléctrica, los niños de la viuda tenían miedo al obscurecer, porque allí no se encendía la luz; mientras que mi gabinete tenía la temperatura de primavera, producida por los enormes troncos de encina que ardían en la chimenea, los niños de la viuda lloraban de frío, porque allí no se encendía lumbre; mientras que mis perros se retiraban ahitos (empachados), y sufrían a veces indigestiones de las sobras de mi mesa, los niños de la  viuda lloraban de hambre, porque a veces la pobre madre no tenía ni panque darles...

 

   Y una voz imponente nos dirá:

 

   «Y eso fué un año, y otro año, y otro, y todos los que te concedí para que mirases por tu alma y vivieses allí.»

 

   ¡Oh Dios mío, hasta ahora hemos perdido los días y los años; te prometemos que en adelante los días que nos concedas serán para Ti, y para nuestro prójimo!

 

“LECTURA DOMINICAL” Diciembre de 1894.


viernes, 27 de diciembre de 2024

San Doroteo de Gaza: “Antes que todo, la humildad”


 



Dice un anciano: “Ante todo necesitamos humildad; y por cada cosa que nos dicen debemos estar dispuestos a decir: Perdón. Porque es por la humildad por lo que es aniquilado todo engaño de nuestro enemigo y adversario”.

 

   Busquemos el sentido de este dicho del anciano. ¿Por qué nos dice: “Ante todo necesitamos humildad”, y no más bien: “Ante todo necesitamos la temperancia”? En efecto el Apóstol nos dice: El atleta se priva de todo (1 Co 9, 25). ¿O por qué no dijo más bien: “Ante todo necesitamos el temor de Dios”. Ya que la Escritura nos dice: El principio de la sabiduría es el temor del Señor (Pr 15, 27) ¿O por qué no dijo tampoco: “Ante todo necesitamos la limosna, o la fe” como en efecto está escrito: Por las limosnas y la fe los pecados son purificados, o como nos dice el Apóstol: Sin la fe es imposible agradar a Dios? (Hebreos. 11, 6).

 

   Por lo tanto, si es imposible agradar a Dios sin la fe, si por las limosnas y la fe son purificados los pecados, si el hombre se aparta del mal por el temor del Señor, si el principio de la sabiduría es el temor del Señor, y finalmente si el atleta se priva de todo, ¿por qué dijo el anciano: “Ante todo necesitamos humildad”, dejando de lado todo aquello que es tan necesario?

 

   Porque lo que nos quiere enseñar es que, ni el temor de Dios, ni la limosna, ni la fe, ni la temperancia, ni ninguna otra virtud, puede existir sin la humildad. Y por ese motivo dice: “Ante todo necesitamos humildad: y por cada cosa que nos dicen debemos estar dispuestos a decir: Perdón. Porque es por la humildad por lo que es aniquilado todo engaño de nuestro enemigo y adversario”.

 

“CONFERENCIAS”


jueves, 26 de diciembre de 2024

Por qué la Santa Misa Católica de Rito Romano, en latín, es más alegre que la Eucaristía protestante del Novus Ordo.

 





El beato Contardo Ferrini (1859-1902), de joven, iba a misa todas las mañanas, acompañado de uno de sus hermanos menores. Un día, después de que un sacerdote de ochenta años hubiera celebrado la misa, el niño le preguntó a Contardo: “¿Cómo es posible que un sacerdote tan anciano diga durante la misa: “ad Deum qui laetificat juventutem meam” [“A Dios que da alegría a mi juventud”]?”. O en otra traducción “A Dios que alegra mi juventud”

 

El beato Contardo, palmeando el hombro de su hermano pequeño, respondió: “Debes saber, querido Giovanni, que quien está en gracia de Dios es siempre joven”.

 

La Santa Misa “tiene su propia austeridad, no se admite ninguna música rítmica, efímera”, mientras que en la Eucaristía del Novus Ordo “todo vale” , comenta ITreSentieri.it (29 de noviembre).

 

El blog continúa: “Por una parte está la seriedad de lo sagrado, por otra la banalización de lo sagrado”.

 

La seriedad de lo sagrado no anula lo profano, sino que lo sublima: «La banalización de lo sagrado, en cambio, se ve superada por lo profano, hasta convertirse en el verdadero “protagonista”». De este modo, el tiempo vence a lo eterno, «y con ello la tristeza que todo ello conlleva». Y: «Es el mundo el que triunfa con sus fracasos».

 

La Santa Misa (verdaderamente católica) está llena de alegría cristiana, mientras que la Eucaristía del Novus Ordo «es profundamente triste y, con guitarras y tambores, parece decir a la gente que se apoye en el mundo, con sus ruidos torpes y su música estúpida, en lugar de confiar en Aquel que ha vencido al mundo y en sus silencios melodiosos».

 

Visto en Gloria TV.

lunes, 16 de diciembre de 2024

Descargar antigua NOVENA en preparación para la NAVIDAD. Año 1843. (Completa - PDF).

 



Novena para el aguinaldo. (Novena en preparación a la Navidad).

Autor: Larrea, Fernando de Jesús, 1700-1773

Fecha: 1843

Editorial: Bogotá: J. A. Cualla.

   La Novena de Aguinaldos es una de las tradiciones más arraigas en Colombia durante la época navideña. Su autoría se adjudica a Fray Fernando de Jesús Larrea, un sacerdote ecuatoriano de quien se dice que después de su ordenación en 1725 y por solicitud de doña Clemencia de Jesús Caycedo Vélez, fundadora del Colegio La Enseñanza de Bogotá, escribió el texto a fin de rememorar los meses previos al nacimiento de Jesús y su llegada al mundo en el pesebre de Belén.



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sábado, 7 de diciembre de 2024

La Concepción inmaculada de María. — 8 de diciembre. Y proclamación del dogma en la “Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854 de Pío IX”.

 



 

   Después que Adán y Eva pecaron y fueron convencidos de su pecado, el Señor, antes de pronunciar la sentencia contra ellos, maldijo a la serpiente que había engañado a Eva, diciendo: “Yo pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre su generación y la tuya; y ella te quebrantará la cabeza.” Esta mujer fué la gloriosísima virgen María nuestra Señora, a la cual ya desde entonces puso Dios por capitana y señora del campo, para que pelease con la serpiente infernal, y le quebrantase la cabeza, y destruyese su benditísimo Hijo. Y el escogerla para tan grande empresa antes de pronunciar aquella sentencia, fué para darnos a entender que no quiso comprenderla en ella, sino que la eximía de contraer el pecado original, que los hombres han heredado de su primer padre, y que su concepción sería todo pura, y su alma en el primer instante de su ser sería llena de gracia. Por eso el Señor dice de ella, que es entre todas las hijas suyas, como la azucena entre las espinas; que es amiga suya, toda hermosa, sin mancha alguna de pecado; que es su paloma querida y perfecta, y como un huerto cerrado y lleno de aromas. Y el ángel la llamó “llena de gracia y bendita entre todas las mujeres”. Porque fué infundida a la Virgen en su purísima Concepción, no solo la gracia para preservarla del pecado original; mas también le fueron infundidas todas las virtudes morales; y le fué acelerado el uso de la razón y verdadero conocimiento de Dios: tuvo ya desde su ,Concepción la ciencia de las cosas naturales y morales, que son necesarias para la inteligencia de las divinas Escrituras y para la prudente gobernación exterior; y una gracia tan abundante, que causaba en ella una compostura admirable y divina: porque jamás tuvo movimiento desordenado, ni dijo palabra ociosa, ni cayó en la menor imperfección del mundo, ni en cosa que oliese a pecado: antes desde el punto de su inmaculada Concepción comenzó a merecer la gloria, y tomó la corrida para alcanzar la joya de la bienaventuranza con tan largos pasos, que a todos los otros santos dejó atrás. Este privilegio tan singular de María celebra hoy la santa Iglesia: esta prerrogativa de nuestra Madre definió ser dogma de fe el pontífice Pío IX en 8 de diciembre de 1854; y bajo este gloriosísimo título de la Inmaculada Concepción ha sido aclamada María patrona de España y de sus Indias, por haber sido España la nación que más se distinguió en, honrar a María inmaculada.

 

   Reflexión: Roguemos hoy con gran fervor a nuestra purísima Reina y Madre que no permita seamos víctimas de la serpiente infernal: que nos libre de todo contagio de error y herejía, y nos guarde puros e inmaculados en medio de esa corrupción de costumbres que es la natural consecuencia de la impiedad: y finalmente, que resistiendo con gran constancia debajo de su amparo a las asechanzas de los demonios y a los malos principios de los enemigos de Dios, alcancemos victoria del dragón infernal que ella puso debajo de sus pies, y merezcamos participar de su triunfo glorioso en la eterna felicidad de los cielos.

 

   Oración: Oh Dios, que por la Concepción inmaculada de la Virgen preparaste digna morada a tu Hijo: te rogamos, que pues con la previsión de la muerte del mismo Hijo la preservaste de toda mancha, también a nosotros nos concedas por su intercesión que nos lleguemos a ti puros y limpios. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

 

FLOS SANCTORVM





 

DOGMA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE MARÍA

 

“...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles...”

 

(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854).